Una de las casas vendidas por la empresa Galician Country Homes
Una de las casas vendidas por la empresa Galician Country Homes - Galician Country Homes

El agente inmobiliario británico que vende aldeas abandonadas en Galicia

Mark Adkinson vive desde hace más de 40 años en España, y su empresa, Galician Country Home, se dedica desde hace quince a la venta de propiedades rurales en Galicia

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Mark Adkinson es un británico originario de Manchester, que tras finalizar su especialidad en genética porcina se embarcó en la aventura de ver el mundo. Viajó de aquí para allá, y acabó en Galicia. De eso han pasado ya 43 años y no tiene ninguna intención de volver a su país. Hace quince años, tras renovar junto a su mujer, Rosa, su casa en Rábade (Lugo), decidió aprovechar esa experiencia para montar un negocio familiar, Galician Country Homes.

Mark junto con su mujer Rosa en su casa de Rábade (Lugo)
Mark junto con su mujer Rosa en su casa de Rábade (Lugo) - Galician Country Homes

Se trata de una empresa que vende palacios, casas rústicas y rurales e incluso aldeas. Tiene identificadas hasta 400, según publicó la revista Fortune. Ofrecen la oportunidad de encontrar una casa en la Galicia rural, asistencia para solicitar subvenciones y ayudas para arreglarlas y cuentan con arquitectos y servicios técnicos que colaboran con ellos. Hay que tener en cuenta que en Galicia hay más de 2.000 aldeas vacías, según publicó recientemente El Faro de Vigo. Y en más de 10.000, un tercio de los más de 31.00 núcleos con los que cuenta la comunidad, tan solo quedan entre uno y diez vecinos.

Sus clientes provienen de todas las partes del mundo con propósitos diferentes, aunque también cuentan con clientes españoles («podemos decir que un 80% son extranjeros y un 20% son de aquí», afirma). Todos ellos buscan tranquilidad y un lugar para retirarse. Tanto Mark como su mujer intentan mostrarles lo bien que se vive y los encantos de la región.

Son conocidos por sus frecuentes apariciones en medios de todo el mundo. Su secreto para tener una oferta tan variada: cuentan con varios colaboradores en la región, algunas de sus propiedades son localizadas mediante satélite (desconocemos con exactitud la forma en que lo hacen ya que -dicen- sería demasiada información para sus competidores) y, a veces, gente que les conoce contacta con ellos para que pongan a la venta sus propiedades.

Normalmente, se tarda en vender, sobre todo por los papeles. Mark asegura que los trámites para documentarlo todo pueden tardar hasta un año.

Para Mark y su mujer, Rosa María, no es un gran negocio. Se trata de un servicio para atraer a gente joven y así conseguir recuperar la población de Galicia. También buscan enseñar la cultura gallega. Y es que se preocupan de que los compradores se integren en la vida del pueblo y las constumbres de la región, o dicho en otras palabras, que sean uno más. No quieren sobrecargar el pueblo de extranjeros para así evitar la masificación del turismo que se produce en otros puntos de España.

Se aseguran de que los compradores tengan un teléfono con el que poder llamarles si tuvieran problemas para integrarse. Adkinson recuerda una ocasión en la que unos clientes fueron a una ferretería a comprar una desbrozadora, el dueño de la ferretería entendió que querían un helicóptero. Finalmente gracias a la intervención de Mark, ambos pudieron entenderse.

En 2018 la revista británica Build, especializada en el mundo de la construcción a escala global, los eligió como «Mejor empresa inmobiliaria familiar de España» en los Real Estate and Property Awards 2018 (certamen que convocan anualmente). Además, Mark es muy conocido en Galicia por la lucha que esta llevando a cabo por el medioambiente como presidente de AEMS Ríos con Vida, asociación que logró el Premio Nacional de Medioambiente por su defensa a ultranza de los ríos Españoles, su flora y fauna.

Tanto Mark como su mujer trabajan desde hace décadas en la Galicia Rural (ella era veterinaria antes de dedicarse a esto). El contacto con sus gentes y su cultura han hecho que se sienta un gallego más, y busca ser un amigo en el proceso de compra y restauración del futuro hogar.