Jennifer Lawrence y Kate Upton, en imágenes de archivo
Jennifer Lawrence y Kate Upton, en imágenes de archivo - ARCHIVO

CELEBGATEEl hombre que desnudó a las famosas en internet se declara culpable

El detenido se enfrenta ahora a una pena máxima de cinco años de cárcel, aunque tras declararse culpable por recomendación de la Fiscalía del distrito de California se podría rebajar a 18 meses

Imágenes sexuales de celebridades como Jennifer Lawrence o Kate Upton aparecieron en internet en un escándalo conocido como «Celebgate»

MADRIDActualizado:

El FBI ha detenido este martes a Ryan Collins, informático de 36 años, acusado de robar las imágenes de famosas desnudas que originó en 2014 el escándalo bautizado como «Celebgate». El detenido, residente en Lancaster (Pensilvania), se ha declarado culpable.

Para recopilar las imágenes, el «hacker» accedió al servicio de almacenamiento en la nube iCloud -desarrollado por Apple- y de decenas de cuentas de Gmail entre noviembre de 2012 y septiembre de 2014 para, posteriormente, filtrar el material gráfico en internet a través de la plataforma 4Chan.

Entre las famosas que fueron víctimas del «hackeo» de su intimidad se encontraban Kate Upton, Jennifer Lawrence, Kirsten Dunst, Rihanna o Kim Kardashian. Se robaron, según los investigadores, 50 cuentas de iCloud y 72 de correos electrónicos del gestor Gmail, uno de los más populares entre los usuarios de internet.

El detenido se enfrenta ahora a una pena máxima de cinco años de cárcel, aunque tras declararse culpable por recomendación de la Fiscalía del distrito de California se podría rebajar a 18 meses. La investigación ha concluido que Collins utilizó técnicas de «phising» para capturar las contraseñas de las víctimas. Consistió en el envío de un correo electrónico falso, de apariencia oficial, desde donde se reclamaba el cambio de credenciales.

En ese sentido, la abogada Eileen Decker ha explicado en un comunicado que este caso ha supuesto una violación de la intimidad y tuvo como consecuencia problemas emocionales en muchas de las víctimas. «Actualmente las personas almacenan información privada importante en sus cuentas y dispositivos», relata. «Acceder ilegalmente a esta información considerada privada es una ofensa criminal».