En las cenas de empresa corremos el riesgo de cometer excesos.
En las cenas de empresa corremos el riesgo de cometer excesos.

Comida o cena de empresa: ¿Qué hago para no pasarme?

Evitar el picoteo, ser consciente de qué y de cuánto comes y olvidarte del alcohol te ayudarán a conciliar tu vida social con hábitos saludables

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El «si, total, por un día» de la comida o cena de empresa puede ser la excusa perfecta para saltarte esos hábitos saludables que tanto te cuesta mantener a diario. Para evitar los excesos durante las citas navideñas, Laura Isabel Arranz , profesora asociada en el departamento de Nutrición, Ciencias de la Alimentación y Gastronomía de la Universidad de Barcelona propone que evitemos las carnes rojas, los embutidos, las salsas, los quesos, la pasta, el arroz y los postres dulces.

Pero no todo son prohibiciones, sino más bien sustituciones. Así, aconseja que, en lugar de estos alimentos, escojamos, para los entrantes, platos que contengan vegetales, pescado o marisco, aceitunas, pimientos, champiñones, alcachofas (no fritas), espárragos, boquerones, mejillones, almejas o berberechos.

A la hora de elegir un primer plato la nutricionista recomienda que optemos por verduras a la brasa, a la parrilla o al horno, timbal de verduras, verduras en crema, sopas de verduras, ensaladas o platos similares que tengan como base los vegetales.

Para el segundo plato es mejor decantarse por pescados o carnes blancas.

Y en los postres, la experta aconseja que escojamos aquellos que tengan base de frutas, yogur, cuajada, queso fresco o queso tipo Mató.

¿Qué tipo de cocinado es más ligero?

Las preparaciones culinarias que aportan menos calorías son aquellas que no incorporen extras en forma de grasas, harinas, quesos o azúcares. «Los platos más calóricos son los fritos, las tempuras, los rebozados, los gratinados y los alimentos con salsas, sobre todo aquellos con base de queso», aclara la Dra. Arranz.

En el otro lado de la balanza estarían las opciones que la experta califica de «ideales», que son los platos al horno, a la parrilla, a la brasa, a la pancha, en wok, salteados, al vapor, cocidos en agua o en su jugo (estofados).

¿Con pan o sin pan?

Cuando hablamos de este tipo de comidas, que suelen ser más abundantes de lo habitual, la recomendación general que cita la experta es que procuremos prescindir del pan o que comamos lo menos posible. La explicación está es que esta fórmula es un modo relativamente sencillo de evitar calorías extras a esa comida o cena. «De todos modos, si sabemos equilibrarlo todo y no pasarnos demasiado, una pizca de pan no es un problema. Todo, en su justa medida», afirma.

Sin alcohol, gracias

Otro de los consejos para evitar los excesos durante las cenas o comidas de empresa es evitar los refrescos azucarados y las bebidas alcohólicas, que se pueden sustituir por agua con gas, agua, tónica, bitter o cerveza sin alcohol.

Los postres, el punto crítico

El momento del postre puede suponer una diferencia importante en el resultado final de la comida o cena. En este sentido, la nutricionista comenta que en realidad todo depende de cómo seamos de golosos. Si los postres nos gustan mucho y es algo a lo que no vamos a renunciar, es ideal ser más cauto en el resto de la comida y, en cualquier caso, escoger las opciones menos grasas y menos azucaradas. Por suerte los restaurantes son cada vez más creativos y proponen opciones basadas en frutas, helados de frutas, yogures, o postres lácteos no demasiado grasos que son aceptables para una comida copiosa.

Si no somos demasiado fans de los postres, lo ideal es prescindir de ellos y pasar directamente a una infusión o café. Eso sí, es importante evitar caer en la tentación de la sobremesa dulce que a veces se ofrece a base de bombones, turrones, polvorones, etcétera.

Sobre el tema de las infusiones, la experta asegura que, algunas como la menta-poleo, la manzanilla o el anís, pueden ayudar a la digestión. Algo que, en un contexto de comidas o cenas copiosas, puede ser interesante.

Lo más eficaz, prestar atención

Además de elegir los platos adecuadamente la dietista-nutricionista explica que en realidad lo que mejor funciona para controlarse en los eventos sociales es ser consciente de lo que vamos a comer, de manera que incluso cuando se picotea de platos que están en el centro de la mesa, seleccionemos aquello que nos convenga más y nos sirvamos en nuestro plato solo lo que vamos a comer. De lo contrario, según aclara la Dra. Arranz no nos daremos cuenta de lo que vamos comiendo y, casi seguro, que comeremos más de la cuenta. Decidir con cabeza ayuda también a comer más pausadamente y, en el peor de los casos, si nos pasamos, seremos más conscientes y sabremos en qué medida lo hemos hecho y podremos intentar controlarnos. «El placer de comer no debe estar en la cantidad, sino en la calidad», propone.

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