Sala de pantallas del Centro Nacional de Control de Salvamentos, el «ojo del mar» en Madrid
Sala de pantallas del Centro Nacional de Control de Salvamentos, el «ojo del mar» en Madrid - GUILLERMO NAVARRO

El «112 del mar» que salva vidas desde el corazón de Madrid

El único Centro Nacional de Coordinación de Salvamento Marítimo dirige los rescates en alta mar desde la capital

MADRIDActualizado:

Madrid no tiene playa, pero sí un cordón umbilical que le une con los mares del mundo. En la capital, en pleno centro de la península, se localiza el único centro de coordinación de salvamentos en el mar. A él llega información, en tiempo real, de lo que ocurre en alta mar, desde los centros situados en la costa; los controladores reciben en sus ordenadores la alerta que lanzan desde un barco en apuros y ponen los medios para acudir a su rescate. Este «ojo del mar» que Salvamento Marítimo tiene en Madrid se complementa con los 19 ubicados en las costas. De su cuenta corren las más de 65.000 vidas salvadas este año.

El Centro Nacional de Coordinación de Salvamentos (CNCS) lo componen 22 personas. Sus controladores trabajan por turnos durante las 24 horas del día y los 365 días del año, siempre atentos a quien se encuentra en apuros en alta mar. Una vez recibida la alerta y geolocalizada, ponen a trabajar a los medios que puedan ser más efectivos: sus propios barcos, aviones y helicópteros, o buques mercantes o de Defensa que puedan echar una mano en una situación de emergencia. «Es un equipo muy profesionalizado y con los mejores medios», destaca el jefe del Centro, Joaquín Soriano.

El sistemade rescates en el mar tal y como ahora funciona se forjó en 1979, a raíz de la Conferencia de Hamburgo. Entonces se puso en marcha un modelo internacional basado en la tecnología y en la coordinación de todos los medios disponibles en cada estado: el mar se divide en zonas de responsabilidad y cada país tiene que hacerse cargo de la suya.

Tras el caso del «Mar Egeo»

En 1993 se creó la Sociedad de Salvamento y Seguridad Marítima, más conocida como Salvamento Marítimo, que este mes cumple 25 años. En ellos, se ha ocupado del rescate de más de 350.000 personas en el mar. La creación de esta institución se aceleró tras el accidente del petrolero «Mar Egeo», que se partió en dos y se incendió junto a la costa de La Coruña en diciembre de 1992.

Salvamento Marítimo es responsable de la vigilancia y el rescate en 8.000 kilómetros de costa y 1,5 millones de kilómetros cuadrados de zona marítima, «tres veces el territorio nacional», recuerdan. Desde el Centro coordinador de Madrid, a través de unas pantallas gigantes y de potentes equipos informáticos, se tiene noticia de todo lo que ocurre en alta mar: las alertas de radiobalizas llegan al tiempo que se emiten, vía satélite; pueden ver lo que están viendo en los centros de la costa y posicionar la flota en el mar. Cuentan con 73 barcos, 2 helicópteros y 3 aviones, para cumplir con sus tres misiones: rescatar a personas con problemas en el mar, vigilar la contaminación –por escapes o intencionada–, y el control del tráfico marítimo.

El equipo de guardia del Centro Nacional de Coordinación de Salvamentos, en la sala de pantallas
El equipo de guardia del Centro Nacional de Coordinación de Salvamentos, en la sala de pantallas - GUILLERMO NAVARRO

Contra la contaminación, se ponen en marcha patrullas rutinarias, de control, y además Salvamento cuenta con aviones dotados de medios específicos para detectar hidrocarburos en el agua y localizar a los posibles culpables del «escape». Su trabajo es doble: preventivo, y también de limpieza de lo vertido.

