Imagen de la sede de Huawei en Ottawa, Ontario (Canada)
Imagen de la sede de Huawei en Ottawa, Ontario (Canada) - REUTERS/Chris Wattie/

Bofetada de Reino Unido a EE.UU.: los riesgos de Huawei en el despligue del 5G se pueden mitigar

El Centro Nacional de Seguridad Cibernética del país asegura en un informe que aún no se ha hecho público quee existen fórmulas para limitar la amenaza relacionada con los productos del fabricante chino

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Los servicios de inteligencia británicos consideran posible mitigar los riesgos potenciales de usar infraestructuras fabricadas por la compañía china Huawei en el despliegue de las redes 5G del país, según ha determinado el Centro Nacional de Seguridad Cibernética (NCSC) del Reino Unido, que considera que existen fórmulas para limitar la amenaza relacionada con los productos del fabricante chino, lo que supone un serio golpe para EE.UU. que no cesa en persuadir a sus aliados para que excluyan al fabricante chino de las licitaciones para sus redes de comunicaciones, según han indicado al diario « Financial Times» dos fuentes conocedoras de las conclusiones, que aún no se han hecho públicas.

«Otras naciones pueden argumentar que si los británicos confían en poder mitigar las amenazas contra la seguridad nacional, entonces ellos también pueden garantizar a sus ciudadanos y a la Administración estadounidense que están actuando de manera prudente al seguir permitiendo a sus proveedores de servicios de telecomunicaciones usar componentes de fabricación china mientras adopten las precauciones recomendadas por los británicos», indica al periódico una fuente conocedora del debate en torno al fabricante chino.

La conclusión del NCSC «tendría un gran peso» en los líderes europeos, según el diario. EE.UU. ha estado compartiendo información con sus aliados en las últimas semanas para acentuar los supuestos riesgos que representan los productos del fabricante chino, pero varios países europeos, incluyendo Reino Unido y Alemania, no se han mostrado demasiado convencidos de que esto justifique el veto a Huawei. En este sentido, los estadounidenses han defendido que las redes 5G serán tan rápidas y contarán con tantas aplicaciones de carácter militar que usar equipos chinos de telecomunicaciones, que representan un riesgo demasiado elevado. Añaden que, a pesar de no existir evidencias al respecto, los fabricantes chinos podrían recurrir a software malicioso para facilitar el espionaje.

La postura del Reino Unido contrastaría así con la adoptada por Australia y Nueva Zelanda, miembros también de la alianza de inteligencia denominada «Cinco ojos» junto a EE.UU., Reino Unido y Canadá, que el año pasado prohibieron o bloquearon a sus proveedores de telecomunicaciones el uso de equipos de Huawei en sus redes 5G, algo que, sin embargo, ha negado la compañía china a este diario.

Práctica monopolista

En este sentido, una de las fuentes consultadas por el diario apunta que Reino Unido probablemente recomendará diversificar proveedores, así como restricciones parciales en determinadas áreas de las redes 5G.

Por su parte, el director del MI6 (Servicio de Inteligencia Secreto de Reino Unido) Alex Younger, indicó el pasado viernes que Reino Unido podría adoptar una línea menos dura respecto de Huawei que EE.UU. al tratarse de una cuestión demasiado compleja como para simplemente vetar a la empresa, añadiendo que no era deseable que una parte significativa de la infraestructura clave nacional sea proporcionada de forma monopolista por un proveedor.

A su vez, un portavoz del Departamento de Digital, Cultura, Medios y Deportes indicó que a evaluación gubernamental sobre el 5G «está en curso» y se espera que concluya en primavera una vez examinadas distintas opciones. «No se ha tomado ninguna decisión y cualquier sugerencia sobre lo contrario no es correcta», apuntó.

El Departamento de Justicia de EE.UU. (DoJ) presentó a finales del pasado mes de enero una serie de 23 cargos contra Huawei, el mayor fabricante mundial de equipos de telecomunicaciones, a la que acusa de espionaje industrial y de conspirar para infringir el régimen de sanciones impuesto por EE.UU. a Irán, además de tratar de obstruir la acción de la Justicia, destruir pruebas y cometer fraude bancario. Por su parte, Huawei rechazó todas las acusaciones estadounidenses, afirmando sentirse «decepcionada» por los cargos presentados.