Un grupo de trabajadores, desolados, ayer, tras el derrumbe - GUILLERMO NAVARRO | Vídeo: Continúan las labores de búsqueda de los dos obreros desaparecidos EP

Tragedia en Chamberí: «¡Salid corriendo, que esto se viene abajo!»

Los bomberos mantienen la búsqueda de los dos obreros atrapados 15 horas del desplome

El forjado interior de cinco plantas se vino abajo cuando había 24 trabajadores dentro

MadridActualizado:

La tragedia cayó de golpe ayer por la tarde en el corazón de Chamberí: un edificio en obras se derrumbaba parcialmente y dejaba atrapados a dos operarios entre sus ruinas. El pánico y el dolor se apoderó de los compañeros de los obreros afectados, que vieron cómo pasaban las horas y nada se sabía de su destino al cierre de esta edición. Los servicios de emergencia tuvieron que utilizar incluso perros especialistas en la búsqueda de persona para hallar rastro alguno entre los cascotes.

Un total de 24 operarios de la empresa Aldesa se encontraban trabajando en el edificio, situado en el número 19 del paseo del General Martínez Campos, cuando, sobre las cuatro y media de la tarde, se vino abajo el forjado interior: desde la séptima planta, la superior, hasta la segunda, en el patio interior. El colapso sorprendió a los trabajadores y la mayoría pudo escapar de la catástrofe. Excepto los dos sepultados. Uno de ellos era hermano de otro empleado que evitó la lluvia de cascotes.

Hasta el lugar se trasladaron los servicios de emergencias. Los Bomberos del Ayuntamiento, antes que nada, aseguraron el edificio y ordenaron la evacuación de los dos adyacentes, los números 17 y 21, por prevención. La mayoría de estos pisos vecinos son de oficinas, pero también hay diez familias. La alcaldesa de la capital, Manuela Carmena, acudió a la zona cero, acompañada de la primera teniente de alcalde, Marta Higueras, y los ediles de Seguridad (Javier Barbero); Desarrollo Urbano Sostenible (José Manuel Calvo), y Chamberí (Esther Gómez). Explicó que los bomberos trabajaban en apuntalar los sucesivos derrumbes parciales que siguieron al principal.

Las autoridades municipales ofrecieron atención a los trabajadores que habían salido de la zona afectada, sobre todo a los extranjeros. Muchos de ellos tenían la documentación y sus teléfonos móviles entre el esqueleto del edificio, especificó Barbero.

La Policía Municipal mantuvo acordonada la zona. El Summa y el Samur se instalaron allí para atender a los afectados. A uno de los obreros se le asistió por una crisis de ansiedad y a otro por heridas en un brazo, a causa del desplome.

Los dos desaparecidos estaban realizando labores de fontanería en la quinta planta cuando todo se vino abajo. Se vivieron momentos de confusión inicial, puesto que cabía la posibilidad de que uno de los sepultados hubiese salido por su pie del edificio, que estaba siendo objeto de un proyecto de rehabilitación: doce viviendas de lujo de entre 159 y 203 metros cuadrados, de dos o tres dormitorios, baños de diseño, aseo de cortesía y un lavadero. El edificio contaba con una estructura de madera que ya había sido demolida.

«Un gran estruendo»

Los testigos narraron a la perfección cómo sucedió todo. Alejandra, que trabaja en el inmueble colindante, el número 21, escuchó «cómo los obreros estaban picando». «Al quinto golpe, se oyó el gran estruendo -explicaba ayer a ABC-. Salimos del edificio tan rápido como pudimos, por miedo a que se viniese abajo. A la salida, por la calle de Viriato, ya vimos una nube de polvo que llegaba hasta el suelo. Esto fue a las 16.37 horas. Al segundo, vimos cómo los obreros empezaban a salir».

Francisco, del número 17 de General Martínez Campos, explicó que vio «a los obreros sentados, desolados, en la acera». «Nos contaron que faltaban cuatro. Dos de ellos salieron a los pocos instantes por su propio pie... Eso es lo que vimos, hasta que se acordonó la zona y tuvimos que salir». Y no paraban de gritar: «¡Salid corriendo, que esto se viene abajo!».