Por lo que se refire al control del tráfico marítimo, de su importancia da idea la magnitud de las cifras de transporte de mercancías por mar: un 90 por ciento del total. En el Estrecho, por ejemplo, uno de los puntos del planeta más transitados por vía marítima, Salvamento controla el paso de naves y establece «carriles» por donde deben navegar los barcos en función de su dirección: hacia el Mediterráneo o hacia el Atlántico.

Todos marinos

Pero sin duda su tarea «estrella» es el salvamento de personas con problemas en el mar. Tanto por enfermedades o accidentes, como por avería mecánica, hundimiento, ataque de piratas, o por avistamiento de pateras, son muchas las causas que pueden generar que una alerta salte en la sala de controladores del Centro Nacional de Coordinación de Salvamentos. Y allí hay, siempre, un equipo humano dispuestos a ayudar.

Un equipo formado en su totalidad por marinos. «Todos hemos pasado por eso antes; es imprescidible para poder entender la situación en la que se encuentra quien llama pidiendo ayuda», explica la jefa de Radioavisos, María Díaz de la Espina. Desde esta sala de máquinas del rescate en el mar se atienden avisos comprendidos dentro del espacio marítimo bajo responsabilidad de España, pero también otros en cualquier parte del mundo en que esté implicado un barco de bandera española.

El «ojo del mar» de Madrid se completa con 19 en la costa. Este año han salvado más de 65.000 vidas

En las horas en que ABC estuvo en el Centro, llegaron varias alertas: el rescate de un herido en un velero estadounidense, el desembarco de decenas de inmigrantes recogidos por el buque «Clara Campoamor», y un anciano al que hubo que sacar de un trasatlántico cerca de Canarias por una neumonía.

Aunque en la sala del Centro de Coordinacíon no huele a mar, el vínculo con los océanos es casi palpable. Cuando suena la alerta, se masca la tensión durante los minutos en que se evalúa la gravedad del caso. «Esta sala es el alma de Salvamento», explica la jefa de Radioavisos.

Emoción en la voz

Graciela, controladora del equipo, aún recuerda con emoción en la voz el caso del barco vigués “Dorneda”, que el pasado verano naufragó a 308 millas de Comodoro Rivadavia, en las costas argentinas. «Vimos el aviso de un pesquero que lanza una baliza sin posición. En la base de datos conseguimos información sobre el barco, la zona en la que podría estar, y se alertó a Buenos Aires. Hablamos con el pesquero “Farruco”, el que estaba supuestamente más cerca de la última posición del “Dorneda”, pero a ellos ni les aparecía en el radar. Se acercaron a la posición y se encontraron a los marinos en balsas: habían naufragado. De 27 personas, se recuperó a 25 y un cadáver;otro hombre desapareció», concluye con tristeza.

Salvamento Marítimo es responsable de vigilar 1,5 millones de kilómetros cuadrados de mar

Desde el Centro de Coordinación de Madrid se ha rescatado a barcos españoles en todo el mundo, sobre todo cuando sufren un incidente en lugares donde los países responsables no pueden dar respuesta: «Cuando se han topado con piratas en el Mar Rojo; o cuando se produjo un hundimiento a 900 millas de Ghana... no esperamos a ver si tienen medios; si hay peligro, entramos en acción», explica María Díaz.

Potente guardia costera

Una vez geolocalizado el barco en problemas, se desvían las embarcaciones de alrededor, mercantes, militares, de Frontex, Vigilancia Aduanera, Cruz Roja... «Todos colaboran; los capitanes tienen la obligación de asistir en la mar a un S.O.S.», explica. El tiempo medio de respuesta es de 20 minutos. «Esta es una de las guardias costeras más potentes de Europa», explica.

Cada día Salvamento Marítimo atiende alrededor de 53 emergencias, y realiza el control de unos 800 buques. La crisis migratoria ha agravado la situación: a través de avisos de buques o de ONGs, se alerta de la presencia de pateras. Este año, llevan atendidas 65.138 personas, y 403 han fallecido o desaparecido. Del total de las rescatadas, 46.222 personas se localizaron en 2.153 pateras.