Niños juegan con un dispositivo conectado a Internet en un colegio
Niños juegan con un dispositivo conectado a Internet en un colegio - ABC
Campaña de Reyes

El juguete se conecta al móvil y al wifi

Una de las tendencias del mercado apunta a la conectividad para disfrutar de juegos de mesa a distancia y otras aplicaciones de la tecnología al ocio infantil tradicional

IBIActualizado:

La producción de juguetes no termina en una nave industrial con maquinaría voluminosa, montaje en cadena y uso de tecnología de precisión en la inyección de plasticos, entre otros elementos. Ahora hay que sumarle cada vez más un trabajo de diseño de software para lograr su conectividad al móvil y a Internet, con pantallas virtuales de forma que el juego se asemeje a lo que hacen los niños cada vez más pronto.

Y en la era de las app para todo, los juguetes no son la excepción y muchas empresas las incorporan a estos artículos para la infancia. «Hoy en día el tablero de un juego de mesa puede ser la tablet, con conexión por wifi y puedes jugar al Monopoly, por ejemplo, con tu tío que vive en Berlín; o sustituir el taco de las cartas de las preguntas y respuestas por un archivo en Internet al que, además, puedes añadir nuevas, jugar por niveles de dificultad para un niño de seis años y su padre de 48», describe José Antonio Pastor, presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Juguetes (AEFJ), que tiene su sede en Ibi (Alicante).

Además, uno de los retos para esta industria radica en «acompañar al niño» después de la edad en que abandona el juguete considerado tradicional, que suele ocurrir cuando cumple los diez años. En ese seguimiento resulta primordial el móvil, la tableta y el wifi, que se incorporan al entorno infantil cotidiano.

No obstante, esta tendencia a producir juguetes «inteligentes» como robots, muñecos interactivos o las aplicaciones y la conectividad de los juegos de mesa lleva aparejado un riesgo que ya ha suscitado alguna polémica reciente, algo habitual con Internet.

José Antonio Pastor (AEFJ)
José Antonio Pastor (AEFJ)- JUAN CARLOS SOLER

Ocurrió hace un mes en el Reino Unido, el mercado más consumidor de juguetes de Europa, por el promedio de compra en cada hogar, donde la organización de consumidores británica Which? puso la voz de alerta tras detectarse ciertas vulnerabilidades en algunos modelos de juguetes conectados, unos «agujeros de seguridad» a través de Bluetooth o wifi. En el sector se defienden porque, teóricamente, los adultos supervisan el uso de las tecnologías y del móvil, ya que cada vez se les regala a edad más temprana.

Internet también está revolucionando las ventas como canal de pedidos, si bien, a diferencia de otros países como Francia, aquí perdura un hábito curioso de ir a recoger el paquete a la tienda, aunque se haya escogido el artículo on-line.

Más ventas online

El crecimiento del volumen de comercio electrónico se mantiene en dos dígitos cada año, aunque todavía no alcanza la proporción del mercado galo, donde había mucha tradición de compra por catálogo y mediante envío postal o por mensajería a casa y supera el 30% del total, igual que en el mercado británico. En España, pronto podría llegar al 10% y los operadores ya dan respuesta para entregar el regalo en 24 o 48 horas, con lo que la cuestión logística está resuelta y solo diferencia a estos consumidores de sus vecinos europeos una concepción cultural. Eso sí, dos tercios de los españoles consultan en Internet antes de decidir qué juguete va a comprar.

Otro movimiento de algunas empresas en la Red se aprecia en la creación de canales infantiles por parte de las firmas más grandes, mientras que el resto impulsan sus acciones -más modestas- contando al menos con su community manager y contratando sus estudios de mercado en Internet a agencias especializadas.

Efecto Toys'R'Us

Una de las noticias de impacto a escala internacional este año ha sido la grave crisis del gigante norteamericano de la distribución Toys’R’Us, que en su país solicitó en septiembre la denominada «protección de bancarrota», equivalente del concurso de acreedores en España. Además, en diciembre la multinacional anunció el cierre de 26 de sus 105 establecimientos en el Reino Unido, una operación con la que anticipa la reducción de la plantilla.

Acerca de la posible repercusión en España, el presidente de AEFJ resta trascendencia a esta situación. «En términos de aprovisionamiento, mi percepción es que se ha actuado con normalidad y en cuanto a disminución del espacio de venta, el comportamiento de Toys’R’Us en España no ha sido así, más bien al contrario, han abierto tiendas nuevas», señala Pastor, para quien «en cualquier caso, si ha existido algún temor, ha sido entre proveedor y cliente, y se ha ido solventando con acuerdos puntuales entre ambos».

Tampoco la inestabilidad en Cataluña parece que vaya a influir en el balance global, si bien en octubre se ralentizó el incremento de ventas, que venía del 7% hasta septiembre y bajó al 5% ese mes, justo cuando se produjo la declaración unilateral de independencia, aunque se atribuye a la buena climatología, que ha retrasado las compras, en general. Además, ese efecto puede haber quedado compensado por el del Black Friday en noviembre. Y, en definitiva, casi la mitad de los juguetes se comercializan en diciembre y no se aprecian una bajada del consumo.

IVA del libro

Ahora que AEFJ celebra su 50 aniversario, en el momento de definir retos a medio y largo plazo, la asociación de fabricantes aspira a que se acabe por reconocer «el derecho al juego», que significa también el derecho al «tiempo» para jugar, y ahí está la labor de concienciar a la sociedad y que los padres tengan más dedicación a su hijos para satisfacer esta necesidad de su desarrollo.

Ese reconocimiento también debería plasmarse en un tratamiento fiscal diferente, como el del libro, por ejemplo, la reivindicación de un IVA reducido, tantos años planteada por el sector. Máxime cuando desde siempre a esta industria se le han aplicado todos los rigores en materia de seguridad, al trabajar con artículos para menores de edad. De hecho, desde AEFJ recuerdan que fueron los primeros en autoimponerse un código deontológico aplicable a su publicidad, para evitar la «exageración» tan evidente en los anuncios de la mayoría de productos de otros sectores. En cambio, con el niño se obliga a ser mucho más cuidadoso con los mensajes y, por ejemplo, no se puede mostrar en un spot televisivo un muñeco que se mueve solo si realmente no tiene ese movimiento, porque sería «engañarle».

En este medio siglo de trayectoria de la agrupación empresarial, otro de los hitos fundamentales fue la puesta en marcha del Instituto Tecnológico Aiju, situado también en Ibi, auténtico laboratorio, banco de pruebas y centro con recursos para dar soporte a un tejido productivo de pymes.