Factoría de Ferroatlántica en Cee
Factoría de Ferroatlántica en Cee - MIGUEL MUÑIZ
INDUSTRIA

El comité de Ferroatlántica no se fía y averiguará si la venta es legal

La Xunta insiste en que velará por que se cumplan las exigencias de las concesiones

SantiagoActualizado:

Los trabajadores de Ferroatlántica no acaban de confiar en la venta de buena parte de los activos de la compañía en Galicia al fondo de inversión estadounidense TPG Sixth Street Partners. Tras una reunión mantenida esta mañana han acordado pedir asesoramiento jurídico para dictaminar con seguridad si la operación prevista es legal. El problema de fondo radica en que TPG recibirá diez centrales hidroeléctricas, sujetas a una concesión pública, que llevan aparejadas unas condiciones. Una es el mantenimiento del empleo y la producción en la fábrica de ferroaleaciones de Cee-Dumbría con la que también se quedará el fondo estadounidense. Comprará todo el paquete por 170 millones de euros.

La venta generó división de opiniones en el comité de empresa. La representación de la plantilla está conformada por cuatro integrantes de CGT y tres independientes, que constituyen la mayoría. Hay además seis miembros de la CIG. El martes, mientras Juan Villar, de CGT, calificó de positiva la noticia, la CIG alertó de que se trata de una segregación de las centrales hidroeléctricas y de la fábrica, pero de forma encubierta. En declaraciones a Ep, el presidente del comité de empresa, Santiago Paz, explicó que con el encuentro celebrado ayer se ha buscado «acercar posturas» entre los trabajadores.

Alfonso Mouzo, portavoz de la CIG del comité, insiste en que es necesario el asesoramiento legal ante las «muchas lagunas» existentes. Cree oportuno conocer si «hay algún tipo de artimaña» tras esta operación. Recuerda que hace dos años la Xunta prohibió «con buen criterio» la segregación de actividades. Villar Mir, que había fusionado Ferroatláncia con la estadounidense Globe para crear Ferroglobe, trató de vender sólo las minicentrales hidroeléctricas en la Costa da Morte. Es la parte del negocio que da más beneficios. La empresa ha interpuesto un recurso a la decisión del Gobierno gallego que continúa sin resolverse. FTG a través de su socio español Ithaka aseguró el martes que mantendrá el empleo en la fábrica y que realizará inversiones de 15 millones de euros. Pero la operación lleva implícito un acuerdo del que desconfía la CIG. Ferroglobe se compromete a ofrecer la materia prima necesaria para la fábrica de Cee a los nuevos dueños y a comprarles toda la producción. Para la central nacionalista funcionaría como una especie de «subcontrata».

Pese a ver con buenos ojos la venta, Juan Villar, de CGT, también consideró esta mañana que hay que «acercar posturas» en un ambiente de división en el comité. Además, Villar volvió a hacer hincapié en que debe ser la Xunta la que «debe velar» por la legalidad de la compra. Para poder cerrar la operación Ferroglobe y TPG necesitan aún de la autorización de Competencia y del Gobierno gallego.

El conselleiro de Economía, Francisco Conde, insistió en que la Xunta velará por el cumplimiento de las concesiones. La Xunta aún no ha recibido oficialmente la propuesta de venta y también estudiará si se adapta a la legalidad. «Esperamos —dijo Conde —que el comprador asuma todas las exigencias que marcan las concesiones, que asuma el compromiso que siempre tuvo el plan industrial para que Cee Dumbría siga apostando por el desarrollo industrial».

Mientras se encarga el informe jurídico, los trabajadores de la factoría de Cee y Dumbria volverán a celebrar asambleas mañana para decidir qué medidas tomar.