El Caído - Antonio Vázquez
SEMANA SANTA

Pasión, devoción y tradición en el Martes Santo gaditano

Caído, Piedad, Columna, Ecce-Homo y Sanidad protagonizan el Martes Santo en la Semana Santa de Cádiz 2017

CádizActualizado:

Martes Santo espectacular en Cádiz con momentos de calor incluso, mucho sol y un levante prácticamente en calma que confirma su marcha tras dos jornadas cofrades marcadas por el viento. Cinco cofradías en la calle, cinco con identidades propias muy marcadas y revitalizadas año tras año. La juventud de El Caído, Columna con un paso de misterio que brilla con luz propia, Ecce Homo desde San Pablo y su nuevo recorrido de ida, la vinculación militar de Piedad y el contrapunto del martes que pone desde Santa Cruz la sobriedad de Sanidad. Martes Santo para el recuerdo de los cofrades gaditanos en una jornada completísima..

Caído

A. V.

Este Martes Santo es muy especial para la hermandad de los estudiantes. El Caído celebra este año su 75 aniversario y la salida procesional ha estado cargada de emoción. El cortejo se ha formado en el interior de su sede provisional, la iglesia conventual de San Francisco. Desde el mediodía ya se palpaba un ambiente muy especial en el templo franciscano que el Lunes Santo vivía su día grande con las salidas procesionales de Nazareno del Amor y Vera-Cruz. El Caído afronta su 57 salida procesional y el sol que luce hace presagiar un gran Martes Santo que servirá para celebrar con los fieles esa efeméride tan importante. Las tres nuevas cruces de guía características de la corporación han salido a la hora prevista por la puerta lateral de San Francisco que da a la Plaza del Cristo de la Vera-Cruz. Detrás de ellas, como siempre, un nutrido cortejo formado por muchos niños y jóvenes estudiantes. En total, la hermandad ha puesto en la calle 452 hermanos entre penitentes, acólitas, monaguillos y cargadores. En las secciones que preceden al paso de misterio va la representación de alumnos de la Universidad de Cádiz acompañados por otros miembros de la institución.

Hay presencia también del colegio San Felipe Neri y la familia marianista a la que pertenece la hermandad y tampoco faltan representantes de Salus Infirmorum. Por fin llega el momento de ver en la calle el magnífico paso del Caído que estrena la fase de barnizado realizada en el taller de Eduardo Cobalea de Écija bajo la supervisión del tallista Juan Carlos García. Desde que se trasladó al templo de San Francisco son muchos los que han apreciado el espléndido resultado pero ahora se puede ver a plena luz. El paso se aproxima con cuidado y esmero al dintel de la puerta. José Manuel Asencio y Mauricio García dan instrucciones a los suyos para que poco a poco lleven a cabo una maniobra que debe ser muy precisa. Ante una gran expectación sale el paso del Señor y suena la Marcha Real. Se escuchan los aplausos de los fieles que se han dado cita para presenciar el momento. Tras un paréntesis se colocan las patas al paso de Jesús Caído que va sobre un notable monte de claveles rojos. En el frontal del paso, el bastón de mando de la Universidad de Cádiz que como es tradicional había entregado el rector Eduardo González Mazo horas previas a la salida. La imagen de Miguel Laínez ya está en la calle un nuevo Martes Santo. Suena entonces la marcha Caído por San Francisco, interpretada por la Agrupación Musical Virgen de la Oliva de Vejer.

Tras el paso de su hijo va María de los Desamparados. De nuevo la maniobra de salida se realiza con el máximo cuidado. En este caso Juan José Muñoz da instrucciones a su cuadrilla para que todo salga a la perfección. La Virgen va espléndidamente exornada con calas y rosas de colores blanco y melocotón. Estrena los puños de encaje de bolillo que han sido donados por una devota. La banda de música Maestro Enrique Montero de Chiclana interpreta la Marcha Real y poco después, María inicia su recorrido con los sones de Virgen de los Desamparados, una marcha compuesta por Rafael Pastrana Guillén para la ocasión.

Columna brilla en un gran Martes Santo

La iglesia de San Antonio vivía un Martes Santo como el de hacía tiempo. No había que mirar al cielo porque el sol lbrillaba de forma espectacular. Esta vez no había dudas, la magnífica imagen de Jacinto Pimentel, el Señor de Columna, conocido como 'el Aguador', saldría sin ningún tipo de incidencia meteorológica. Desde media hora antes de la hora prevista se preparaban los penitentes en el interior de San Antonio. Por la Plaza de Mina aguardaban los componentes de la Banda Rosario de Cádiz, dispuesta a acompañar después de muchos años a esta hermandad. Esta novedad era sin duda uno de los principales atractivos de la jornada. Sergio Figueroa, subdirector de la banda se mostraba orgulloso y feliz por poder estar en Cádiz: «Para nosotros es muy emotivo porque se suponía que no íbamos a estar en nuestra ciudad y acompañar a esta cofradía es muy especial. Es el único día que vamos a estar aquí y la verdad es que estoy encantado porque veo que este año hay mucha gente en Cádiz con ganas de Semana Santa».

