El bombero sevillano Antonio Reina durante la conferencia. - LA VOZ
SOLIDARIDAD

De Lesbos a San Fernando: una lección de quien salvó miles de vidas

Uno de los fundadores de la ONG Proem-Aid ha explicado a los alumnos de la Escuela Oficial de Idiomas de La Isla la labor que llevan a cabo con los refugiados

San FernandoActualizado:

Corría el mes de septiembre de 2015 y la imagen del pequeño Aylan ahogado en una playa de Turquía era una constante en los medios de comunicación. Sentado en su casa, viendo los informativos de la televisión, el bombero sevillano Antonio Reina, «Onio», supo que no podía permanecer de brazos cruzados ni un día más ante el drama de los miles de refugiados que intentaban alcanzar suelo europeo dejándose en muchos casos, como el de Aylan, la vida en el trayecto. Junto con otros tres compañeros de profesión juntaron sus ahorros, compraron una lancha y un equipo básico de salvamento, pidieron días libres de vacaciones, se montaron en el coche de Onio y en diciembre se plantaron en la isla griega de Lesbos. «Tardamos 58 horas en llegar. La verdad es que hicimos los preparativos y no lo pensamos mucho porque si nos hubiésemos parado a pensarlo, probablemente no lo habríamos llevado a cabo», ha explicado a los alumnos de la Escuela Oficial de Idiomas (EOI) de San Fernando, donde este jueves ha impartido sendas conferencias a dos grupos de alumnos sobre la labor que desarrollan los voluntarios de Proem-Aid, la ONG que surgió a raíz de este viaje.

Actualidad e importancia

Tomás López, uno de los profesores del departamento de Inglés de la EOI isleña, asistió a una charla de Onio hace algunos meses en la capital hispalense y quedó tan impactado con la historia que no dudó en proponer la actividad a sus compañeros del claustro. «Todos estuvimos de acuerdo en el interés de la actividad, porque en la Escuela siempre intentamos incluir temas importantes y de actualidad en la enseñanza de idiomas», señala María José Foncubierta, directora de la EOI de San Fernando. Y Onio aceptó encantado, «nuestra filosofía es concienciar al máximo número de personas. No podemos mirar para otro lado ni permanecer impasibles mientras cada día cientos de personas se ahogan en el Mediterráneo intentando llegar a Europa huyendo de la guerra».

Los alumnos estuvieron tan interesados que incluso algunos preguntaron por la forma de ser voluntario

Unos 150 alumnos de esta Escuela han acompañado a Onio en el salón de actos, donde, además, han comprendido de forma práctica la importancia de saber hablar idiomas ya que este bombero se decidió a ir por su cuenta a ayudar a los refugiados tras haber solicitado participar en otras ONG que ya estaban en la zona y ser rechazado por su bajo nivel de inglés. «Pero yo quería ayudar, sabía y creía que podía hacer algo con esa energía que tenía», ha declarado. El primer día que llegaron a Lesbos tuvieron que ponerse manos a la obra. «Según íbamos con el coche por la carretera vimos cómo llegaba una embarcación a la playa llena de personas, así que nos pusimos a ayudar. Estuvimos tres días sin dormir», ha señalado.

Las imágenes de decenas de personas, familias enteras, sobre embarcaciones hinchables, con las caras llenas de cansancio y, a la vez, esperanza, han acompañado a Onio en su conferencia, entre las palabras de asombro, pena e indignación de los asistentes.

Ahora, dos años después de que los cuatro bomberos andaluces llegaran al sureste de Lesbos, Proem-Aid tiene base en Malta y opera frente a las cosas de Libia y Trípoli. Allí, equipos de seis personas formados, tanto por bomberos como por buceadores, nadadores de rescate y sanitarios, rotan cada 15 días. En total, han pasado más de 190 voluntarios, que junto con las demás ONG’s que operan en la zona, han asistido a unas 50.000 personas para que lleguen a tierra de forma segura y rescatado a unas 1.000.

En el lugar equivocado

Insistió Onio en este tema, ya que tres de sus compañeros están acusados por las autoridades griegas de tráfico ilegal de personas. «Nosotros nunca hemos favorecido la entrada de los refugiados», afirmó, «solo estaban en el lugar equivocado en el momento equivocado». Los tres bomberos, que fueron detenidos en enero de 2016 cuando se encontraban en una embarcación de unos colegas daneses que fue interceptada por guardacostas, tendrán un juicio el próximo mes de mayo en Grecia en el que se enfrentan a «diez años de prisión», afirmó Onio.

Tres miembros de Proem-Aid se enfrentan a diez años de prisión acusados de tráfico de personas

Asimismo, este bombero expresó su malestar por la política de la Unión Europea, «que es lo contrario a lo que nosotros estamos haciendo». Y aseguró que las grandes ONG’s se están retirando de la zona «por la presión política y las acusaciones de tráfico de personas».

Precisamente aprovechó para denunciar a las mafias de tráfico de personas que se lucran del drama de los refugiados. «Un billete en una de estas pésimas embarcaciones cuesta unos 1.000 ó 1.200 euros, cuando las condiciones climatológicas son malas los niños no pagan o les hacen oferta de 2x1», explicó.

«No hay nada comparable a lo que sientes cuando estás ayudando a los refugiados. Los abrazos que te dan son sinceros de verdad», subrayó el bombero, cuya conferencia despertó tanto interés que, incluso al finalizar la misma, hubo quién se interesó por unirse a este grupo de voluntarios españoles.