Los peregrinos de Tierra Santa, a orillas del río Jordán
Los peregrinos de Tierra Santa, a orillas del río Jordán
PEREGRINACIÓN

Homenaje en Tierra Santa a la Virgen del Rosario

Por un privilegio especial hacia esta peregrinación, el padre Pascual Saturio presidió la Eucaristía ante el Calvario

CÁDIZActualizado:

Peregrinos de la Asociación Gaditana de Amigos de Tierra Santa, con su director espiritual, el padre Pascual Saturio, y su presidente Martin José Garcia Sánchez, han recorrido en estos días los Santos Lugares, visitando una vez más los lugares bíblicos más importantes.

Desde la fértil Galilea, visitando la Gruta de la Anunciación en Nazaret, donde rindieron un emotivo homenaje a la Virgen del Rosario, al coincidir con el 150 aniversario de su nombramiento como Patrona de la ciudad, donde volvieron a reivindicar la instalación de un azulejo en su memoria, y visitar la población de Cana, culminaron la primera jornada en el Monte Carmelo, orando ante la imagen de la Virgen del Carmen, en el Santuario 'Stella Maris'.

Tras el encanto del Monte de las Bienaventuranzas, escenario del Sermón de la Montaña, los peregrinos gaditanos recorrieron los lugares donde Jesús llevo a cabo su vida pública, predicando por la orilla del lago Tiberiades, que recorrieron en barco, visitando la capilla del Primado de Pedro, Tabgha donde la multiplicación de los panes y los peces y Cafarnaúm, la 'ciudad de Jesús' para ascender al Monte Tabor desde donde pudieron contemplar la verde y hermosa llanura del Esdrelon.

Antes de subir a Jerusalén, capital de las tres religiones monoteístas, se trasladaron a Betania, donde tuvo lugar la resurrección de Lázaro, adentrándose por el desierto de Judea, con parada en las orillas del rio Jordán, para conmemorar el bautismo de Jesús a manos de Juan, y renovar el de cada uno por parte del padre Pascual, en una significativa e intensa espiritualidad personal de los peregrinos.

En Qumran pudieron visitar las excavaciones donde fueron descubiertos los llamados 'Pergaminos del Mar Muerto' que hoy se guardan en el Museo del Libro de Jerusalén, y que datan del siglo II antes de Jesucristo, escritos por los monjes esenios, y descubiertos en 1,947 por un pastor en las cuevas de las laderas, guardados en ánforas de barro. Documentos de incalculable valor sobre la espiritualidad del pueblo judío, y testimonio de su fe.

Tras el desierto, dejando atrás las orillas del Mar Muerto, el grupo subió hasta Ein Karem, donde volvió a recordar con emoción, a la Virgen, en el Santuario de la Visitación, cuando fue a visitar a su prima Isabel.

Ya en Jerusalén, y tras recorrer el Monte de los Olivos, el lugar de la Ascensión, la capilla de 'Dominus Flevit' y en Getsemaní, entre los olivos milenarios la Capilla de La Agonía, en el lugar que Jesús orara antes de su prendimiento, al lado del Torrente Cedrón, tuvo lugar un pintoresco, y a la vez muy emotivo recorrido por la ciudad vieja de Jerusalén, por las callejuelas del barrio árabe, con el vía crucis por la Vía Dolorosa, camino del Calvario y el Santo Sepulcro.

En las siguientes jornadas en Jerusalén, con las visitas al Monte Sion, atravesando el barrio armenio, donde se encuentran el Cenáculo y la Iglesia de la Dormición, con la bellísima imagen de ébano, de la Virgen María durmiente, en la ciudad vieja, se pasó a la Flagelación, San Pedro 'in Gallicantu', y sus alrededores, lugares donde fueron los momentos previos al proceso de Jesús, tras su detención y enjuiciamiento ante el Sanedrín y ante Pilatos.

Los momentos culminantes fueron en el Santo Sepulcro, y ante el Calvario, donde por un privilegio especial hacia esta peregrinación, tuvo lugar, ante el altar católico del Calvario, la Santa Eucaristía presidida por el padre Pascual, con un homenaje y recuerdo de nuevo para Cádiz y su Patrona, en estas efemérides tan importantes.

Ya las dos últimas jornadas, con «las pilas recargadas espiritualmente» por las sensaciones vividas, el grupo se desplazó a Belén, donde de nuevo pudieron conmemorar en la Gruta del Nacimiento, el mismo en que nació Jesús y reservado para la celebración de la misa del día, como después en el Campo de los Pastores, el nacimiento del Niño Dios, en un adelanto extraordinario de la próxima Navidad, brindando con licor y turrón llevado para este momento por los peregrinos gaditanos, y entonando en un ambiente festivo los clásicos villancicos en tan peculiar y auténtico escenario bíblico.

Al siguiente día, tras recorrer Jafa y Emaus, se emprendió el viaje de regreso a España, desde el aeropuerto de Tel Aviv.

El colofón a esta peregrinación, reviviendo la Pasión de Jesús, y gozando de su mensaje de vida eterna de la mano de su Madre, nuestra Señora del Rosario, en un año tan especial, fue, ya serenamente, el rezo del Santo Rosario por todo el grupo, con la mente en España y en los seres queridos de cada uno, impresionados por las escenas vividas, desgranando sus cuentas en cada misterio, de la mano de quien es su valedor y guardián en el Santuario de Santo Domingo, Fray Pascual Saturio.

Y en la mente, un deseo de volver, y un solo pensamiento «Ruega por nosotros...Santa María del Rosario... y por todos»