Participantes en las movilizaciones feministas del 8-M en Santiago
Participantes en las movilizaciones feministas del 8-M en Santiago - MIGUEL MUÑIZ
Día Internacional de la Mujer

Feijóo: «El 8-M fue un clamor que hemos de entender los gobiernos»

El PP advierte de que tratar de utilizar políticamente la corriente feminista es no haber entendido el mensaje

SantiagoActualizado:

Si «histórico» fue el adjetivo más repetido a lo largo del propio 8 de marzo para calificar el alcance de la movilización feminista de este Día Internacional de la Mujer, la resaca del día después aumentaba ayer la convicción de que la lucha por la igualdad de género ha subido de nivel y ha marcado un punto de inflexión y de no retorno. El presidente de la Xunta tomaba nota ayer de lo ocurrido en las calles y plazas de toda España y animaba a todos los partidos a hacer lo mismo. «Fue un clamor en las calles y plazas de todas las comunidades autónomas (...). Fue un clamor que hemos de entender los gobiernos de distintos colores que estamos en las comunidades, en las principales ciudades de España, el Gobierno y las Cortes Generales», sostuvo el titular de la Xunta, advirtiendo en todo caso a todas las fuerzas políticas del error que supondría «utilizar partidariamente» la corriente feminista evidenciada ayer en las calles. «Pensar que esto ha sido una manifestación política en mi opinión es una falta de respeto y un grave error hacia las mujeres con distintas ideologías y pensamientos que nos han dicho que todavía no se ha conseguido la igualdad o que la conciliación no solo es una política, sino una actitud», sostuvo Núñez Feijóo, según recogió Efe, durante su participación en Valencia en unas jornadas del Grupo Parlamentario Popular Europeo. «El que quiera identificarlo con planteamientos políticos y partidarios se confunde», sostuvo.

Sin admitir «lecciones de feminismo» de ningún tipo, y acusando a «determinados partidos de izquierda» — y en concreto al BNG— de intentar «instrumentalizar» la movilización, el propio PPdeG, a través de su secretario general, Miguel Tellado, modulaba ayer su discurso. «Nosotros siempre dijimos que respetábamos absolutamente un derecho fundamental» como es el de huelga, indicó Tellado al ser interpelado por las declaraciones del 24 de febrero, en las que consideró la huelga feminista como una acción «machista» y «elitista». El secretario general del PPdeG subrayaba ayer el «éxito» de las movilizaciones, evitaba echar leña al fuego y se reafirmaba en que, más allá de las protestas, «la sociedad se transforma desde las instituciones». El PP «no» se arrepiente «de trabajar los 365 días» por la igualdad «real», señaló Tellado, incidiendo en que esa labor «está dando sus frutos», visibles, dijo, en realidades como la menor brecha salarial de género existente en Galicia respecto a España.

En la misma línea, la secretaria xeral de Igualdade de la Xunta, Susana López Abella, quiso poner en valor el trabajo continuado en favor de la igualdad real, enumarando algunos pasos completados como la ley de 2004, aprobada en solitario por el PPdeG, subrayó, que convirtió a Galicia en una de las primeras comunidades en contar con una ley de igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres. «El día de ayer fue histórico, no cabe duda», apuntó López Abella, pero igual de «históricos» han sido «los pasos que llevamos dando los últimos años», dijo la secretaria xeral en la Comisión Institucional, de Administración General, Justicia e Interior de la Cámara gallega, donde abogó por continuar trabajando entre todos para que llegue el momento en el que no sea necesario señalar «un día en el calendario» para reivindicar el papel de la mujer.

Abandonar el «pasotismo»

El día después de este 8-M también fue jornada de valoración en las filas de la oposición, que reclamó compromisos económicos claros en favor de la igualdad. El portavoz de En Marea, Luís Villares,acusó al PP de haber hecho «el ridículo más espantoso» con su falta de respaldo a la huelga feminista y la secretaria nacional del BNG, Ana Pontón, confió en que el «clamor» en las calles sirva para que los gobiernos «abandonen el pasotismo» y la igualdad se convierta en «un punto prioritario de la agenda política».