Hemos podido testar de primera mano las funcionalidades del asistente de Apple - David Conde
ANÁLISIS

Probamos Apple HomePod: un sonido espectacular aunque una limitada «inteligencia»

El potente altavoz de la firma de la manzana por fin se puede utilizar en español y destaca por su sonido brillante a pesar de que peca de cierto hermetismo con sus propios servicios

Actualizado:

El HomePod encarna un sentimiento agridulce aunque esperanzador al mismo tiempo. El primer altavoz inteligente de Apple, que acaba de iniciar su andadura en España, tiene una vocación de artista. Su estética es inmaculada, elegante y está muy dirigido hacia la música. Esta primera versión del dispositivo, sin embargo, no ha supuesto una revolución tan drástica como lo fue el iPhone en su momento.

Es más, se encuentra más cerca del Apple Watch de lo que aparenta en un principio. Porque el reloj inteligente de la manzana, que llegó después que sus rivales, no solo se ha hecho un hueco en el mercado sino que ha evolucionado sorprendentemente bien hasta convertirse en el más vendido de su categoría. Ahora es el espejo en el que mirar a la hora de imitar funciones en un dispositivo de muñeca.

En el HomePod sucede algo parecido. No es pionero, no es un simple altavoz con conectividad Bluetooth. Tampoco es el dispositivo de su gama que cuenta con un mayor número de prestaciones. En el mapa de los altavoces inteligentes el dispositivo de la firma norteamericana se encuentra en un punto intermedio. La compañía, de momento, lo ha situado en unas coordenadas idóneas para situarlo como uno de los mejores reproductores de música pero como altavoz «inteligente» se notan ciertas limitaciones. No es que sea necesariamente un problema porque cuenta con funciones automatizadas esenciales, sí, pero estas no difieren mucho de lo que puede hacer el software de voz Siri, el «cerebro» que guía al equipo.

No es fácil desenvolverse en en medio de una marejada en el que Amazon, con su familia Echo, partió con más garantías hace varios años. La batalla se ha centrado, ahora, en llevar los asistentes digitales al terreno de los altavoces. El objetivo de las compañías, a la larga, es convertir a estos dispositivos en la brújula que nos lleve directos hacia un hogar inteligente. Pero para lograr que estos aparatos sirvan para usos más prácticos se requiere de productos domésticos con capacidades para «hablar» con el software. Algo que inaugura una batalla de compatibilidades interesante; habrá que pensar qué sistema de iluminación nos conviene, qué termostato o válvula inteligente nos permite acercarnos a ese futuro domótico con el que se sueña desde hace décadas.

La compañía ha achicado las flaquezas de sus rivales para llevarlo a un experiencia magistral en donde escuchar música es un placer. Su idea es erigir al HomePod como un buen equipo reproductor. La compañía, por el momento, ha limitado sus funciones principales para compartir contenido mediante AirPlay, su propia tecnología inalámbrica, con lo que los usuarios se podrán encontrar con ciertas renuncias. El planteamiento parece estar más orientado a completar el círculo de productos de la compañía, con lo que los usuarios de dispositivos Android se encontrarán con ciertos problemas.

Cerrando el círculo con su propio ecosistema

También se aprecia notablemente los esfuerzos de la firma estadounidense en potenciar Apple Music, su propio servicio musical y con el que verdaderamente se le saca provecho. Se le puede pedir que ponga una determinado tema, un género, un artista y muchas otras categorías. Es fantástico. En cambio, si un usuario prefiere otras alternativas como Spotify no podrá realizar diversas tareas por voz, quedándose simplemente como un mero transmisor de música. Todo se tiene que hacer, digamos, de manera rudimentaria; abriendo la aplicación, eligiendo una canción en particular y compartiéndolo al altavoz a posteriori. Es una pena, la verdad, pero da sentido a la idea inicial con la que ha debutado el dispositivo: todo gira en torno al ecosistema de la manzana.

De diseño minimalista y sugerente, su principal virtud es ser un altavoz para música espectacular. Supera con creces a sus rivales. Y nótese lo de «para música», puesto que como barra de sonido para amplificar la señal del televisor ofrece sentimientos encontrados. Más que nada porque tiende a potenciar las frecuencias graves y medias, dejando de lado una experiencia más cinematográfica. Si el usuario valora la calidad de audio por encima de lo demás, el HomePod luce sus mejores galas.

Minimalista, sugerente y pesado

Lo más proble es que, dada su estética y sus dimensiones (2,5 kilogramos de peso), los usuarios lo coloquen en una estantería en el salón. Ese poder sonoro lo consigue gracias a los siete altavoces y micrófonos que se encuentra en su interior y, a su vez, por una interesante tecnología adaptativa. El dispositivo se ajusta a las condiciones espaciales de la habitación en el que se encuentra para ofrecer una mejor calidad de audio. Esta peculiar característica consigue que, independientemente de donde se sitúe, el sonido va a resultar prácticamente idéntico.

Y, además, ofrece una cualidad igualmente práctica, puesto que el reconocimiento de la voz, impecable, amplía su radio para permitir que el altavoz «entienda» las peticiones desde cualquier punto del hogar. Otro aspecto interesante es que Siri detecta que está ante la presencia de un iPhone; es decir, el asistente que responde es el del HomePod y no el procedente de otro aparato de la compañía. Y lo hace sin levantar la voz. Incluso es capaz de entender nuestra voz cuando la música suena a un volumen muy alto. Con su llegada a España, el dispositivo ha añadido una de las funciones más demandas y que no llegó a estrenarse en su debut en el mercado norteamericano en marzo; la posibilidad de emparejar dos altavoces para producir un efecto estéreo de manera ágil y rápida con solo pedírselo a Siri.

Su principal punto débil se encuentra, en cambio, en su «inteligencia». Es más limitado que sus rivales, tiene restricciones a la hora de entregar información y para que consulte el buzón de correo o añada una entrada en el calendario hay que hacérselo ver activando las funciones personales. Una tarea que se realiza a través de la aplicación Home, lo que indica, pues, que está en una línea de productos para el hogar. Tampoco es capaz de discernir distintas voces, con lo que estando conectado en el salón, cualquiera de las personas que pasen cerca y pronuncien la frase mágica de «Oye, Siri» el panel superior táctil se encenderá para prepararse ante cualquier petición. Pero posiblemente vaya sumando tareas en los próximos meses.