Un momento de la Entrada de Moros y Cristianos de Alcoy
Un momento de la Entrada de Moros y Cristianos de Alcoy - EFE
Tradiciones

El Supremo juzgará si hay discriminación hacia las mujeres en los Moros y Cristianos de Alcoy

Admitido a trámite el recurso de casación de varios festeros para exigir el sufragio universal

ALICANTEActualizado:

El Tribunal Supremo va a juzgar si hay discriminación a las mujeres en las fiestas de Moros y Cristianos de Alcoy, las más conocidas del mundo, en concreto, en la elección interna de su junta directiva en la Asociación San Jorge, órgano de gobierno y organizador de estas celebraciones por delegación del Ayuntamiento, gobernado por los socialistas.

La sala de Lo Civil del alto tribunal, en un auto con fecha de 24 de octubre, ha admitido a trámite el recurso de casación interpuesto por tres festeros disconformes con que no se garantice el sufragio universal en este proceso de representación de los cargos de máxima responsabilidad en la gestión de los festejos.

La integración de pleno derecho de la mujer en todos los ámbitos de la fiesta alcoyana -que ahora además aspira a ser reconocida Bien de Interés Cultural y ya fue declarada en 1980 como de Interés Turístico Internacional- se mantiene como un frente abierto entre un sector creciente de la población.

Tras conseguir varios hitos al desfilar la primera «filà» y formarse la primera escuadra íntegramente femenina, así como otras conquistas para que mujeres puedan ejercer un protagonismo de igual a igual con los hombres en los desfiles y otros actos, ahora se va a dirimir en el Supremo si también podrán optar a regir la organización de la fiesta en el conocido como Casal.

De hecho, fuentes cercanas al caso apuntan a que de prosperar finalmente este recurso de casación -para revisar la sentencia contraria a los tres denunciantes en primera instancia en un juzgado de Alcoy y en la Audiencia Provincial de Alicante- se invalidaría la presidencia de la Asociación San Jorge (ASJ), actualmente en manos de Juan José Olcina y anteriormente de Carlos Aracil, que en 2016 dimitió.

Durante el proceso judicial, desde la junta directiva del Casal se ha argumentado que las elecciones se regían por estatutos propios de la asociación, registrada oficialmente y con toda su documentación en regla según la normativa.

Plataforma con mil discrepantes

El déficit democrático en la institución suscitó hace unos años el surgimiento de una plataforma discrepante (Volem/Queremos) que ha llegado a aglutinar a un millar de alcoyanos en internet y que tuvo entre sus impulsores a Jordi Martínez, posteriormente concejal de Fiestas (PSPV-PSOE) que, paradójicamente, aflojó la tensión una vez en el cargo municipal.

También mantiene una posición reivindicativa contra este estado de casos otra agrupación llamada Fonèvol, nacida hace más tiempo y que hace unos días ha difundido un artículo en el que lamenta el “silencio” del presidente de la ASJ después de haberle enviado una carta hace cinco meses. “¿Con esa actitud prepotente se pide que las fiestas de Alcoy sean Bien de Interés Cultural? Nosotras seguimos pensando que, antes, deben ser igualitarias y, al menos, podríamos discutir las ideas de los asociados y el resto de ciudadanía, ya que, al fin y al cabo, estas fiestas son de todo el pueblo, aunque parece que de eso se han olvidado”, critican en su artículo.