Sala de Trivio, nuevo estrella Michelin en Cuenca
Sala de Trivio, nuevo estrella Michelin en Cuenca

Los mejores restaurantes de Cuenca donde acertarás seguro

El crítico gastronómico de ABC traza una ruta a mesa puesta por una provincia que también es un gran destino para comer bien

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Tan cerca y a la vez tan lejos de Madrid, Cuenca y su provincia reúnen méritos suficientes para ser consideradas un atractivo destino gastronómico. Allí está, por ejemplo, uno de los mejores restaurantes de Castilla-La Mancha, Las Rejas, abanderado por uno de los grandes cocineros españoles, Manolo de la Osa. Este, tras algunas aventuras en la capital de la provincia y luego en Madrid, ha regresado a Las Pedroñeras, donde empezó hace nada menos que 35 años, para devolver a este pueblo, célebre por sus ajos, a la primera línea gastronómica. Cocina de raíces y producto manchego que se abre al mundo, reflejo de la capacidad creativa, de la genialidad, de la técnica impecable que alberga este cocinero. Cocina aprendida de su madre, de su abuela y de sus tías, que se inspira en las recetas de su tierra pero con un peculiar toque de modernidad y creatividad. A lo largo de los años ha revisado los platos manchegos de siempre, el atascaburras, el ajoarriero, los galianos, el pisto, las migas, el morteruelo, las perdices… y sobre todo el ajo morado de su tierra, con el que creó uno de los platos que pasarán, o mejor que ya han pasado, a la historia de la cocina española, la sopa fría de ajo, que tuvo luego continuidad en una versión caliente.

Otro de los grandes restaurantes conquenses, ya en la capital, es Trivio. Jesús Segura lo ha situado como la oferta gastronómica más sólida de la ciudad, hasta el punto de que acaba de recibir una estrella Michelin en la Guía de 2019. Jesús Segura lo ha situado como la oferta gastronómica más sólida de la ciudad. Hay mucho nivel técnico en este cocinero cuyo principal mentor fue Manolo de la Osa, con quien trabajó varios años. Producto, técnica y sabor. Ese es su lema. Tres palabras muy manidas en el mundo gastronómico que Segura rescata para convertirlas en ejes de su cocina. También en la capital sobresale Raff San Pedro, donde ejerce José Ignacio Herráiz, un muy buen cocinero, sensato, con las ideas claras. Trasladado recientemente a un nuevo local, dentro del hotel Leonor de Aquitania. La de José Ignacio es una cocina moderna y técnica, con gran dominio de los puntos de cocción y respeto por el producto. Para una cocina absolutamente tradicional, la referencia es El Figón del Huécar, clásico entre los clásicos, con su comedor con vistas a la Hoz y sus platos de siempre convenientemente actualizados, desde el ajoarriero hasta el morteruelo. Y para una comida o cena informal en el barrio del Castillo, donde se concentran muchos mesones populares, apunten El Panorámico. Sorprende con unos buenos zarajos y con un morteruelo notable, servido en sartén como manda la tradición.

Sala de Essentia
Sala de Essentia

Volviendo a la provincia, en Tarancón destaca Essentia, un restaurante montado sin reparar en gastos. Es el capricho de Emilio Loriente, uno de los más importantes empresarios de España en el sector cárnico. Una amplia barra, un gran comedor, terraza de verano y salones para bodas y otros eventos integran el enorme local en el que se sirve buena cocina tradicional de la zona (torreznos, lomo y chorizo de orza, zarajos, morteruelo) junto a carnes de vaca vieja que se maduran en una cámara instalada en el propio restaurante y se elaboran a la parrilla.

En Santa María del Campo Rus está la Posada Real, un sitio que sorprende por la calidad de su paella valenciana, ganadora de numerosos concursos en la Comunidad Valenciana. Un clásico es el Mesón Nelia, en Villalba de la Sierra, a escasos veinte kilómetros de Cuenca, donde ejerce Javier Herráiz, hermano del ya citado José Ignacio, de Raff, con una carta que combina tradición y modernidad.

Y para terminar, dos restaurantes que durante mucho tiempo han sido parada obligada en la ruta entre Madrid y Valencia. Uno es El Vasco, en Villarrubio, a la altura del kilómetro 94 de la A3, uno de los mejores comedores de carretera de España. Sus guisos siguen atrayendo a diario a numerosos automovilistas. El otro es Seto, en Motilla del Palancar, con su cocina tradicional manchega que se mantiene inmutable a lo largo de los años.

Sala general de Raff San Pedro
Sala general de Raff San Pedro

Direcciones

Las Rejas. General Borrero, 41. Las Pedroñeras.

Trivio. Colón, 25. Cuenca.

Raff San Padro. San Pedro, 58. Cuenca.

El Figón del Huécar. Julián Romero, 6. Cuenca.

El Panorámico. Calle Larga, 21. Cuenca.

Essentia. Adolfo Suárez, 30. Tarancón.

Posada Real de Santa María. Doctor Espejel, 5. Santa María del Campo Rus.

El Vasco. A3, kilómetros 94. Villarrubio.

Mesón Nelia. Ctra. Cuenca-Tragacete, km. 21. Villalba de la Sierra.

Seto. Carretera de Madrid, 54. Motilla del Palancar.