¿Quién es Sergei Skripal, el exespía ruso envenenado en Inglaterra?

Su caso recuerda mucho al de Alexander Litvinenko en 2006, envenenado con polonio en un hotel céntrico de Londres mientras tomaba el té

CORRESPONSAL EN LONDRESActualizado:

Su caso recuerda mucho al de Alexander Litvinenko en 2006, envenenado con polonio en un hotel céntrico de Londres mientras tomaba el té. Ambos eran exespías rusos que residían en Reino Unido después de haber pasado información secreta al servicio de inteligencia británico.

Sergei Skripal, de 66 años, es un excoronel y agente doble que había recibido refugio en Gran Bretaña después de ser juzgado a 13 años de cárcel por Moscú en 2006 después de haber admitido vender al MI6 nombres en clave y direcciones de varias docenas de espías rusos durante un periodo de 10 años en los que recibió, según varias informaciones, hasta 100.000 dólares.

Tras pasar cuatro años en prisión, en 2010 fue perdonado por el entonces presidente ruso Dmitry Medvedev y fue liberado tras formar parte de un intercambio de espías entre Rusia y Estados Unidos en el aeropuerto de Viena, desde donde viajó a Reino Unido. En ese intercambio fueron puestos en libertad otras tres personas por parte de Moscú a cambio de 10 agentes rusos que habían sido capturados por el FBI años antes. Entre ellos se encontraba Anna Chapman, hija de un diplomático ruso que se convirtió en la más reconocible de los 10 agentes después de que su ex marido vendiera fotografías a la prensa mostrando su vida social y sus viajes.

Según apuntan varios medios la razón por la que Skripal trabajó como agente doble fue meramente económica. Se le pagó en efectivo cada vez que se reunió con su contacto en el MI6, mientras que también habría recibido pagos en una cuenta bancaria española.

Se cree que comenzó a pasar información clasificada desde la década de 1990 cuando era un oficial en servicio. Este sirvió para el servicio de inteligencia militar de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa (GRU) hasta 1999, alcanzando el rango de coronel. Luego desempeñó un cargo en la oficina del Ministerio de Asuntos Exteriores en Moscú hasta 2003.

Skripal proporcionó detalles que incluían las fechas y el lugar de las reuniones de agentes rusos con sus contactos del Kremlin durante viajes al Reino Unido y a otros lugares de Europa, información que el MI6 solía confirmar para que los agentes estuvieran bajo vigilancia.

Su traición supuso un duro revés para Rusia, cuyas autoridades aseguraron que sus acciones «causaron graves daños a la seguridad del Estado y a la capacidad de Rusia de defenderse».

Su esposa murió en 2012 y fue enterrada en el Reino Unido. Su hijo murió el año pasado en Rusia mientras estaba de vacaciones y fue repatriado y enterrado en Gran Bretaña. El único miembro de su familia que aún continúa vivo es su hija.

Los temores de los exespías rusos que desertan a otros países como Reino Unido a ser asesinados siempre están presentes, resume el también exagente y posible expcompañero de Skripal, Viktor Makarov. Desde 2007 en suelo británico, este cree que KGB busca venganza constantemente «tratarán de dispararme en la parte posterior de la cabeza, pero podrían usar veneno. Nunca se olvidan. Cuando estaba en la KGB en la década de 1970 seguían persiguiendo a personas que los habían traicionado 30 años antes».