Jesús Vázquez Almuíña, el jueves, durante la entrevista con ABC
Jesús Vázquez Almuíña, el jueves, durante la entrevista con ABC - MIGUEL MUÑIZ
Entrevista

«Ahora, aunque tengas más dinero, no puedes contratar a más médicos, no los hay»

«Reconocemos que necesitamos evolucionar este modelo de atención», indica Almuíña, reclamando al tiempo al Ministerio una acción coordinada ante el déficit de profesionales en el SNS

SantiagoActualizado:

Jesús Vázquez Almuíña (Baiona, 1962) recibe a ABC en una semana convulsa en la sanidad pública gallega, en la que la dimisión en bloque de una veintena de jefes de servicio de Atención Primaria en el área de Vigo marca un nuevo escalón de conflictividad en un sistema sanitario condicionado por las necesidades de salud de una población envejecida y por las dificultades para asegurar la cobertura de ausencias por falta de personal. «No existe una única solución», sostiene el conselleiro, que este martes presidirá una mesa de trabajo llamada a afrontar una revisión profunda de las mejoras precisas en el primer nivel asistencial.

Conselleiro, otoño caliente en la sanidad pública. Dimisiones de jefes de servicio, huelga en los PAC, huelga en Urgencias del CHUS... ¿Es sólo una falta de efectivos?

En sanidad, todos los años hay movimientos, peticiones de mejoras laborales… Somos 38.000 personas con muchas sensibilidades. Y no solo Galicia. Hace poco hubo una huelga en Cataluña en la Atención Primaria, y en Andalucía en la misma semana de las elecciones. En Primaria, un aspecto fundamental es la falta de profesionales. En este momento tenemos paro cero en médicos de familia y pediatras. Los pocos efectivos que tenemos para contratar los dedicamos a los PAC y no estamos pudiendo reforzar. Así que el refuerzo de días libres o bajas lo hacemos con intersustituciones de los que están trabajando en la ordinaria. Y así hay días que tienen un número importante de pacientes, es cierto que con un complemento salarial. Esto lo vemos en todas las comunidades. Se suma otro problema general, el envejecimiento de la población. Pero lo curioso es que partimos de una situación que la Primaria es la más valorada por los ciudadanos, una visión que no comparte una parte de los profesionales.

Alegan los sindicatos que médicos hay, que a las oposiciones acuden más que las plazas ofertadas

En España el efecto de la crisis es que durante años no pudimos contratar a la gente que se jubilaba. Fuimos de las pocas autonomías que hizo ofertas públicas de empleo (OPE) todos los años, pero las plazas ofertadas eran menores. El objetivo al que hemos llegado con los sindicatos en el plan 2017-2020 es bajar la eventualidad al mínimo posible, hasta el 5%. Sacando 5.000 plazas en ese periodo, con una tasa del 108%. Para recuperar lo anterior tiene que ser aun superior. Trataremos en los próximos años seguir subiendo.

Han dimitido 22 jefes de servicio del área de Vigo. Se especula con más en Ferrol. ¿Le preocupa la imagen que se transmite? ¿Tiene afectación a la atención a pacientes?

Reconocemos que hay que mejorar, que necesitamos evolucionar este modelo de atención. Entiendo que los jefes de servicio puedan estar cansados, no puedo reprochárselo, pero creo que su decisión no fue acertada. Nos ayudarían mucho más si siguieran. Para mejorar el sistema, todos somos importantes, y ellos mucho, porque tienen una dilatada experiencia. Pero quiero transmitir a la ciudadanía que no tenemos un mal sistema, sino uno mejorable. No tendrá efecto en la atención, sí que a los equipos directivos nos dará más trabajo. Por eso preferíamos que siguieran y nos ayudaran. Tenemos un diagnóstico parecido.

¿Cómo se ha llegado a la situación de paro médico cero? ¿Falló la planificación de plazas de formación? ¿Se ha expulsado a los titulados con condiciones poco atractivas?

