Fernando Llopis - El último liberal

¿Espionaje informático en el Ayuntamiento de Alicante?

«Se podía acceder al correo de todos los concejales de Alicante y asesores con una misma palabra»

Fernando Llopis
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La película «Juegos de Guerra» se estrenó en España cuando daba mis primeros pasos en el mundo de la informática. En plena Guerra Fría y con la incorporación cada vez más visible de los ordenadores en nuestra vida, surgía la historia de un joven informático, que por error se colaba en el sistema de defensa nuclear de los Estados Unidos. He de reconocer que aquella historia sobre los peligros de la inteligencia artificial y de las aventuras del joven informático que se metía en un buen lío al tratar de modificar a distancia sus malas notas tenía su encanto. En cierta forma, daba cierta justificación a las horas que teníamos que dedicar en la Universidad a tratar de entender eso de la programación de ordenadores.

Son habituales las películas de personajes más o menos normales que vivían una aventura al encontrarse en el lugar equivocado a la hora equivocada. En el caso de esta película, todo se inicia cuando el servidor de Defensa Nuclear tiene un fallo que por error es localizado por el joven. Algo así parece haber ocurridoen el Ayuntamiento de Alicante cuando se ha descubierto que se podía acceder al correo de todos los concejales y asesores con una misma palabra. Seguro que ustedes pensaran que la palabra sería algo parecido a las claves que aparecen en las etiquetas de los router wifi que nos instalan en casa al estilo “Xvdf47daMDf345”. Pues, parece que no, y era algo tan sencillo como “Alicante”, y no fue descubierta tras un profundo y concienzudo ataque de un hacker informático, sino que fue un concejal el que por error dio con ella. Así, el argumento vivido en Alicantese aleja de Juegos de Guerra para convertirse en una historieta de Mortadelo y Filemón. Si a lo de las contraseña común y fácil le añadimos el episodio que se vivió en el despacho de una de las concejales, donde se encontró un micrófono bastante cutre ya casi derivamos a una película de Esteso y Pajares.

Ahora solo queda esperar la auditoría que se va a realizar de los sistemas informáticos de Ayuntamiento de Alicante, que en el mejor de los casos han quedado muy en entredicho. Las administraciones públicas debemos cumplir unos protocolos de seguridad bastante estrictos que parece que se han obviado. Cuando en el mundo empresarial se habla de robótica, inteligencia artificial, big data y conceptos que cada vez ayudan a ser más eficaces, la informática sigue siendo el patito feo que muchas entidades públicas son incapaces de valorar. Esto es fácil de comprobar viendo la poca asignación presupuestaria con la que se suelen dotar a estos departamentos.

Muchos políticos creen que la Informática es un gasto en vez de una inversión que ayuda a reducirlos. Parecen olvidar que permite incrementar la calidad del servicio que se ofrece a los ciudadanos.

Sesión plenaria de la Corporación de Alicante
Sesión plenaria de la Corporación de Alicante - JUAN CARLOS SOLER

Además, tampoco hay que obviar en absoluto la importancia de la confidencialidad de la información que manejo un ayuntamiento: impuestos, multas, propiedades… de cada uno de nosotros. Así, si por casualidad puedes acceder a algo tan políticamente sensible como los correos de los concejales, podemos temer seriamente por la protección de los datos de los ciudadanos de a pie.

Confío que la auditoría demuestre que todo el asunto ha sido un burdo y grave error que puede ser subsanado, y que no ha habido accesos indebidos a la información que manejaban los grupos políticos. Pero no hay que olvidar lo que ha pasado, y como decía Bertrand Russel, “¿Para qué repetir los errores antiguos habiendo tantos errores nuevos que cometer?”. Toca exigir que se estudien y comprueben todos los protocolos de seguridad y por supuesto que también se doten de los medios suficientes a los servicios informáticos para poder realizar un trabajo que cada vez tiene mucha más importancia en nuestro día a día.

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