El excanciller Sebastian Kurz, durante un acto de campaña
El excanciller Sebastian Kurz, durante un acto de campaña - EP

Una biografía de Sebastian Kurz eleva la temperatura de la campaña austriaca

Según varios medios de comunicación, el excanciller habría perdido un punto porcentual en las primeras 24 horas en que ha circulado el hashtag ridiculizándole

Corresponsal en BerlínActualizado:

Hace solo una semana que el Partido Popular Austriaco (ÖVP) reconocía públicamente haber sido víctima de una ataque informático. Durante semanas le habían estado robando datos a la sede central en Viena, a cuya red interna el atacante había accedido a través de un servidor web extranjero. Fueron «copiados, manipulados y eliminados datos a gran escala», según sus responsables de seguridad, desde finales de julio hasta el 2 de septiembre. «El alto nivel de profesionalidad y el alto coste de la operación apunta a una motivación política o quizá de servicios secretos extranjeros», ha diagnosticado el experto en ciberseguridad Avi Kravitz.

«La dimensión de la amenaza es totalmente nueva», dijo el candidato del VÖP a las elecciones del 29 de septiembre, el excanciller austriaco Sebastian Kurz, que confirmó también que «el objetivo parece ser combinar verdades y falsedades para dañarnos en las elecciones». Todavía no se había recuperado del susto cuando se ha desatado contra él en internet una desaforada campaña de desprestigio, utilizando como pretexto la biografía escrita por la periodista Judith Grohmann y que llega a las librerías el 11 de septiembre. Apoyándose en el supuesto tono favorecedor del libro y mofándose del lenguaje novelesco que al parecer prima en la obra, un hangstag suscita decenas de miles de comentarios en los que usuarios de Twitter a menudo anónimos se burlan abiertamente de Sebastian Kurz, que lideraba hasta ahora con considerable ventaja las encuestas, pero que podría haber tropezado con el enemigo líquido e inidentificable de la red.

«No sabemos muy bien cómo actuar, esto no es oposición política al uso. No hay como contrarrestar un mensaje basado en la burla y cuyo emisor no conocemos. No hay forma de defenderse de esto», comentan fuentes de su despacho, desbordado en las últimas 48 horas por la campaña con la que los internautas se divierten fantaseando con los pasajes biográficos de Kurz al estilo de la popular saga «Las 50 sombras de Grey». «Así que nos acostamos en su cama, sus sábanas olían a delicados pétalos de rosa. Se inclinó sobre mí con su cuerpo fuerte y exigió que le dijera algo sucio. Eso era lo que le gustaba, así que tomé aire y susurré suavemente en su oído: impuesto de sucesiones». Este es un ejemplo, firmado por «@DieRaffa», de los comentarios añadidos al hanshtag «# 50shadesofkurz» con los que no es capaz de lidiar su equipo de comunicación. Otro usuario de la misma red social, que se identifica como “. @Die_Liser”, añade otro párrafo a la obra colectiva: «Él me miro. Sus ojos reflejaban la bandera austriaca, que el primero de mayo ondeaba suavemente con el viento patriótico. "Hola, pequeña", dijo, su voz, más baja que la del Traunsee,: ¿Quieres que empuje hasta cerrar tu ruta de los Balcanes?».

Favorito en las encuestas

Kurz había logrado hasta ahora mantener una posición en las encuestas claramente por delante del resto de los partidos. Con un 36%, se perfila como el candidato más votado, dejando a la zaga al Partido Socialdemócrata (SPÖ) con el 22% y al nacionalista FPÖ con el 20%. Según varios medios de comunicación, Kurz habría perdido un punto porcentual en las primeras 24 horas en que ha circulado el hashtag, que se ha hecho en pocas horas con el protagonismo preelectoral. Solo un día antes, el asunto que ocupaba a los analistas austriacos era el hecho de Ursula Stenzel, miembro del FPÖ, hubiese participado en una manifestación celebrada el sábado en Viena por el movimiento xenófobo Identitarios. Stenzel, una presentadora de televisión reconvertida en política, sostuvo que es necesario combatir el islam en Europa y el secretario general de los populares austriacos, Karl Nehammer, había exigido el domingo la expulsión de Stenzel del partido. Pero Twitter ha logrado hacer girar la agenda política austriaca fuera del discurso político. «Sinceramente, no logro entender que la directiva del VÖP haya permitido la publicación de una biografía tan poco imparcial», se queja uno de los usuarios menos acalorados de la red.

La autora asegura que el libro no ha sido un encargo. «No, en absoluto. Yo fui quien sugirió una biografía a Sebastian Kurz. La idea surgió hace tres años, durante una entrevista. Es mi primer libro político. Me interesaba sobre todo cómo es que alguien tan joven llega tan lejos en la política. Quería mirar detrás del telón», ha dicho Grohmann, que apunta también que la fecha de publicación estaba pactada mucho antes de que se supiera que Austria celebraría elecciones anticipadas este mes de septiembre. También insiste en que ella no tiene nada que ver con el partido ni es una seguidora fanática del excanciller. «Sencillamente he apreciado su capacidad de seducción. Durante la sesión de fotos para la portada del libro, constantemente intentaba hacerme reír. Su madre tiene razón: es un bribón amable», argumenta.