Shakira

Shakira regatea en el juzgado para tratar de salvar su imagen

La artista colombiana ha declarado durante casi hora y media ante la juez por un fraude de 14,5 millones

Shakira defiende que no tenía la obligación de tributar a Hacienda de 2012 a 2014 porque todaviá no vivía en España

BarcelonaActualizado:

Golpes de cadera sobre el escenario para encender a sus fans, y golpes de cadera a las puertas de los juzgados para tratar de salvar su imagen. La cantante colombiana de éxito internacional versus la presunta defraudadora fiscal. Shakira versus Isabel Mebarak Ripoll (su nombre de pila).

La artista ha tenido hoy jueves que acudir los juzgados de Esplugues de Llobregat (Barcelona) para declarar como investigada por un fraude de 14,5 millones de euros a la Hacienda española, del que le acusa la Fiscalía. El tópico dice que la justicia es igual para todos, y es cierto que la cantante ha sido una ciudadana más cuando estuvo sentada frente a la juez y la fiscal. Ha sido la «ciudadana» Isabel Mebarak Ripoll la que ha tenido que dar explicaciones en la sala sobre un supuesto entramado societario creado para driblar a las arcas públicas; sin embargo, ha querido seguir siendo la «celebrity» Shakira tanto a su entrada como a su salida del juzgado para intentar salvar su reputación por la puerta de atrás y no ser fotografiada subiendo las escaleres del tribunal.

El séquito de la artista había maquinado un plan para evitar que fuera retratada por la veintena de cámaras –y media docena de «fans»– que, frente al edificio, aguardaban su llegada. Su abogado había alquilado un parking en el mismo edificio donde está el juzgado, y que también acoge oficinas particulares. Y así ha sido como el Audi negro de cristales tintados con Shakira en los asientos de atrás ha entrado en las instalaciones sin ser captada. Y así salía el vehículo hora y media más tarde cuando Isabel Mebarak Ripoll acabó de declarar y se «transustanció», de nuevo, en Shakira.

Con esta maniobra los colaboradores de la artista han conseguido que no se fotografiase su rostro ante el juzgado; no está tan claro, en cambio, que esta treta le haya beneficiado de cara de cara a la opinión pública. Más bien al contrario. Shakira ha esquivado por el parking a la prensa y también incumplía, según el TSJC, la orden de la juez de que Isabel Mebarak Ripoll tenía que entrar por el acceso principal como todo el mundo. El gabinete de Shakira lo ha negado: «Nunca ha existido ninguna orden explícita por parte de la jueza. Simplemente ha utilizado una plaza de parking privada que su abogado tiene alquilada», han sostenido en un comunicado.

Sobre su declaración judicial –que en última instancia es lo que importa– Isabel Mebarak Ripoll, ante la juez y a preguntas de su abogados, ha insistido en que no tenía obligación de tributar en España por los ejercicios fiscales de 2012 a 2014 porque no vivía en España. Al contrario de lo que cree la fiscal, ella defiende que esos años pasó menos de los 183 días que exige la ley para ser residente y, por lo tanto, el deber tributar en España. Según fuentes judiciales, ha detallado que entonces empezaba aún su relación con Gerard Piqué, y su presencia en España era esporádica. Hasta que a finales de 2014 escolarizaron a su primer hijo, y ya en 2015 se compró la casa de Esplugues.