El fiscal especial Robert Mueller
El fiscal especial Robert Mueller

Mueller: «Rusia interfirió en la campaña. No hemos dicho que Trump sea inocente»

El fiscal especial no ha comparecido desde que se puso al frente de la investigación sobre la injerencia rusa en la campaña presidencial de 2016

Corresponsal en WashingtonActualizado:

El fiscal especial Robert Mueller ha clausurado formalmente la investigación de las injerencias de Rusia sobre la campaña electoral estadounidense de 2016 alertando de la gravedad de los ataques cibernéticos del Kremlin y revelando que el motivo por el que no acusó a Donald Trump de un delito de obstrucción de la justicia es que la ley impide imputar a un presidente en activo, aunque la demanda quede bajo el secreto de sumario.

«El presidente no puede ser imputado por delitos mientras esté en desempeño de su cargo, pues así lo establece la constitución», dijo Mueller en una conferencia de prensa en la que no tomó preguntas en la sede del departamento de Justicia en Washington. «Creo que hubiera sido injusto acusar a alguien de un posible delito cuando no se puede dirimir el caso en un juzgado. En este caso, me limité a seguir la normativa del departamento de Justicia».

Fue de hecho ese ministerio el que le encargó a Mueller, un prestigioso abogado que fue director del FBI entre 2001 y 2003, la investigación de la trama rusa y la posible obstrucción de la justicia por parte de Trump. El fiscal envió un informe al fiscal general (ministro de Justicia) el 22 de marzo en el que llegaba a la conclusión de que Rusia había interferido en las elecciones pero que, a pesar de varios acercamientos, no tuvo ayuda o colaboración de Trump y su campaña.

Ese es, para Mueller, el punto crítico: una agresión del Kremlin en puntos vulnerables del sistema electoral norteamericano a través de dos campañas conscientes y orquestadas por mandos militares o empresarios cercanos a Vladímir Putin. El fiscal ha citado la connivencia de Wikileaks con Rusia para difundir información robada a la campaña de Hillar Clinton justo antes de la cita electoral. «Encontramos pruebas suficientes de las acciones de Rusia para explotar vulnerabilidades en las elecciones», dijo.

Mueller no habló públicamente durante los dos años en que investigó al presidente.

En su informe, Mueller tomó la decisión consciente de detallar posibles episodios de obstrucción a la justicia por parte ese Trump pero no se pronunció si eran constitutivos de delito o no. Este jueves defendió sus acciones: «No podríamos haber tomado una decisión porque el presidente no puede ser imputado. Esa es la realidad, y nunca fue nuestro objetivo porque hubiera sido injusto».

Trump ha defendido que al no haber delito por su parte en asistir al Kremlin en sus campañas de injerencia, no pudo haber intentado encubrirlo. Los demócratas alegan que no ha quedado exonerado y una parte de la oposición en el Capitolio pide su recusación. Estos quieren que Mueller testifique sobre sus hallazgos, pero el fiscal ha advertido en su despedida que no dirá más de lo que ha revelado en su última comparecencia desde el departamento de Justicia.