Thomas de Maizière, ministro de Interior alemán
Thomas de Maizière, ministro de Interior alemán - AFP

El ministro de Interior alemán plantea volver a deportar refugiados

Thomas de Maizière, ha declarado que la Unión Europea ha hecho «mucho» para mejorar la situación de Grecia ante la llegada de solicitantes de asilo y que se debe volver a aplicar el acuerdo de Dublín

BerlínActualizado:

El ministro alemán de Interior, Thomas de Maizière, ha declarado hoy que la Unión Europea ha hecho «mucho» para mejorar la situación de Grecia ante la llegada de solicitantes de asilo y que se debe volver a aplicar el acuerdo de Dublín para deportar de nuevo refugiados a ese país.

El ministro hizo esta declaración al dominical «Welt am Sonntag» cuando se cumple un año desde que la canciller, Angela Merkel, decidiera con su colega autriaco, Werner Faymann, permitir el paso libre de refugiados ante la difícil situación que se vivía en Hungría.

Para De Maizière, la situación se volvió «tan dramática» que no quedaba otra opción. A su juicio, el «efecto llamada» se había disparado en junio, cuando Hungría anunció sus intenciones de levantar vallas fronterizas.

El 13 de septiembre de 2015 el propio ministro anunció la reinstauración de los controles fronterizos para intentar ordenar los flujos y evitar que las autoridades regionales se vieran desbordadas, pero ello no paró las llegadas y en 2015 Alemania recibió cerca de 1,1 millones de refugiados.

A su juicio, es «ilusorio» pensar que un cierre de fronteras puede proteger a un país de la llegada de inmigrantes, aunque está claro que «una situación como la del pasado otoño e invierno no puede volver a repetirse».

Para el ministro de Interior alemán, no es la gestión de la crisis de los refugiados realizada por Merkel la que ha favorecido el ascenso de los populistas de derechas de AfD en el país, sino el rechazo y la incomodidad de determinadas personas ante la globalización y la modernidad. Esos movimientos ya se habían extendido por buena parte de Europa -ha argumentado– y Alemania era una excepción.