Juanjo Artero: «Antonio Mercero fue casi un padre, ha marcado mi vida como actor»

El actor recibe en Valencia como un mazazo la noticia de la muerte del director que le descubrió para el papel de Javi en «Verano Azul»

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«¿Cómo habría sido mi vida sin Antonio Mercero? Tal vez habría sido actor, porque es lo que más me gustaba, pero todo habría sido distinto», confiesa Juanjo Artero entre lágrimas en el momento en el que, al otro lado del teléfono, ABC le pide unas palabras de homenaje con motivo de la triste noticia del fallecimiento del legendario director español de series que todos recordamos y filmes que marcaron una época.

Artero nos cuenta que está «con el corazón a flor de piel. Ha sido muy importante en mi vida, una especie de padre profesional. Llevo un rato recibiendo mensajes de los amigos y la familia, el whatsapp me arde desde hace una hora y se suma todo y los sentimientos al final te vencen». Le pedimos que recuerde desde el principio y repite: «Si no se cruza en mi vida Antonio, ¿qué habría sido de ella? Me adelantó unos años la vocación y sobre todo convivir con él, empezar con una persona como Antonio, fue fundamental para mí. Y de eso te das cuenta con el tiempo, cuando la vida ya va pasando y puedes mirar desde la distancia».

Es una vida llena de recuerdos. Tenía 14 años cuando Mercero le vio jugando al tenis en una piscina y le abordó para que hiciera unas pruebas de «casting» para «Verano azul». Le dijo: Soy Antonio Mercero, de Televisión Española. Y Juanjo, que siempre tuvo mucha personalidad, le espetó desde la inconsciencia de los 14 años: «Y yo soy Supermán». Cuarenta años después toca rememorar.

Mercero, en el centro, con el elenco de «Verano Azul»
Mercero, en el centro, con el elenco de «Verano Azul»

«Empezar con él a los 14 y 15 años fue muy positivo, sin darte cuenta te queda una escuela, una forma de ser y trabajar, de comprender la vida y las cosas que son posibles. Era sobre todo un tío inteligente y soñador y un intelectual, que podía ser niño y empleaba esa capacidad para mostrarnos lo que quería de nosotros», relata Artero.

¿Hasta qué punto se siente influido por ese temprano encuentro? «Creo que mi personalidad en lo profesional está forjada por él. Básicamente somos lo que nuestros padres, los primeros, y nuestra familia y entorno modelan. Y luego hay gente que te marca. Para mí Antonio es alguien que me permitió alcanzar lo mejor que hay en mí. Después de mis padres, el más importante. Lo bueno que yo tenga se lo debo a ellos. Siempre estará en mi corazón, en mi forma de interpretar está presente por todo eso».

De hecho esta noche en Valencia le dedicará la representación de la comedia «Aguacates», que hace con Lucía Ramos, Jesús Cabrero y Ricardo Sáiz en el teatro Flumen. «Desgraciadamente no voy a poder ir a Madrid, así que espero que venga él. Le he dicho a su hijo que espero que hoy, antes de subir, se pase a ver mi comedia. Yo le voy a sentir y va a estar en mí, viene seguro», explica con voz agridulce.

La rueda de la vida

Y por la diferencia de generación, es con su hijo Iñaki con quien mantuvo más relación con el tiempo. «Imagina que al principio yo era un adolescente en el set e Iñaki era un niño que venía con petardos (risas). Y luego me ha dirigido en "El Comisario", es como la rueda de la vida», comenta.

Juanjo Artero y Tito Valverde en «El Comisario», donde le dirigió Iñaki Mercero
Juanjo Artero y Tito Valverde en «El Comisario», donde le dirigió Iñaki Mercero

A veces esa rueda quiebra el ánimo, como ha ocurrido ahora. Juanjo Artero vuelve a emocionarse al recordar una escena: «Un día, en el rodaje de "El Comisario" un compañero me dice: "Lo siento Juanjo que acabo de ver que se ha muerto Antonio Ferrandis". Y en ese momento oigo: ¡5 y acción!». Era la muerte del actor que interpretó a Chanquete, pero Artero no tuvo tiempo de asimilar la noticia, porque la claqueta sonó y se metió en el rodaje del plano. «Y me pongo a rodar y la escena acaba. Cortan, asimilo y me rompo. Me puse a llorar y alguien me abraza. Era Iñaki. Fue un momento de una conciencia especial, lo pones en un guión y resulta insuperable. Ese abrazo me lo da Iñaki, el hijo de Antonio, que me está dirigiendo, al que conocí de niño. Y me están diciendo que ha muerto Ferrandis. Si lo cuentas como idea de guión te dicen que es demasiado. Pero ese momento refleja perfectamente lo importante que, años después, ha sido Antonio Mercero para mí, y lo consciente que soy de ello», relata.

Juanjo Artero dice que hoy no está triste: «Por encima de todo, tengo el corazón a flor de piel, doy gracias a la vida por haberle conocido. Tenía una enfermedad cruel, injusta, y espero que descanse, que esté con mi abuelo y que dirija allá arriba, con Valcárcel de guionista, que murió hace tres días». Para el actor, «La historia de la televisión sería otra sin él, para mí desde niño con "Crónicas de un pueblo" y "La cabina", aunque además cambió mi vida con "Verano azul"».