En algún momento pudo haber un flujo a Portugal, pero ya no se está dando. La planificación a nivel nacional la hace el Ministerio, y hacen un cálculo por población. Por ejemplo, para Pediatría se mira el número de niños y se calcula el cupo por profesional. Claro, pero luego está la distribución, y es que hay pocos niños en el rural y para evitar desplazamientos, tenemos una plaza de pediatra allí. Tenemos pediatras que van a pueblos con noventa niños. Y está también la sanidad privada: cuando la economía mejora, las consultas privadas crecen y captan a profesionales que hemos formado nosotros. Hemos tomado medidas para que el impacto sea menor. Por eso retrasamos la edad de jubilación a 68 años, y queremos renovarlos anualmente hasta los 70. Y hay un 40% de profesionales que van renovando. Estamos aumentando las plazas MIR en especialidades como médicos de familia. En pediatría no hemos podido porque el Ministerio no nos ha autorizado, pese haber pedido reiteradamente seis más. Sume a eso las OPEs, el concurso permanente de traslados… Esto es un problema complejo que necesita de una suma de medidas para alcanzar una solución final. No tenemos una varita mágica que arregle la situación de un día para otro.

Entonces no es una cuestión presupuestaria...

Para nada. Ese es el debate. Ahora, aunque tengas más dinero, no puedes contratar a más médicos. A nivel de gasto en personal hemos ido creciendo todos los años. En vez de contratar a más médicos, estamos pagándole más al médico que hace esas intersustituciones. No es un tema económico: se necesitan más profesionales y mejorar cosas en el proceso de atención. Debemos mejorar la comunicación entre Atención Primaria y Hospitalaria. Hay que facilitar la remisión de pacientes al hospital. Hay áreas sanitarias en que es fluida, en otras hay un exceso de burocracia. Por eso potenciamos la e-interconsulta o la teleasistencia —ya estamos controlando a mil pacientes a domicilio—; por eso estamos probando vías rápidas distintas a los procesos de cáncer... Queremos evitar la derivación a urgencias, y que se llegue a las consultas.

Insiste en la urgencia de tratar el déficit de profesionales a nivel del Consejo Interterritorial, ¿qué medidas escapan a las competencias autonómicas? ¿Hay riesgo de entrar en competencia entre territorios?

La acreditación de títulos extranjeros la hace el Ministerio. En la actualidad hay 20.000 personas esperando por ese proceso. La acreditación para formar MIR, también. Anualmente hay mil licenciados de Medicina, que acaban la universidad, y no tienen plaza MIR. Lo ideal es que a ese colectivo lo podamos formar. Pero si solo Galicia accede a esa posibilidad, cuando acaben pueden irse a otros territorios. Habrá gente que es de otra autonomía y, si le ofrecen mejores condiciones, es posible que se marchen. Le hemos pedido también al Ministerio que ese MIR que formamos tenga un periodo obligatorio de permanencia, lógicamente con todas las garantías laborales. No es fácil porque hay libertad laboral. Pero todo depende del Ministerio.

¿Y qué impide al Ministerio dar ese paso?

Creo que lo más importante que le falta al Ministerio es estabilidad. Si en tres años llevo conocidos cuatro ministros… ya lo digo todo. El grupo de trabajo sobre déficit de profesionales que se inició con Dolors Montserrat está parado. Y todo esto estaba trabajándose ahí. Pedimos unidades docentes para formar MIR que vienen desde 2014. Y he pedido reiteradamente ampliar el cupo de acreditación de pediatras; admiten que existe el problema, pero no lo aprueban.

La Consellería tuvo que retirar la figura del pediatra de área. ¿Qué falló tras meses de trabajo con las organizaciones del sector?

Nos dijeron que podía ser una fórmula, pero que les generaba desconfianza y temían un exceso de movilidad. La idea no era esa. Entonces decidimos esperar. Los cambios deben ser coordinados y de la mano de los profesionales. Nos han dado otra propuesta: la concentración, y la hemos probado en verano. En determinadas zonas ha funcionado. Pero aquí o es el pediatra el que está itinerante, y pasa más tiempo en coche que atendiendo, o son las familias las que deben desplazarse. En zonas sin grandes distancias funciona. En otras, no. Debemos buscar el equilibrio.

