La cistina, el zinc, el hierro y las vitaminas del Grupo B son vitales para la salud del cabello y de las uñas - Vídeo: ¿Cómo debe ser una dieta mediterránea?

Los alimentos que fortalecen el pelo y las uñas

Una dieta poco equilibrada o restrictiva puede influir de forma negativa en la calidad del cabello y de las uñas

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Conceptos como «protector de la queratina» o «vitaminas para el cabello» nos resultan familiares pues durante años nos han llegado a través de los reclamos publicitarios de la industria cosmética, que siempre ha vinculado la salud del pelo a su brillo, densidad y fortaleza. Es cierto que, tal como asegura Diana Veláquez, dermatóloga y colaboradora de Doctoralia, el cabello está formado por queratina en su mayor parte, pero también es verdad que en su composición figuran azufre, zinc, calcio, hierro y otros minerales como magnesio, además de contener yodo y proteínas. Por eso para fomentar el crecimiento sano y robusto del pelo (y también de las uñas) es necesario contar con un aporte constante de dichos aminoácidos, vitaminas y oligoelementos, según revela la experta.

Uno de los principales oligoalimentos para la salud del cabello es la cistina, un amioácido azufrado no esencial que forma parte de las proteínas y que, si bien el cuerpo humano puede producir de forma natural, es positivo su aporte mediante los alimentos, según revela la dermatóloga. Las judías verdes, las lentejas y el brócoli; la carne de cerdo, de pato y de pollo; los pescados como la merluza, el atún y el bonito y los derivados lácteos y los quesos pueden contribuir a ese aporte de cistina.

Otro elemento importante para las uñas y el cabello es el zinc, un oligoalimento que, según afirma la experta de Doctoralia, está presente en un amplio espectro de alimentos entre los que destaca las ostras, los mejillones, el cangrejo, las almejas; la carne de vaca, de cordero o de pollo, el hígado de ternera, la yema de huevo y los lácteos y derivados.

El hierro juega también un papel importante en la calidad de las uñas y el cabello. De hecho, su carencia puede llevar a padecer anemia y alopecia, entre otras patologías. Tal como detalla Diana Velázquez, podemos encontrarlo en las almejas, los cereales integrales, el hígado, la morcilla, los frutos secos, las lentejas o la soja en grano.

Tampoco debe olvidarse la importancia de las vitaminas del grupo B. La vitamina B6 o piridoxina puede encontrarse en los cereales integrales, la avena, las anchoas y las sardinas, entre otros alimentos. También los cereales integrales contienen B3 o niacina, al igual que otros alimentos como los cacahuetes, el hígado, el atún y el pollo. En el caso de la vitamina B5 o ácido pantoténico está presente en las pipas de girasol, el hígado y las lentejas.

La vitamina B7 o biotina puede encontrarse en la levadura de cerveza, el hígado, la soja, la yema de huevo, frutos secos (almendras, cacahuetes, nueces o pistachos), el salmón, los cereales integrales, la coliflor o el aguacate.

En general, una dieta equilibrada y completa puede contribuir a conseguir un cabello y unas uñas sanos y fuertes, según la experta. Una opinión que comparte el Dr. Óscar Muñoz, miembro de la Academia Española de Dermatología y Veneorología y dermatólogo de la clínica Pedro Jaén. «Una persona que no tenga una enfermedad y consuma habitualmente una dieta variada que incluya pescados, frutas, carnes, verduras y hortalizas (dieta mediterránea) suple holgadamente las necesidades nutricionales para tener un cabello y unas uñas sanas», precisa.

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