Creación del artista italiano Alessandro Sciarroni
Creación del artista italiano Alessandro Sciarroni - CEDIDA
CIUDAD DE LA CULTURA

Soltando lastre en el Gaiás

El festival «Escen as del cambio» arrancará el próximo 7 de febrero en la Ciudad de la Cultura de la capital gallega con un objetivo: poner en valor el arte de vanguardia

SantiagoActualizado:

Hagan un ejercicio de desconexión, como cuando uno juega a dejar la mente en blanco para abstraerse del mundo que lo rodea por unos segundos. Y en esta lucha por soltar lastre, desechen la noción de escena cerrada que tradicionalmente identificamos con disciplinas artísticas como el teatro y la danza. En este punto, estarán preparados para asomarse a uno de los festivales vanguardistas más rompedores del país, el «Escenas del Cambio» que cada año desde hace ya un lustro se celebra en la Ciudad de la Cultura de Galicia. La edición de este año, según indican sus creadores, busca dar un paso más allá en la innovación de las artes escénicas para sumergirse en un «arte arriesgado y ético que haga pensar al espectador y lo sorprenda». Y para lograrlo, los organizadores proponen al público dejarse llevar de la mano de dos tótems del arte de vanguardia: Esther Ferrer e Isidoro Varcárcel.

Durante los diez días que durará el festival –del 7 al 16 de febrero–, propuestas escénicas de todo calibre tomarán el monte Gaiás para seducir a un público que, insistimos, debe liberarse previamente de todo tipo de clichés. Solo así será posible conectar con performances como «Os voy a contar mi vida» que propone Ferrer –premio Velázquez de Artes Plásticas– y que apela a la comunidad de personas sordas. Por su parte, el artista plástico y conceptual, Varcárcel, impartirá un taller de cuatro días de duración que desembocará en el estreno de una obra creada ex profeso para el festival, que ha bautizado «Subida en tres actos», y que responde a un mantra propio: «El arte es una acción personal que puede valer como ejemplo, pero nunca tener un valor ejemplar».

Sin fronteras

Retomando el éxito de ediciones previas, y con la mochila ya cargada de experiencias, desde «Escenas del Cambio» apuestan este año por la internacionalización de contenidos e invitados, con un total de 15 obras escénicas procedentes de países como Francia, Alemania o Polonia. En el plano que corresponde a la danza, la Ciudad de la Cultura contará con el trabajo de la coreógrafa portuguesa Vera Mantero y su composición «Tres solos», considerada ya como «parte de historia de la danza».

Cuestionado por las características de las composiciones que acapararán las salas del Gaiás el próximo febrero, el director artístico del festival hace un llamamiento para salpicarse creencias equivocadas, como que «el arte contemporáneo es una cosa aburrida». Según Pablo Fidalgo, todos los trabajos que se verán en Escenas «son perfectamente accesibles», siempre y cuando se haga tábula rasa y el espectador se implique sin prejuicios ni ideas preconcebidas con lo que tiene delante. «El público está perfectamente preparado para cualquier tipo de artista o de creación que lo interpele y se dirija a él como un ser inteligente, no para el espectáculo burgués que creo que nos ha aburrido a todos. Ojalá demos el paso en España hacia un tipo de arte más inteligente, más sensible», reivindica Fidalgo durante una charla con ABC. En su explicación, el director artístico apela a las nuevas generaciones e incide en que «en España arrastramos esa idea de teatro un poco más antiguo y más pesado, siempre con grandes elencos y escenografías. Este festival demuestra es que hay otras maneras de hacer, con una comunicación más directa que no trata al público como un ser que se va a entretener sino como un ser pensante, crítico y sensible».

Arte en acción

Una de las particularidades de este festival invernal es que, además de potenciar el conocido como «arte en acción», se aleja de los escenarios más convencionales para convertir las complejas salas del Monte Gaiás, diseñadas por Peter Eisenman, en contenedor de todo tipo de creaciones. Un reto que la organización valora de forma positiva, como un extra añadido a las propias propuestas artísticas. «Integrar este tipo de lenguajes en el contexto de la Ciudad de la Cultura, que evidentemente no es un contexto fácil porque no fue un edificio creado para esto, pero que es todo un reto para las artes escénicas modernas».

Además de las propias creaciones, en «Escenas» habrá tiempo para que el público se encuentre con los artistas y participe de talleres y charlas en los que intercambiar ideas y visiones. El género, la dualidad o la propia identidad serán algunas de las ideas estrellas sobre la que pivotarán muchas de estas iniciativas, que ya calientan motores con la publicación de una renovada web a través de la que acceder al programa. El abono, con un coste de 50 euros, ya se puede adquirir.