Igualmente emocionado estaba el hermano mayor de la corporación, Sergio Rodríguez. La archicofradía ha estrenado este año el bordado interior de la bambalina frontal del palio realizado por Jaime Zaragoza y el bordado de los dos laterales frontales del canasto que ha sido llevado a cabo por Felisa García. Además se han incorporado 120 nuevas túnicas de cola con lo que ya todo el cortejo va completo. «Estamos muy contentos. Ya solo nos quedan los espartos que lo estrenaremos el año que viene», afirmaba Rodríguez. El máximo responsable de la cofradía también estaba ilusionado por poder contar con la banda Rosario. «La primera vez que tocó la banda cuando se reorganizó fue con Columna y estamos muy contentos porque hay muchos hermanos de Columna en ella y le tienen mucho cariño a la hermandad y eso es muy importante». Unos minutos después de la hora prevista salía a la Plaza de San Antonio la cruz de guía de Columna y tras ellas los capirotes morados de las secciones del paso de misterio. Empezaron a sonar las campanas de la iglesia y el paso de Jesús Atado a la Columna asomó por el dintel de la puerta. Salió lentamente con las indicaciones del veterano capataz Salvador Rosa y sonó la Marcha Real en la que sería la primera intervención de la banda gaditana Rosario. Después los cargadores elevaron a pulso el paso para colocarle las patas y ya en el suelo tomaron posiciones para inicar el recorrido. Tras una correcta primera levantá sonó Cristo del Amor y posteriormente Misericordia Isleña mientras que el paso se dirigía hacia la calle Ancha. Como anunciaba su subdirector, Sergio Figueroa, Rosario interpretaría «un repertorio clásico de una hermandad de centro con marchas selectas pero más valientes y alegres».

Detrás del paso de misterio empezaron a salir las secciones de María Santísima de las Lágrimas, otra joya de la Semana Santa de Cádiz, obra del imaginero genovés Domenico Giscardi. Esta Dolorosa fue la primera en procesionar bajo palio en la ciudad y en 2016 ha celebrado el 250 aniversario de su bendición y puesta al culto. El palio se aproximó hacia la puerta de San Antonio con agilidad. Fue entonces cuando se repitió una maniobra que siempre resulta compleja y se realiza con mucho cuidado. El capataz José María Aicardo dirigió a la perfección a la cuadrilla y tras la primera levantá sonó como de costumbre Lágrimas de José Cubiles, que sería la misma marcha que sonaría en su recogida.

Piedad y Lágrimas cerca de la Catedral

A. V.

Con la 'Oración a los Caídos' comenzó su caminar el Santísimo Cristo de la iglesia de Santiago que vuelve a recalcar su vinculación militar en un paso que estrena una imagen de Santa Bárbara en la delantera.

Piedad y Lágrimas en la iglesia de Santiago, muy cerca de la Catedral y a escasos metros parte la cofradía fundada en 1731 en Santa Catalina, parte una hermandad que se regenera. Ni un ápice de viento en la plaza catedralicia y un sol radiante, mejor imposible para comenzar una Estación de Penitencia que arranca ya con el paso de misterio en la calle con los sones de la 'Oración a los Caídos' interpretada por la Banda de Cornetas y Tambores Cristo de la Victoria de León.

La primera levantá, curiosa, dedicada a los que escribimos, radiamos o televisamos. La primera a los medios de comunicación, que por supuesto también forman parte de la Semana Santa y tanta trascendencia tienen para llevar los cortejos procesionales a todos los hogares.

Todo parece un milagro en la hermandad de la Piedad. Aunque no son muchos los penitentes que acompañan al Señor y a María Santísima de las Lagrimas, la hermandad sigue con mucha vida. Y todo es un milagro incluido que el crucificado primero, y el palio después, logren superar la baja y estrecha puerta de Santiago. Incluso parece que el misterio por momentos roza los laterales del dintel de la puerta.

El misterio estrena en este 2017 una imagen de Santa Bárbara en la delantera de un paso que además del Crucificado cuenta con la bella y madura Virgen de la Consolación, San Juan y la Magdalena. Los dos últimas tallas de Francisco Buiza.

Esperando al Señor de la Piedad, queda patente un año más la vinculación militar de la cofradía con una representación del Regimiento de Artillería RACTA-4 que llega desde el Acuartelamiento de Camposoto en San Fernando. Éstos dan un toque de solemnidad y distinción al paso del Señor y a la propia cofradía, algo que sin duda también aporta mucho a la semana mayor gaditana.

El palio de Lágrimas, uno de los más singulares de Cádiz. Las bambalinas son de cajón de estilo catedralicio y el frontal del paso ostenta un relieve con el que se simboliza el cuadro de la Santísima Trinidad. La Catedral, primer y más importante lugar de presencia para la cofradía de Piedad que prácticamente cerca del primer templo de la Diócesis de Cádiz se recogerá horas después.

