Vídeo: Tras la reunión con Trump. Kim Jong-Un rindió homenaje en Hanoi al ex líder de Vietnam Ho Chi Minh - ABC

Corea del Norte reconstruye su rampa de lanzamiento de cohetes tras la fallida cumbre con Trump

Imágenes por satélite detectan grúas y actividad en la rampa de Sohae, donde el régimen de Kim Jong-un pone en órbita sus satélites y prueba los motores de sus misiles

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Solo dos días después de que la cumbre en Vietnam entre Trump y Kim Jong-un acabara en un sonado fracaso, Corea del Norte empezó a reconstruir su rampa de lanzamiento de cohetes de Sohae, en Dongchang-ri, que se había comprometido a desmantelar como gesto de buena voluntad con Estados Unidos. Así lo muestran unas imágenes tomadas por satélite el sábado día 2 y difundidas por el portal especializado Beyond Parallel, perteneciente al Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, en sus siglas en inglés).

Analizadas por los expertos Joseph Bermudez y Victor Cha, en una de las imágenes se aprecia la reconstrucción de la torre vertical para probar motores, que había sido parcialmente desmantelada en agosto del año pasado. A su alrededor aparecen ahora dos grúas de construcción y varios vehículos con materiales que revelan la vuelta de la actividad. En la otra imagen, que es de la rampa de lanzamiento, se aprecia la reconstrucción parcial de los raíles que mueven los cohetes. Pero los dos analistas del CSIS destacan que los compartimentos donde se instalan dichos cohetes junto a la torre de lanzamiento, que suelen estar cerrados, han sido abiertos para que se vea que están vacíos.

Este detalle indica que no se prevé un lanzamiento inminente de ningún proyectil y que dicha reconstrucción podría ser solo una forma de presión sobre la Casa Blanca por la falta de acuerdo en Hanói. También destaca que la rampa de Sohae ha sido usada en el pasado para lanzar cohetes que han puesto en órbita satélites espaciales, pero no para disparar misiles intercontinentales que puedan llegar hasta territorio estadounidense. De todas maneras, tanto dichos cohetes como los misiles intercontinentales emplean la misma tecnología y sus motores son probados en Sohae, lo que revela la importancia estratégica que tienen estas instalaciones.

Durante su encuentro en Pyongyang con el presidente de Corea del Sur, Moon Jae-in, en septiembre, Kim Jong-un se comprometió a desmantelar la rampa de lanzamiento ubicada en Donchang-ri para seguir con su deshielo. Junto a la moratoria de ensayos nucleares y de misiles, se trataba de un nuevo gesto tras la voladura del silo atómico de Punggye-ri en mayo, un mes antes de su primera cumbre con Trump en Singapur. El régimen comunista de Pyongyang pretendía convencer así a Washington de su voluntad de desarme para obtener en Hanói el levantamiento de las sanciones internacionales que están asfixiando su economía. Pero finalmente no hubo acuerdo y ambas partes se culparon del fracaso.

Dejando plantado a Kim Jong-un en el almuerzo conjunto previsto, Trump se marchó precipitadamente de la reunión con todo el dramatismo que le caracteriza. En una rueda de prensa a la que asistió ABC, justificó su espantada asegurando que Corea del Norte pedía el fin de todas las sanciones a cambio de desmantelar su reactor nuclear de Yongbyon, pero no otras instalaciones como una planta de enriquecimiento de uranio. Horas después, ya de medianoche, el ministro norcoreano de Exteriores, Ri Yong-ho, lo desmintió explicando que solo habían pedido el levantamiento de cinco resoluciones de sanciones impuestas por la ONU entre 2016 y 2017, no de las once que pesan sobre Pyongyang. A pesar del fiasco, ambas partes se comprometían a seguir dialogando. Para contrarrestar la dureza de Trump, la reconstrucción de la rampa de lanzamiento de Sohae puede ser ahora una nueva parte de esa negociación.