Vida sana

«No, la lechuga no retiene líquidos»

Los falsos mitos de este alimento pasa por evitar cenar ensalada o por creer que con menos ingredientes se adelgazará más

MadridActualizado:

Al igual que ocurre con muchos aspectos de la vida diaria, a la hora de escoger los ingredientes de una ensalada se puede usar la frase «Para gustos los colores». Esta comida se presenta como un plato comodín para muchas personas, tanto para el almuerzo como para la cena. Muchos mitos y verdades giran en torno a ella —si hace que se engorde más, si es buena o mala por la noches...—, pero solo hay una cosa cierta: «La lechuga no retiene líquidos».

Así lo afirman expertos en nutrición de Krissia, quienes aseguran que este alimento contiene más de un 90% de agua y, por lo tanto, ayuda a hidratar el organismo. «Las ensaladas son una buena opción para todos los días, ya que permiten incluir todo tipo de ingredientes».

¿Dónde surge el problema? «En esos componentes con los que se acompaña la ensalada. Por ejemplo, aquellos que contiene un exceso de sal sí pueden favorecer la retención de líquidos», insisten. Las ensaladas —recuerdan— deben llevar todos los nutrientes que permitan llevar una dieta completa y equilibrada, teniendo en cuenta los requerimientos y condiciones físicas de cada edad.

«Una ensalada de lechuga y tomate puede ser una opción perfecta como guarnición de una comida», continúan. Pero, hay que tener presente que si va a ser el plato principal que se va a ingerir, «es importante añadir otros ingredientes ricos en proteína e hidratos de carbono que ayuden a crear un plato completo».

Cantidad de aceite

Aunque esto varía en función de los gustos personales, lo ideal es aliñar la ensalada de forma que no esté seca, pero tampoco se forme una balsa de aceite en el fondo del plato. Para lograr agregar la cantidad perfecta, es recomendable utilizar una cuchara o aceitera, que permita rociar todos los ingredientes sin excedernos, ya que se recomienda no superar las 2 cucharadas por ración.

¿Lechuga o espinaca?

Ambas verduras aportan sabor y propiedades saludables a las ensaladas. La lechuga, por ejemplo, es un alimento refrescante y remineralizante. La espinaca también es un excelente recurso natural de vitaminas, fibras y minerales. La cantidad de grasas e hidratos de carbono que aportan es muy baja, por eso se pueden incluir también en dietas hipocalóricas.

Beber agua

A diferencia de otras bebidas artificiales, el agua es 100% libre de calorías y azúcares. Además, ayuda a mantener el equilibrio de fluidos en tu cuerpo, a controlar el peso y a mejorar el estado de la piel, entre otros beneficios.

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