¿No está enterrada entonces?

No. Como digo es una medida más que está ahí y que no es negativa. Pero no la vamos a implantar. No había consenso y decidimos retirarla.

¿Faltó dotación presupuestaria?

No. Estoy convencido que los profesionales no están pidiendo más dinero. En enero empiezan a incorporarse al plan de carrera profesional y ahí ya hay un incremento económico. Pero creo que la queja de ahora es que les permitamos trabajar mejor.

Sí parece que tiene mejor acogida el contrato temporal pero estable para médicos y pediatras sustitutos.

Ponemos sobre la mesa muchas medidas. Y las que tengan un consenso profesional y sindical se aprobarán. Y no miramos cuestiones económicas.

¿Estará listo para cuendo en mayo terminen los MIR de último año?

Pondremos toda la carne en el asador para que esté aprobado cuanto antes.

Ha convocado para este martes una mesa amplia de trabajo para abordar las necesidades de la Atención Primaria. ¿Qué clima espera?

Siempre digo lo mismo: ante un problema lo que hay que hacer es ponerse manos a la obra y sumar. Si hubiera una medida mágica para solucionarlo todo… No existe. Llevamos tres años tomando medidas y hay una sensación todavía de que debemos seguir mejorando. De acuerdo. Pero hemos mejorado: somos una de las seis comunidades con menor número de tarjetas por médico. Es cierto que tenemos una población muy envejecida, y es probable que nuestros pacientes reclamen más atención.

¿Habrá una reedición de los acuerdos de Mellora da Atención Primaria de 2007?

La realidad es que, desgraciadamente, no hubo resultados. No me gusta hablar del pasado. Tenemos que adaptarnos al siglo XXI. Si todos aportamos algo, lo haremos bien. Espero que ahora sí pueda haber resultados

No ha llegado el pico de la gripe, y las Urgencias hospitalarias ya han anticipado sus demandas en un documento contundente. ¿Cabe esperar una situación distinta este año?

La urgencia es un servicio no planificable porque depende de la demanda del ciudadano. Debemos tener espacio para atender todas las necesidades, y poder contratar personal según la necesidad del caso. Luego están los procesos de funcionamiento, porque las urgencias necesitan la colaboración de otros servicios hospitalarios. El sistema no es un médico o dos enfermeras más, sino que en un momento determinado puedas poner a funcionar toda la estructura. Y ahí tenemos el ejemplo del Marisquiño. Nosotros hacemos previsiones para la gripe, pero siempre tienes que adaptarte.

¿Mejoran los porcentajes de población objetivo vacunada frente a la gripe?

Claramente. Todos los años va poco a poco aumentando. La que más me alegra es la de los profesionales sanitarios, que sigue elevándose. Es muy importante, porque son personal de riesgo doble: están muy expuestos al virus, y a su vez pueden transmitirlo. Al final, lo importante es que la vacuna sea de población, cuanta más mejor.

Después del trágico caso del bebé que murió en Vigo durante un parto en casa, ¿le preocupa que esta práctica esté generalizándose?

Creo que no se está generalizando. El prestigio de la obstetricia gallega es enorme. Hoy nadie duda de eso. El sitio más seguro para nacer es un hospital con todos los medios, tanto para la madre como para los niños. Un parto tiene una parte no controlada, por seguridad, no hay duda que el mejor lugar es el hospital.

La economista de la salud Beatriz González López-Valcárcel, quien por cierto hizo varios estudios sobre las necesidades de profesionale en el SNS, recuperó recientemente en el Parlamento gallego un debate de calado: hasta dónde está justificado como colectividad pagar por determinados tratamientos. Es un terreno espinoso para cualquier cargo político, ¿pero no es un debate necesario para fortalecer a la sanidad pública en la negociación de precios para las innovaciones terapéuticas de la industria?

