Vista del interior de la Casa Vicens
Vista del interior de la Casa Vicens - EFE

El primer Gaudí emerge en la Casa Vicens

Después de ciento treinta años de uso particular, el primer edificio proyectado por el arquitecto barcelonés se podrá visitar a partir del 16 de noviembre

BARCELONA Actualizado: Guardar
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«Creo que Gaudí os felicitaría». Así de optimista se muestra Daniel Giralt Miracle, experto en la obra gaudiniana y comisario en 2002 del Año Internacional de Gaudí, ante la apertura al público de la Casa Vicens de la calle Carolines. «Soy vecino de esta casa desde hace setenta años y recuerdo muy bien cuando tenía una cascada y cuando la gente venía a rezar a Santa Rita». Giralt Miracle celebra «el proceso riguroso de recuperación patrimonial».

Después de ciento treinta años de uso particular, Casa Vicens se puede visitar. En 2014 Mora Banc compró el edificio y se puso manos a la obra para elaborar un proyecto de rehabilitación y un proyecto museológico que culmina estos días con la inauguración oficial.

La historia de la primera casa que hizo Antoni Gaudí se remonta a 1883 cuando el señor Vicens pide permiso para construir una casa de veraneo en la Villa de Gracia. «Este proyecto incluía el sello de Gaudí en la cerámica y las inscripciones en el exterior y la serigrafía en el interior», destaca Marta Antuñano.

Fachada exterior de la Casa Vicens
Fachada exterior de la Casa Vicens - EFE

Pero la casa sufre un cambio considerable en 1925 con la ampliación de Joan Baptista Serra de Martínez, arquitecto amigo de Gaudí. «La compró la familia Jover para convertirla en su residencia habitual, pidió ampliar la superficie y que el jardín llegara al límite de la calle Príncipe de Asturias».

«Nuestro reto era unir estos dos proyectos en una casa museo que tuviera la sensación de casa unifamiliar», expone el arquitecto David García desde la escalera de nueva planta que han construido y que representa la medianera de las dos casas.

Un aforo reducido

«Hemos primado la calidad y no la cantidad –subraya Joan Abellà, director de a Casa Vicens-. La idea es regular el aforo y que nunca haya más de ciento veinte personas dentro. También ofrecemos al público una tienda de La Capell y una cafetería con la firma Hofmann».

Del interior de la casa destacan el fumador, el comedor y la tribuna. Un equipo de restauradores trabaja todavía en la restauración de las paredes de la estancia del fumador; retiran la pintura para dejar la cerámica en su color original. Pero que nadie se olvide de llegar a la azotea que en época de Gaudí era transitable y que ahora se puede ver en todo su esplendor.

Para los fieles de Santa Rita, ya les podemos anunciar que el próximo 22 de mayo podrán rezar a su santa frente a una imagen que bendecirá el proyecto de Casa Vicens.