Un año muy especial para Ecce-Homo

La archicofradía de San Pablo iniciaba un Martes Santo muy distinto al de 2016. Después de tener que salir desde Santa María la pasada Semana Santa, volvía a hacerlo desde su sede canónica en el año en que celebra el 350 aniversario de su fundación. Pero además, esta salida procesional estaba cargada de emotividad por la ausencia de algunos históricos de la corporación a los que se ha recordado con gran cariño. Felipe Madrazo, Eloy Paramio e Isidro Sánchez no han podido contemplar a sus imágenes pero han estado de manera muy especial en los corazones y pensamientos de todos los hermanos de Ecce-Homo. Además, este 2017, la cuadrilla del Cristo, que se conoce como la Centuria, cumplía diez años y su capataz Juan Manuel López ha querido conmemorar este aniversario con unas pulseras que ha entregado a sus cargadores. Todas estas circunstancias han llenado de sensibilidad la pequeña iglesia de San Pablo en la que practicamente es una heroicidad que se pueda conformar un cortejo. Sin duda la experiencia y el buen hacer de los responsables de la archicofradía permiten que la procesión se conforme a la perfección cada año. Las secciones del Cristo se preparaban para salir y con la cruz de guía en la calle sonó la marcha Ecce-Homo en honor a la corporación. La hermandad de los periodistas ha estrenado dos bocinas del siglo XX recuperadas por el grupo joven y tres ropajes de romano para finalizar la escolta hasta ser siete. Además, como detalle, los maniguetas del paso de misterio llevaban unas horquillas de lanza que también se han recuperado y son las más antiguas que hay en Cádiz. El paso de misterio se fue aproximando el paso hacia el dintel de la estrecha puerta de San Pablo. Sobre él va Poncio Pilatos, el Señor de Ecce-Homo con su espectacular manto rojo y el centurión romano que estrenaba una vestimenta hecha a mano y documentada históricamente para recuperar la esencia. La maniobra resulta compleja aunque esta cuadrilla la hace bastante fácil. Sonó la Marcha Real y posteriormente y tras dar los últimos retoques al paso, el impresionante misterio comenzó su caminar por las calles de Cádiz también con la marcha Ecce-Homo.

Tras el Cristo salieron las secciones de la Virgen de la Angustias y poco después el capataz del palio, Melchor Mateo, indicó a los suyos la maniobra de salida. De nuevo la destreza y pericia de la cuadrilla fue clave para que el paso saliera sin problemas a pesar de las reducidas dimensiones de la puerta de la iglesia de la calle Ancha. Sonó entonces la Marcha Real y justo después Ecce-Homo interpretada por la banda de música Virgen de la Estrella de Puerto Real. La Virgen de las Angustias, junto a San Juan, bajo su característico palio, inició su recorrido para hacer estación de penitencia en Catedral y regresar ya de noche a su templo.

El rostro de Cristo que sana Cádiz

Antonio Vázquez

Las puertas de Santa Cruz se abren por primera vez esta Semana Santa para dar paso a la hermandad de la Sanidad, más fortalecida que nunca en un Martes Santo que «es suyo»

Sanidad es todo orden, silencio y sobriedad. Es la seña de identidad de la hermandad vinculada en su día con los profesionales sanitarios y que desde hace unos cuantos años ha encontrado su sitio en el Martes Santo, cuando decidió dejar la Madrugá.

«¿Ves a esos niños de ahí?», pregunta el nuevo hermano mayor Manuel Ruiz. «Antes en la madrugada del Viernes Santo era impensable que salieran con nosotros en la procesión. Ellos son el futuro y el vivero de esta hermandad», recalca el máximo responsable de la cofradía que se estrena en su cargo en este 2017. A diez minutos de salir, «siento mucha emoción e ilusión. Todo se ha confabulado para que el tiempo acompañe y es una responsabilidad para mi ser hermano mayor, aunque esto es una máquina engrasada en la que todo debe salir bien».

La hermandad sigue creciendo y estrenando. La principal novedad este año es el juego de faroles del palio con el que ya se completa la trasera del mismo. La Virgen de la Salud aguarda frente a la puerta de Santa Cruz contemplando como pasa por delante su hijo, Jesús del Mayor Dolor, uno de los misterios más llamativos de Cádiz. Primeros pasos dentro de Santa Cruz con los sones de 'Mayor Dolor de María' para el Señor, y 'Sanidad' para la Virgen. Ambas marchas compuestas por José Manuel García Pulido, director de la Banda de Música Gailín de Puerto Serrano que acompaña al palio.

Poco a poco los hermanos penitentes pisan el empedrado del barrio del Pópulo para dar lugar a Jesús del Mayor Dolor cuya primera levantá ha corrido a cargo del pregonero de la Semana Santa de Cádiz Juan Mera, hermano de la cofradía que acompañará a sus titulares durante todo el recorrido.

Penitentes y cofrades de la Sanidad realizan su Estación de Penitencia recordando y evocando las palabras que su director espiritual ha destacado momentos antes del inicio de la salida procesional: «Que el rostro de Cristo vaya en nuestros corazones». El rostro del paño de la Verónica que sana a todo Cádiz.