Vídeo: Así será el nuevo Hospital de La Paz

La obra del siglo XXI: así se remodela el Hospital de La Paz mientras sigue funcionando

Las obras se adjudicarán en bloque y comenzarán el próximo año, y se derruirán todos los edificios excepto la icónica torre de la Maternidad

MADRIDActualizado:

Más de 25.000 personas pasan cada día por el centro hospitalario de La Paz. El complejo, que está a punto de cumplir los 54 años y está considerado como el mejor hospital público de España, se enfrenta ahora a uno de sus mayores retos: ser demolido y renacer, con nuevos edificios, a lo largo de 10 años y sin interrumpir su funcionamiento. El proyecto se pone en marcha hoy mismo -comenzarán a organizarse los primeros traslados- y la presidenta regional, Cristina Cifuentes, espera que las obras puedan comenzar en la primavera de 2019. «Este está entre los tres días más felices de la Legislatura; se cumplen los sueños», dijo.

La idea que manejan los responsables de la consejería de Sanidad, a cuya cabeza está Enrique Ruiz Escudero, es ir desmontando el actual Hospital de La Paz por piezas: el espacio liberado por la demolición de un edificio servirá para construir uno nuevo. Un auténtico «sudoku», que obligará a encajar a la perfección todos los elementos, para mantener la actividad hospitalaria -1.300 camas, 50 quirófanos, 50.000 intervenciones y 1,1 millones de consultas - sin que la atención a los pacientes se resienta. Porque el reto está en conseguir, para 2029, un complejo hospitalario totalmente nuevo sin que se haya interrumpido su funcionamiento ni un solo día.

La operación va a costar 359 millones de euros, de los que 183 corresponden al Plan de Inversiones en Infraestructuras Hospitalarias que presentó hace unas semanas la presidenta Cifuentes para los principales hospitales madrileños. El resto, más de 176 millones de euros, ya estaban previstos para diferentes mejoras en este centro.

«Edificios sietemesinos»

La Paz cumple en julio 54 años. Sus edificios son, como los definió el director de Gestión del hospital, Juan José Pérez Blanco, de los que «se llamaban sietemesinos, porque dada la situación económica de la época, su calidad era muy cuestionable». Medio siglo después, la necesidad de una reforma a fondo es evidente.

En un primer momento se pensó en remodelar los edificios, hacer una nueva fachada para el Hospital General, y aplicar otros «parches». Pero las propias limitaciones de las edificaciones lo desaconsejaron. Y también se vio la necesidad imperiosa de ordenar los usos: «Teníamos zonas como los vestíbulos de ascensores donde los pacientes de consulta compartían espacio con los recién operados».

También coquetearon en Sanidad con la posibilidad de buscar otra parcela cercana donde construir de nuevo el complejo. Una idea que se abandonó por las reticencias de dejar la actual ubicación -con el Metro en la puerta- y por las dificultades de encontrar un lugar mejor. La presidenta Cifuentes asegura que sugirió a la alcaldesa Manuela Carmena la búsqueda de un espacio para esta iniciativa en el ámbito de la Operación Chamartín -ahora Madrid Nuevo Norte-, «pero ante la falta de concreción y la perspectiva de que todo se iba a demorar», aclara, optaron por derribar y construir por fases la nueva Paz.

Lo primero que se plantearon fueron los usos que necesitaban: un 5 por ciento de los usuarios son hospitalizados, un 15 por ciento van a urgencias y un 80 por ciento van a consultas. Y de ahí se sacó la primera conclusión: un edificio de consultas independiente de la hospitalización.

Cuatro fases

La primera fase consistirá en el derribo de las zonas del edificio norte, almacenes, docencia, grupos electrógenos y biblioteca. Sobre él está previsto construir un edificio de 25 plantas que según Pérez Blanco «podrá competir con la Torre Caleido». Allí se instalará el nuevo Hospital General, las Urgencias generales, los servicios de Radiología, Medicina Nuclear y Radioterapia, y los Laboratorios. Está previsto que esté terminado en el año 2022.

La segunda fase echará abajo el actual Hospital General y convertirá ese espacio en un bloque de servicios ambulatorios, hospitales de día, diálisis, salones de actos y zona de docencia. Se prevé que finalice en 2025.

Una tercera fase demolerá las Urgencias Generales, las consultas externas y el Hospital de Traumatología para levantar el nuevo Hospital Materno-Infantil. En 2027 estará inaugurado.

Por último, habrá una cuarta parte que afecta a la zona de la actual Torre de Maternidad, un espacio icónico en Madrid que no se va a derribar -es el único que se salva- sino que se reformará y modernizará. Sólo habrá demoliciones en algunas zonas anexas. Y se construirá un nuevo edificio de servicios donde se contempla la construcción de un «hotel de familiares» para que los allegados de los pacientes que necesiten hospitalización puedan pernoctar a bajo coste junto al hospital. Esta última fase culminará en 2029.

Como la actividad no cesará -se irán trasladando los servicios según necesidades-, se prevén molestias, especialmente a los más de 7.000 trabajadores del centro hospitalario, por las que la presidenta pidió perdón de antemano. El director de Gestión aclaró que las zonas en obras tendrán siempre «accesos propios» para minimizar las afecciones.

Lo que sí tienen claro es que el proyecto se adjudicará en bloque: «Si lo desgajamos en varias fases, eso lo haría inviable», apuntó Pérez Blanco. Todas las habitaciones del nuevo Materno-Infantil serán individuales, y también un 70 por ciento de las del futuro Hospital General.