Nunca ha habido en Galicia una limitación de tratamientos por motivos económicos. Si se hizo fue porque la seguridad del paciente peligraba. Pero es una decisión siempre médica. Es importante medir los resultados de los tratamientos para ver si benefician o no al paciente. Estamos llegando a acuerdos con farmacéuticas para pagar en función de resultados. Y a partir de ahí tomamos decisiones. Eso es hacer valor nuestros recursos, que son limitados. Debemos ser eficientes. Eso venía a decir la experta.

Povisa. Quedan 15 días para que finalice preconcurso de acreedores. ¿Se reconducirá la situación? ¿Se modificarán las reglas del concierto?

Lo que tenemos claro es que hay dos temas importantes: el área de Vigo funciona desde hace años con la aportación de Povisa, y hay 137.000 habitantes que son tratados de casi todas las especialidades allí. Hay un reconocimiento de la población, porque la adscripción es libre y la gente decide seguir allí. Hay además 1.400 trabajadores de alta cualificación. Se nos transmiten las dificultades de la empresa debido a que un índice corrector de la cápita no creció estos años, y los gastos hospitalarios sí. Lo entendemos. Y estamos viendo qué modificaciones hacer para mantener el servicio a los pacientes y el empleo.

La empresa ha anunciado un acuerdo para el pago de los medicamentos de alto coste

El concierto ya recogía que se revisarían los precios de los medicamentos de alto coste, y que las novedades terapéuticas se pagarían aparte. Acabamos de aprobar un reconocimiento de dos millones, que se pagará en los próximos días. Y estamos en discusión de otras cantidades. Introduciremos un aplicativo de farmacia para realizar un mejor control. La idea es tratar de eliminar una parte de la cápita dando nosotros los tratamientos. Pagaremos menos por un lado y asumiremos parte de la farmacia.

¿Pero se va a modificar lo que paga el Sergas por paciente?

Cuando llegue el acuerdo final, restaremos una parte de esa cápita porque asumiremos nosotros una parte del tratamiento.

La inclusión de la acupuntura en el borrador sobre las pseudociencias ha generado malestar entre determinados profesionales médicos, también en el Sergas. ¿Cuál es la postura de la Consellería sobre esta técnica en concreto?

El problema es que se ha hecho sin ninguna previsión por parte del Ministerio: dos días antes del Consejo Interterritorial salen en prensa diciendo que van a combatir las pseudociencias. De acuerdo, pero ¿qué es pseudociencia? No se puede disparar contra todo lo que vuela, hay que ver y demostrar y una a una qué es y qué no es pseudociencia. Lo que nosotros defendemos es la evidencia científica. Y sobre la acupuntura habrá que presentar documentación. A mí me preocupa mucho más el intrusismo profesional, y no lo veo en el borrador del Ministerio, y la publicidad engañosa, que tú digas que con esto curas el cáncer, eso sí es peligroso.

El Sergas le ganó la batalla judicial al Concello de Vigo para quedar exento del pago del IBI en el Cunqueiro. Pero el alcalde ha modificado una ordenanza para seguir cobrando este impuesto...

Todo lo que hace el alcalde de Vigo es anti sistema sanitario público de Vigo. Todos los ayuntamientos firman la exención del IBI porque entienden que el servicio sanitario es prioritario. En 2007 Vigo hizo lo mismo, y de repente... Es todo poner palos en las ruedas, y esto es un ejemplo más, como cuando tuvo que ser la Fiscalía la que le indicase que era su competencia gestionar el tráfico en el recinto del hospital. Había también un convenio de saneamiento y abasteciminto al Cunqueiro que no se cumplió, se dijo que se iban a hacer aceras en todo el entorno, y no se hizo, o que se iba a urbanizar para hacer aparcamientos de tres mil-cuatro mil plazas, y se ha hecho uno de 500. El alcade de Vigo está en contra del sistema sanitario público en su ayuntamiento. Es triste, pero es así.