El presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko
El presidente de Ucrania, Piotr Poroshenko - EFE

Ucrania decreta la ley marcial por un mes tras sufrir un ataque de Rusia contra tres de sus navíos

Esta medida se adopta después de que el domingo unidades rusas capturaran tres navíos de la Marina ucraniana

Corresponsal en MoscúActualizado:

La Rada Suprema, el Parlamento unicameral ucraniano, ratificó ayer el decreto del presidente del país, Piotr Poroshenko, decretando la ley marcial por espacio de un mes. Esta medida se adopta después de que el domingo unidades rusas capturaran tres navíos de la Marina ucraniana en el estrecho de Kerch, que separa el mar Negro del de Azov. Fuerzas especiales adscritas al Servicio de Seguridad Federal (FSB, antiguo KGB) abrieron fuego contra los barcos ucranianos e hirieron a seis de sus tripulantes.

En un mensaje televisado a la nación, Poroshenko dijo ayer que Rusia «ha lanzado una nueva etapa de su agresión contra Ucrania (...) los datos de inteligencia hablan de una amenaza extremadamente grave de operación terrestre contra Ucrania». No obstante, el presidente ucraniano pidió a los diputados de la Rada que el estado de excepción se prolongue por espacio de un mes, no de de dos como había solicitado el domingo por la noche el Consejo de Seguridad y Defensa Nacional de Ucrania (SNBO). Según Poroshenko, de esta forma la ley marcial no afectará al comienzo de la campaña de los comicios presidenciales previstos en el país para marzo.

El ministerio de Exteriores ruso señalaba ayer en una nota que la «provocación» de Ucrania con sus navíos en Kerch buscaba precisamente el aplazamiento de las elecciones para favorecer la candidatura de Poroshenko, muy por debajo en los sondeos con respecto a la ex primera ministra, Julia Timoshenko, la favorita por el momento.

Aunque el estado de excepción contempla supresión de derechos y libertades, movilización general e incluso la posibilidad del establecimiento del toque de queda, el líder ucraniano explicó que se aplicará en su forma más suave y no habrá llamamiento a filas. Sea como fuere, lo cierto es que muchos analistas estiman que se trata de un mero gesto ante el malestar general que en el país ha supuesto la nueva «humillación» infringida por Rusia.

El domingo por la noche, cientos de personas se manifestaran frente a la embajada de Rusia en Kiev y el consulado en Lvov. Se arrojaron bengalas, botes humo, pintura y otros objetos contra las legaciones diplomáticas. Un coche de la embajada ardió en la capital ucraniana y en Lvov se quemaron neumáticos frente al edificio consular. Ayer, en Kiev se formaron «batallones de voluntarios», aunque no se ha especificado todavía con qué objetivos y tareas.

El jefe del Estado Mayor de la Defensa de Ucrania, el general Víctor Muzhenko, declaró que los tres buques de la Armada de su país, las lanchas artilladas «Berdiansk» y «Nikopol» y el remolcador «Yani Kapu», apresados por orden de Moscú, ni siquiera llegaron a atravesar el estrecho de Kerch, paso marítimo bajo el total control de Rusia tras la anexión de Crimea en 2014. Zarparon de Odessa y se dirigían a Mariúpol, en el mar de Azov, pero según, Muzhenko dieron la vuelta al no haber recibido instrucciones claras de la parte rusa y, pese a ello, los guardacostas rusos «dispararon contra nosotros a matar».

Los tres barcos fueron denunciados por el Servicio Federal de Seguridad ruso (FSB, antiguo KGB) por entrar ilegalmente en aguas rusas, al parecer, al no haber solicitado permiso. Ucrania, sin embargo, sostiene que sí informó a las autoridades rusas con la debida antelación. Lo cierto es que los navíos ucranianos, según sostiene Moscú, no se detuvieron ante los requerimientos de los barcos guardacostas y uno de ellos embistió al «Yani Kapu». La colisión causó daños en el casco y averió los motores del remolcador ucraniano.

Después, fuerzas especiales del FSB ruso abordaron las embarcaciones ucranianas, causando seis heridos con sus disparos. Las tripulaciones fueron arrestadas y los heridos enviados a un hospital de Kerch. Los tres barcos están también amarrados en el puerto de Kerch. Según la agencia rusa Interfax, hay además 24 marineros ucranianos detenidos.

El Ministerio de Exteriores ruso en su comunicado asegura que Kiev actuó de forma «premeditada» y «alentada» por Estados Unidosy la Unión Europeacon el objetivo de «crear un nuevo foco de tensión en la región y poder justificar la imposición de más sanciones a Rusia».

El titular del ministerio, Serguéi Lavrov, criticó los planes de Kiev de establecer el estado de emergencia mientras el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, avisó que su país ha obrado «en estricta conformidad con el Derecho Internacional». Fue convocado también para dar explicaciones un representante de la embajada de Ucrania en Moscú. Rusia, no obstante, reabrió ayer el tráfico marítimo a través de Kerch, que fue cerrado el domingo.