El joven, con el cartel de «Marta, te quiero. Perdóname», en la mano
El joven, con el cartel de «Marta, te quiero. Perdóname», en la mano - Twitter

«Love actually» en el Metro de Madrid: la agonía de un joven para que su novia lo perdone

El chico esperó durante horas en la calle de la Princesa, cartel en mano, esperando que su pareja saliese del suburbano

MADRIDActualizado:

Aún no había amanecido del todo cuando un joven, ataviado con una camisa negra, vaqueros, deportivas y una chaqueta para protegerse del biruji mañanero, subió las escaleras del metro de Ventura Rodríguez. Eran las 08.00 horas del miércoles, 11 de septiembre, y por la calle pasaba poca gente. Pero él esperaba, sin moverse, apoyado en el enrejado de la estación, en la salida que lleva a la calle de la Princesa. Los vecinos repararon en él. En sus manos portaba un cartel blanco que suplicaba: «Marta, te quiero. Perdóname», con la idea de verla aparecer y enseñárselo, imitando la romántica película de Richard Curtis, «Love Actually».

El sol salió, las horas pasaban y el chico, postrado en la acera como si viviese una escena de «Novia a la fuga», no se movía del lugar. Los vecinos decidieron entonces empezar una campaña en redes sociales. «Marta aún no ha aparecido. Toda la calle de la Princesa está pendiente de Marta. #Martateesperamos». El joven continuaba con el cartel en una mano y la otra, en el bolsillo. No cesaba en su empeño de verla aparecer, por suerte, subiendo las escaleras de la boca de Metro.

Tres horas después, decidió tomarse un descanso. Volvió al poco tiempo. Ya bajo el sol del mediodía, se refugió a la sombra entre una caseta de lotería y un buzón con los carteles pegados de «Compro oro». Llevaban toda la mañana viéndolo, así que los residentes en la zona decidieron ayudarle. Se interesaron por él e incluso le bajaron un café, que el joven rechazó. «Está concentrado en su misión», comentaban. Él no apartaba la mirada del suburbano, no quería despistarse. Minutos después del primer ofrecimiento aceptó, sin moverse del lugar, un refresco.

Los vecinos pedían ya ayuda a Metro a través de las redes sociales con mensajes que contenían las cuatro palabras del cartel: !#MartaTeQuieroPerdoname». En ellos se podía leer «Tienes que aparecer, está muy arrepentido», «Tenemos que reconciliarlos», «Ya por caridad ven y perdónale».

Las horas pasaban y la vida en el suburbano continuaba como si nada. Los trenes circulaban a su frecuencia. Pero él no se movía. Con su inseparable cartel, estuvo más de 8 horas bajo el sol de Princesa. Lo que no está claro es si esta versión de «Love Actually» tuvo un final feliz y Marta apareció.