Rusia, Turquía e Irán deciden dar prioridad a lucha antiterrorista y no al cambio de régimen en Siria

Suscriben un documento para relanzar el proceso de paz, que no incluye la partición del país

CORRESPONSAL EN MOSCÚActualizado:

Rusia, Irán y Turquía han decidido abordar las posibles soluciones al conflicto de Siria al margen de Estados Unidos, la Unión Europea y otras partes interesadas. Los ministros de Exteriores y de Defensa de estos tres países se reunieron ayer en Moscú y acordaron relanzar el proceso de paz en Siria sin la participación de nadie más que sus respectivos países, el régimen de Bashar al Assad y la oposición siria considerada no terrorista.

Lavrov dijo al término del encuentro que «la prioridad ahora en Siria es combatir el terrorismo y no cambiar el régimen» de Assad. Según el jefe de la Diplomacia rusa, «la llamada primavera árabe en Siria trató de ser utilizada a su favor» por países extranjeros, algunos de los cuales, señaló, «se pusieron como meta un cambio de régimen en Siria».

Según Lavrov, después esos países comprendieron que la prioridad principal no ha de ser reemplazar a Assad sino «acabar con la amenaza del terrorismo».

Esta posición es la que ha mantenido Moscú desde el principio, desde que decidió intervenir militarmente en Siria en auxilio de Assad, pero ahora la ha explicitado de forma aún más clara. Mientras Moscú cooperó con Washington en la búsqueda de una solución para Siria, no pudo oponerse a favorecer un proceso de paz que llevara pareja una transición hacia el final de la dictadura.

Sin EE.UU.

Ahora Rusia espera haberse sacudido el «lastre» del condicionamiento estadounidense aunando esfuerzos sólo con Irán y Turquía. Eso sí, Lavrov informó a su homólogo norteamericano, John Kerry, del contenido de lo acordado en Moscú. «Todos los anteriores intentos de consensuar acciones conjuntas emprendidos por Estados Unidos y sus aliados estaban condenados al fracaso. Ninguno de ellos tenía influencia real sobre el terreno», dijo el ministro de Defensa ruso, Serguéi Shoigú. El sábado, el ministro de Exteriores ruso advirtió que «se acabaron las cumbres sobre Siria en acogedoras capitales occidentales», promovidas fundamentalmente por Washington.

Lo curioso es que Ankara no ha compartido nunca la posición de Moscú y Teherán, ya que es contraria a la permanencia de Assad, pero, tras el golpe de Estado del 15 de julio y el enfriamiento con Occidente, parece no querer contrariar al Kremlin, al que necesita como aliado en este momento difícil.

Una cuña entre Rusia y Turquía

Antes de la reunión trilateral, Lavrov se entrevistó con su colega turco, Mevlüt Çavucoglu, al que llamó a «no hacer concesiones a los terroristas», que para Moscú son casi todos los que luchan contra el Ejército sirio. El ministro ruso le trasladó también a Çavucoglu que el asesinato del lunes del embajador ruso en Ankara, Andréi Kárlov, no dañará las relaciones entre su país y Turquía y menos aún la acción conjunta para lograr una solución al conflicto sirio.

En la misma línea se expresó ayer el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, quien aseguró que «este asesinato tenía precisamente un objetivo: torpedear los actuales esfuerzos para el arreglo pacífico sirio, pero no lo impedirá de ninguna forma». Según sus palabras, la muerte de Kárlov «pretendía colocar una cuña entre Rusia y Turquía e impedir la normalización de relaciones».

Puntos del acuerdo tripartito

En la reunión de ayer de los ministros de Exteriores ruso, turco e iraní fue aprobada una declaración para relanzar el proceso de paz en Siria. Los tres países se proponen que Assad y la oposición armada acuerden una hoja de ruta para poner fin a las hostilidades y poner en marcha un proceso político. Los garantes del cumplimiento del acuerdo serían precisamente Moscú, Ankara y Teherán, cuyos Gobiernos, según Lavrov, han ratificado su «firme voluntad» de combatir conjuntamente al Daesh y al Frente al Nusra.

El documento suscrito descarta además una partición de Siria, ya que proclama «el respeto a la soberanía, independencia, unidad e integridad territorial» de este país árabe.

El canciller ruso afirmó que la evacuación completa de Alepo «se concluirá en dos o tres días» y su colega turco añadió que «el alto el fuego podría extenderse a todo el territorio de Siria». El presidente ruso, Vladímir Putin, ha propuesto que las negociaciones de paz se celebren en Astaná, la capital de Kazajstán.