Entrevista

Jacob Rees-Mogg: «Un nuevo aplazamiento del Brexit no tendría utilidad»

Rees-Mogg, miembro del Gobierno de Johnson y líder tory en la Cámara de los Comunes, encabeza la facción más dura contra la UE dentro de los conservadores

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Aunque todos identificamos la Cámara de los Comunes con su Speaker, John Bercow, poniendo orden, quien de verdad manda allí es el Líder de la Cámara, Jacob Rees-Mogg (Londres, 1969). Es miembro del Gabinete de Boris Johnson y lleva su euroescepticismo en la sangre.

¿Por qué no ha sido posible el Brexit rápido que había prometido el primer ministro?

Hubiera sido posible, pero el Gobierno anterior se vio atrancado por infinitos detalles y cosas como la salvaguarda irlandesa que no eran la parte esencial del Brexit. Cuando Boris Johnson se convirtió en primer ministro estaba atado por decisiones que ya habían sido tomadas.

¿Es posible todavía un Brexit acordado?

El historial de la UE demuestra que tiende a acordar cosas en el último minuto. Así que cuando acordó los rescates por valor de 600.000 millones de euros lo hizo en un fin de semana. La UE normalmente es muy lenta, pero cuando hay verdadera presión puede actuar de forma increíblemente veloz. Así que sí, todavía es posible, creo que todas las partes de verdad quieren un acuerdo, pero no es inevitable. Muchos dicen que no quieren un Brexit sin acuerdo. Lo que quieren decir es que no quieren Brexit en absoluto. Quieren frustrar el Brexit, pero usan esta frase codificada.

¿Cree que podría o debería haber otro referendo?

No. Creo que no debería haberlo. La decisión ya ha sido tomada y debe ser implementada. Ha habido tres votaciones sobre esta materia. Las elecciones de 2015 en las que el manifiesto del Partido Conservador decía que habría un referendo; el referendo propiamente dicho en 2016 y las elecciones generales de 2017 en las que los dos principales partidos dijeron que cumplirían que lo que se había votado en el referendo. Los únicos que quieren un segundo referendo son los que perdieron porque quieren revertir el resultado que no les gustó. Pero yo creo que no es así como funciona la democracia. Hay que implementar lo votado en un referendo antes de proponer otro sobre la misma materia.

¿Debería la UE aceptar un aplazamiento del Brexit el 31 de octubre? Este Parlamento ha votado ya tres veces el acuerdo que se alcanzó.

Porque nuevas negociaciones no van a cambiar nada. Si no podemos llegar a un acuerdo el 31 de octubre, no llegaremos a ningún acuerdo que el Parlamento pueda aprobar. Un nuevo aplazamiento no tendría ninguna utilidad.

El 67 por ciento de los británicos votaron a favor de las Comunidades Europeas en 1975. ¿Cree que se equivocaron?

Aquel era un animal muy diferente. Cuando se propuso la Constitución Europea, que se metamorfoseó en el Tratado de Lisboa, hubo una promesa de celebrar un referendo. Y eso nunca se cumplió. Nunca se nos dio la oportunidad de decir si nos gustaba la Unión Europea en la que habíamos entrado. Eso fue un cambio fundamental respecto de 1975. ¿Se equivocaron entonces? Creo que los atractivos de una área de comercio eran mucho más grandes de lo que lo son ahora porque las barreras comerciales han desaparecido en la mayor parte del mundo.

Le gusta decir que quiere que el Partido Conservador sea un espacio abierto, pero 21 diputados han sido expulsados del grupo parlamentario. En cambio usted promovió, sin consecuencias para usted, un voto de censura a Theresa May cuando era primer ministro. ¿Por qué hay tanta diferencia entre unos y otros?

Hay una diferencia técnica importante. El voto de censura en el que yo estuve involucrado fue interno en el grupo parlamentario conservador. No fue un voto en la Cámara. Todos los partidos tienen en su reglamento interno medios para reemplazar a su líder. Yo lo estaba empleando porque creía que la primer ministro no estaba haciendo su trabajo tan bien como debiera. Y no se debe penalizar a nadie por emplear esos procedimientos. Eso se podía hacer de forma anónima, pero yo pensé que eso hubiera sido muy cobarde. Y hay una segunda cuestión, no técnica, que es en qué se votó contra el Gobierno. Yo voté contra el Gobierno de May en unos cuantos asuntos europeos. Pero ninguno era una cuestión de confianza. Y ninguno de ellos dio el control de los Comunes a la oposición que es lo que supuso el voto de esos 21 diputados. Le dieron a la oposición la capacidad de aprobar leyes que no son las que promueve el Gobierno. No hay precedente de esto. Por eso era legítimo declararlo una cuestión de confianza y una vez que lo es, todo el mundo sabe que la consecuencia de romper la disciplina de voto es salir del grupo parlamentario.

¿Está amenazada hoy la unidad del Reino Unido? Las condiciones en las que los escoceses dijeron «no» a la independencia han cambiado drásticamente.

Yo creo que la unidad del Reino Unido sera mucho más fuerte cuando deje la UE. Una de las razones por la que algunos escoceses era tan partidarios de la independencia era porque creían que podían ser independientes dentro de la UE. Si analizamos la pesca, cuando eres miembro de la UE, si el Gobierno escocés tiene una idea, tiene que venir al Gobierno británico que después tiene que ir a Bruselas. Así que lo que ellos decían es vayamos directamente a Bruselas. Si sacamos a Bruselas del escenario, se reduce a una relación entre Edimburgo y Londres que creo que es mucho más sencillo.

Salvo que que digan que quieren ser miembros del UE y esa fue la razón por la que votaron permanecer en el Reino Unido.

En eso hay una lógica retorcida. Aquí está un orgulloso escocés que quiere ser absolutamente independiente, zafarse de ser parte del Reino Unido, y ahora ser parte de la UE y que le digan en Bruselas lo que puede hacer en pesca, agricultura y comercio. Si yo fuera un escocés independentista, lo último que querría es entregar todo a Bruselas cuando me acabo de librar de ellos.

Y, ¿cómo va a afectar al la unidad del país la existencia o no de una salvaguarda irlandesa?

El Reino Unido no va a levantar una frontera dura entre la República de Irlanda e Irlanda del Norte. Y si la UE insiste en pedir 13.000 millones de impuestos y arrasa con el sistema impositivo de la República de Irlanda puede que se hagan muy evidentes las desventajas de pertenecer a la Unión Europea.

Ha presidido el «think tank» euroescéptico European Research Group hasta hace un mes. ¿Cuál cree que es el mayor engaño de la UE hacia sus ciudadanos?

La democracia. Si me presento a las elecciones en el Reino Unido mis electores tienen acceso directo a mí para pedirme el cambio de cualquier ley. Y en teoría según lo que voten pueden conseguir el cambio de todas las leyes. Cuando llegas a la UE eso se hace por una mayoría cualificada y las leyes sólo pueden ser propuestas por los comisarios, no por miembros del Parlamento Europeo. Si eres un elector, en el Reino Unido o en España, no tienes acceso a quienes están haciendo tus leyes en Europa. Te lo han quitado. Ésa es una barrera democrática clave.