Diego Villalba (izquierda) y Alejandro Oneto (derecha), creadores de Puterful.
Diego Villalba (izquierda) y Alejandro Oneto (derecha), creadores de Puterful.
INICIATIVAS

Puterful: «Hoy en día no ofender en redes sociales es imposible»

Los creadores de esta marca, con una legión de seguidores, son dos jóvenes isleños que tenían ganas de «animar a la gente con mensajes realistas»

CÁDIZActualizado:

El humor tiene mucho en común con el ajedrez y con el póker. Para ganar hay que saber peder. Para asegurar, hay que arriesgar. Lo saben bien los creadores de ‘Puterful’, el fenómeno que cuenta con una legión de seguidores gracias a sus peculiares mensajes motivacionales «pegados a la realidad». No lo esconden: «buscamos mensajes controvertidos», y lo tienen claro, «es lo que funciona».

Al frente de Puterful están Alejandro Oneto y Diego Villalba, dos jóvenes isleños de 29 y 31 años que proceden del mundo audiovisual. La identidad, como si de un Batman se tratara, la mantuvieron oculta durante bastante tiempo porque «había misterio sobre quiénes éramos, la mayoría pensaba que detrás de Puterful había una o varias mujeres», explica Oneto, que añade que la mayor parte de su público es femenino.

Esta partida de ajedrez hacia el éxito empezó en la casa de Alejandro. Él, Diego y sus parejas comentaban el éxito que tenían, en número de seguidores, distintas plataformas web que, sin embargo, se limitaban a viralizar contenidos, no a producirlos. «Entonces le propuse a Alejandro, ¿y si hacemos algo parecido pero siendo nosotros los dueños de los contenidos?», indica Villalba, que reconoce que se vieron sorprendidos por la rápida repercusión que tuvo Puterful.

Alejandro Oneto da más detalles: «Queríamos que lo que hiciéramos fuera algo nuevo y que creara controversia». Y, eureka, surgió la idea: «Vimos que la gente estaba un poco cansada de las frases positivas con apariencia ‘happy’ y que a ese tipo de mensajes se les daba mucha caña en redes sociales. Le dimos una vuelta: mantener la estética pastel pero que, cuando te acercaras, el mensaje ya no fuera tan bonito... pero que sí fuera tremendamente realista».

La fórmula nos les ha salido mal. Tienen cerca de un millón de seguidores en Facebook y su libro encara su segunda edición. Su título y la imagen de portada resume a la perfección la filosofía de ‘Puteful’. Un tierno corazón rodeado de un marco rosa con una cariñosa frase en el interior ‘Me tienes hasta los cojones’.

Ganar para perder, la estrategia de «cambiar el mensaje ‘happy’ por uno ‘angry’» para consolidarse. Inspirarse en lo que tenía éxito para ofrecer una idea totalmente nueva. «Nuestras publicaciones con más éxito suelen ser las más polémicas; eso sí, podemos perder 300 seguidores de golpe porque hay quien se ofende por el mensaje», indica Diego Villalba antes de reconocer que muchas veces «le buscamos la lengua a los seguidores».

Sus mensajes son irónicos y llenos de humor, pero hay quien no los entiende o quiere entender. «Si en el momento que tienes 100 seguidores te suele salir un ‘hater’, imagínate con un millón», comentan, a la vez que subrayan que «hoy en día, en 2017, es totalmente imposible hacer humor sin ofender a nadie».

Puterful: jugar con lo gaditano

Trabajar con el humor y ser de Cádiz no siempre es fácil. «Nosotros hemos aprovechado ese bagaje en nuestras creaciones, muchas veces hemos puesto a nuestro símbolo, el cerdicornio, vestido de flamenca», confiesa Diego Villalba, a lo que añade Oneto que ser gaditanos «nos hace que, cuando vamos a dar una conferencia en cualquier lugar de España, nos acojan con más cariño, es una buena forma de presentarse».

Les gusta el Carnaval y el doble sentido que en él se destila, pero en esta partida que es el humor no puedes usar la misma estrategia que triunfa en otras batallas. Explican que en sus primeras propuestas buscaban la ironía y el doble sentido, «pero lo dejamos porque no calaba, no era el lugar indicado –recuerda Oneto–, la frase directa siempre ha sido mejor recibida». Como ejemplo, quedaron muy orgullosos del diseño de ‘Donde esté un buen nórdico, que se quiten las putas mantas’, con un casco de vikingo al lado. La acogida fue, perdón por la broma, fría.

Uno de los secretos de su éxito ha sido su originalidad, «ser los primeros en España que hemos apostado por este tipo de diseño y mensaje que luego ha calado», como lo demuestran tanto la interacción por redes sociales como las ventas de su tienda. «Eso sí, mientras que los de ‘Mr. Wonderful’ facturan millones yo estoy viendo ahora si puedo cambiar el Clío que tengo», bromea Diego Villalba.

Precisamente con ‘Mr. Wonderful’ tuvieron un pequeño problema a consecuencia del parecido del nombre y del diseño («que no es suyo, como la idea, que es una adaptación de otras plataformas») por lo el ‘Mr. Puterful’ inicial perdió su ‘míster’ para convertirse, simplemente, en ‘Puterful’.

¿El reto para el futuro? Confiesan que seguir trabajando, «aunque mucha gente no se cree que esto es un trabajo de verdad, que lleva tiempo pensar qué haces, cómo lo haces, qué repercusión va a tener», como explica Diego, la mitad de ‘Puterful’ antes de que el otro 50% de la empresa, Alejandro, añada «es un reto mantener el nivel siempre alto, porque como caigas o estés algo de tiempo sin actualizar, te olvidan». La segunda edición de su libro demuestra que las cosas las estarán haciendo bien, aunque uno de sus lemas rece: «todo me male sal».