Mural con la imagen de uno de los menores desaparecidos, Tania Merlo
Mural con la imagen de uno de los menores desaparecidos, Tania Merlo - Twitter / @SeBuscaArg

Grafitis para buscar a niños desaparecidos en Argentina

Artistas urbanos reproducen en grandes murales los rostros de menores de los que no hay rastro para tratar de localizarlos

Corresponsal en Buenos AiresActualizado:

Tania Ayelen Merlo desapareció el 28 de mazo del 2010. La última vez que se la vio abordaba un tren de vuelta a casa. Había ido a visitar a su padre. La niña tenía 10 años. Su rostro inunda hoy uno de los murales más conmovedores de Buenos Aires. La imagen de Tania está grabada por los grafiteros de la ciudad con un objetivo solidario: tratar de localizar a niños y adolescentes en paradero desconocido.

La agencia de difusión, DDB, que trabaja para la organización Missing Children Argentina, convocó a artistas urbanos con el fin de hacer más visible la identidad de estos chicos. En las facturas de la luz, el gas y otros servicios públicos aparecen sus caras, pero hasta ahora nunca se habían visto en tamaño gigante. La iniciativa está siendo un éxito y con el hastag #ParedesQueBuscan, intenta que se haga viral en las redes y se sumen más pintores urbanos.

Gracias a la media docena que ha puesto su talento a disposición de una causa que tiene sumida en la angustia y la incertidumbre a miles de familias, los muros de los barrios vecinos de Palermo y Villa Crespos poco a poco se van ilustrando con caras como la de Enzo Baltazar Vallejos, de 17 años, y visto por última vez n la provincia de Corrientes en octubre del año pasado. También la de Daiana Garnica es ya conocida por turistas y transeúntes. Su rastro se perdió en la provincia de Tucumán y su imagen la calcó, en una escala de grises, Chispa, como descubrió el diario «Clarín». Está en la esquina de dos calles claves de Villa Crespo, de moda entre galeristas y artistas, Fitz Roy y Castillo. «Acá –comentá en el diario de mayor circulación de Argentina el autor– la reproducción tiene que ser perfecta y no es por ego u obsesión del artista. El mural debe ser útil». El objetivo de esta campaña no es lucir el trazo o el dominio del espray, sino advertir a la población para que se le graben las imágenes en su cabeza y puedan reconocer a las personas desaparecidas, si los ven.

«Usamos las imágenes más nítidas»

Los artistas reconocen que se encontraron con ciertas dificultades, ya que, en ocasiones, «sólo disponemos de imágenes diminutas para trabajar, que son las mismas que aparecen en las boletas (facturas) y que resultan poco discernibles. Usamos las más nítidas para poder retransmitir lo más fielmente posible», confía a «Clarín» Byga B, grafitero especialista en retratos. «Por eso hacemos los murales, para que los rostros se vean más y de modo más claro», recalca.

En el último informe del Registro Nacional de Información de Personas Menores Extraviadas (Rnipme) se contabilizaron 2.571 casos nuevos de menores desaparecidos en el 2017. De estos, el 77% eran adolescentes de entre 13 y 17 años, y el 66% mujeres.