El vicepresidente italiano y ministro del Interior, Matteo Salvini, ofrece una rueda de prensa en la sede de la Liga
El vicepresidente italiano y ministro del Interior, Matteo Salvini, ofrece una rueda de prensa en la sede de la Liga - EFE

El triunfo de Salvini aproxima las elecciones generales en Italia

Los resultados hacen que se de la vuelta por completo la relación de fuerzas que existía en el gobierno de coalición populista

Corresponsal en RomaActualizado:

La Liga de Matteo Salvini obtiene un gran triunfo y se convierte en el primer partido italiano alcanzando el 34,3 %. Obtiene más de 9 millones de votos, duplicando al Movimiento 5 Estrellas, que sufre un batacazo (17%), siendo superado por el Partido Democrático (PD), que obtiene el 22,7 %. Después se sitúa Forza Italia de Silvio Berlusconi (8,7 %) y pisándolo los talones un partido de extrema derecha Fratelli d’Italia (6,5 %). Claramente, la derecha es la fuerza mayoritaria en Italia y el PD adquiere mayor relevancia –solo obtuvo el 18,8 % en las elecciones del 4 marzo 2018- para ser el partido de oposición.

Estos resultados tendrán sin duda influencia en el gobierno de coalición que forman la Liga y el Movimiento 5 Estrellas (M5E), porque se da la vuelta por completo la relación de fuerzas entre los dos aliados con relación a sus votos obtenidos en las elecciones generales del 4 marzo 2018. Entonces, el M5E logró el 32,5 %, casi duplicando a la Liga (17,4 %).

Referéndum sobre Salvini

Salvini había planteado estos comicios como un referéndum: «El 26 de mayo no son elecciones europeas –afirmaba Salvini-, se trata de un referéndum entre la vida y la muerte, entre pasado y futuro, entre Europa libre y estado islámico basado en precariedad y miedo». Ganó su apuesta el ministro del Interior Salvini, que prácticamente lleva un año en campaña electoral. De hecho, en los 5 meses transcurridos del 2019 solo ha pasado una veintena de días en la sede del ministerio. Salvini ha recorrido de mitin en mitin todo el país, ganando para la derecha varias elecciones regionales, siendo la última ayer mismo en Piamonte, lo que significa que la derecha gobernará en todas las regiones del norte. Matteo Salvini exulta hoy, porque su victoria personal es indiscutible: En las elecciones europeas del 2014 la Liga obtuvo el 6,2 %, porcentaje que ayer multiplicó casi por 6.

Más cerca de eleccioens generales

Aunque Matteo Salvini en su primera rueda de prensa tras la victoria, con un rosario en mano que besó, afirmó que mantendrá el contrato de gobierno con el M5E y que «no habrá crisis de gobierno», la realidad es que en Italia todos los analistas consideran que hay riesgo para el gabinete de coalición y se ven hoy más cercanas unas elecciones generales. El primer ministro, el abogado Giuseppe Conte, escogido por Luigi Di Maio, líder del Movimiento 5 Estrellas para presidir el gobierno, ha sido muy criticado en las últimas semanas por la Liga, al considerar que favorecía los intereses del M5E. Teniendo en cuenta el modo determinante de actuar de Matteo Salvini, no parece concebible que Giuseppe Conte pueda seguir ejerciendo el cargo inclinándose hacia las posiciones del M5E, cuyo líder Di Maio ha intentando minimizar la derrota, que pone en cuestión su liderazgo. «Ahora con humildad, a trabajar», ha dicho Di Maio, mientras el fundador del Movimiento, el cómico Grillo ha escrito en Twitter: «Hoy Radio María y cantos gregorianos».

Agenda de Salvini

Matteo Salvini ha manifestado que a partir de ahora el gobierno ha de pasar al «sí», es decir, a la acción, o se vuelve a votar, porque el ejecutivo lleva meses paralizado, en gran medida por la inclinación del M5E a frenar algunos proyectos de la agenda de la Liga, en particular las obras públicas. Salvini explicó claramente en su primera comparecencia ante la prensa tras su triunfo cuál será su agenda de gobierno: «Demasiadas cosas han permanecido bloqueadas: El decreto de seguridad, la autonomía, el decreto sobre el crecimiento, la reducción de las tasas. No pediré una sola poltrona de más, sino una aceleración del programa del ejecutivo, desde la reducción de los impuestos a la autonomía (regional)». Salvini reconoce que la situación económica italiana es muy delicada, pues no hay crecimiento: Nos espera un momento «económicamente difícil», admitió Salvini. En definitiva, el vicepresidente y ministro del interior será quien dará las cartas y no parece dispuesto a que el Movimiento 5 Estrellas le ponga pegas a su agenda.

Extrema derecha, mayoría en el Parlamento

El elenco de temas que propone el ministro del Interior está en contraposición con lo que propugna el M5E, reacio a las obras públicas, a la autonomía y a ciertas medidas de seguridad que busca Salvini. Teniendo en cuenta que en los últimos meses la Liga y el M5E han mantenido duras peleas, es de suponer que será difícil que los dos aliados olviden el campo de batalla. De ahí que los analistas consideren que será muy fuerte la tentación de Matteo Salvini para hacer caer el gobierno y capitalizar con nuevas elecciones generales el magnifico resultado obtenido ayer. Cabe destacar que si se produjera ese adelanto electoral, la Liga tendría en el partido de extrema derecha, Fratelli d’ Italia, un aliado natural. Según el resultado de ayer, ambos suman casi el 41 % de los votos, un porcentaje con el que, conforme a la ley electoral italiana, tendrían la mayoría absoluta en el parlamento. No necesitarían ni siquiera los votos de Forza Italia para ser mayoría, aunque Silvio Berlusconi ha dicho que su partido es clave para que en Italia vuelva la antigua alianza de centro derecha.

Riesgo de aislamiento para Italia

En cuanto a su posición en Europa, Matteo Salvini ha dicho que «se deben ver de nuevo las reglas europeas». En campaña electoral, el vicepresidente del gobierno manifestó su deseo de volver a la situación de la UE anterior a Mastricht, para poder superar el 3% de déficit y llegar incluso al 140% de deuda pública (actualmente está en el 132,5 %). Pero Salvini no podrá cumplir esos objetivos, porque no tendrá apoyos europeos e Italia corre el serio riesgo de verse aislada, teniendo cuenta los resultados de las elecciones en el resto de los países europeos. En los próximos meses, el gobierno tiene por delante una dificilísima tarea: Buscar unos 23.000 millones de euros para ajustar sus cuentas públicas. Bruselas no se lo pondrá nada fácil a Salvini.