El 13% de los concellos gallegos carecen de cajeros automáticos
El 13% de los concellos gallegos carecen de cajeros automáticos - ABC
INICIATIVA PIONERA

Cajeros automáticos por ley en todos los municipios gallegos

La Xunta quiere paliar la situación de más de 52.000 personas en 41 municipios sin servicios financieros

SANTIAGOActualizado:

Más de 52.000 gallegos, residentes en 41 municipios (el 13% del total) del rural, se ven privados de la posibilidad de realizar una acción tan sencilla como acudir a un cajero automático y retirar dinero o una operación similar. Una situación, que entronca con la ahora tan manida «España vacía», que quiere paliar la Xunta: próximamente licitará un servicio para garantizar que «toda la población gallega disponga de servicios financieros básicos, viva donde viva», como expresó tras el último Consello, este jueves, el presidente Alberto Núñez Feijóo. El ejecutivo autonómico viene «observando con preocupación» esta realidad.

Se trata de «una posible solución a un problema que afecta al medio rural», esa dificultad para acceder a servicios financieros allí donde no solo no hay entidades, sino siquiera un cajero para realizar las funciones más básicas: retirar e ingreso dinero, actualizar apuntes bancarios y pagar recibos. «Universalizar el acceso a las prestaciones financieras», de nuevo en palabras de Feijóo, por más que no exista legislación española que obligue a proveerla.

El objetivo: que esos vecinos, esas más de 50.000 personas, no tengan que «desplazarse» hasta poblaciones de mayor tamaño para llevar a cabo acciones básicas del día a día. Que no tengan que desplazarse en coche o mediante otro tipo de transporte para acercarse hasta una oficina bancaria. Algo básico. Inconcebible en las ciudades.

«Ahora aquí no tenemos ni una línea regular de autobús para llegar desde Chandrexa a Orense», explicaba recientemente a ABC Francisco Rodríguez, alcalde de Chandrexa de Queixa, municipio orensano con 466 vecinos. «Teníamos tres bancos y ya no queda ninguna oficina; las personas tienen que desplazarse a 20 kilómetros para hacer sus gestiones, y sin autobús».

Conversación con la FEGAMP

Se trata de un proyecto en ciernes, un «contrato novedoso», lo definió Feijóo, que necesita de la intervención capital de otros actores. El primero, la Federación Galega de Municipios e Provincias (FEGAMP), a la que se dirigirá la Xunta en cuanto queden conformadas mañana sábado todas las corporaciones locales. Con el FEGAMP se abordarán las condiciones en las que se desarrollará el servicio, incluyendo la colaboración que prestará cada municipio en la puesta en marcha.

Será preciso, advierte la Xunta, que los gobiernos locales den su autorización; a tal efecto se firmará un protocolo de adhesión. Primero debe ser el alcalde de cada concello quien confirme «si le interesa». A partir de ahí, el ejecutivo autonómico solicitará una «instalación municipal» para ubicar el cajero; esto abarataría sensiblemente los costes. También que el pliego de condiciones despertara un nivel de interés entre las entidades financieras que propiciara que, al competir por ofrecer el servicio, este se abaratara.

En un segundo plano, la Xunta quiere que el contrato, que sacará a concurso público, incluya otros servicios que prestará el personal de la entidad a la que se adjudique: asistencia financiera, para solventar dudas de forma presencial; y formación en banca electrónica, para que los habitantes de esos 41 municipios adquieran nociones básicas de uso de servicios bancarios a través de las nuevas tecnologías. Algo tan necesario como que puedan acceder a sus cuentas a través del telefóno móvil.

El proyecto, subrayó Feijóo, es «pionero»: en Valencia se ha llevado a cabo alguna iniciativa en este sentido, pero Galicia será «la primera comunidad autónoma en ofrecer un servicio global que no existe en ningún lugar de España». Para ello todavía hay que dar forma al pliego de licitación. Y hablar con todas las partes implicadas.

Orense: más de la mitad

Según datos del Banco de España a 31 de diciembre de 2018, un total de 41 concellos gallegos –el 13 % del total– carecen de una entidad de crédito. La provincia más afectada es la de Orense, con 25 municipios, en los que residen 26.373 habitantes: Xunqueira de Ambía, Xunqueira de Espadanedo, Lobeira, Piñor, Punxín, Baltar, Os Blancos, Porqueira, Rairiz de Veiga, Trasmiras, Taboadela, A Arnoia, Beade, Carballeda de Avia, Cenlle, Melón, A Bola, Pontedeva, Verea, Chandrexa de Queixa, Larouco, Petín, Castrelo do Val, Monterrei e Oímbra.

El resto se distribuyen entre la provincia de La Coruña, con ocho municipios (Aranga, Coirós, Paderne, Vilarmaior, Vilasantar, Cabanas, Lousame, Dodro, Santiso e Toques) en los que residen 20.849 personas; cuatro en Lugo (Negueira de Muñiz, Ribeira de Piquín, Ribas de Sil e O Páramo), que concentran una población de 3.119 personas; y dos en Pontevedra (Mondariz-Balneario y Dozón), con una población de 1.728 personas.

«Vamos a no dejar sin cobertura a más de 52.000 gallegos», proclamó Feijóo.