Miquel Barceló posa con el logo del Any Palau
Miquel Barceló posa con el logo del Any Palau - FUNDACIÓ PALAU

Miquel Barceló celebra a Palau i Fabre con un «homenaje íntimo» en su Fundación

«Pregon Desig», que podrá visitarse hasta el 9 de septiembre, réune en Caldes 68 piezas del artista mallorquín

BARCELONAActualizado:

Han tenido que pasar diez años desde su muerte y conmemorarse el centenario de su nacimiento para que Josep Palau i Fabre haya visto cumplida uno de sus grandes deseos. Esto es: que el artista mallorquín Miquel Barceló estuviese presente en su fundación, en Caldes d'Estrac, con una muestra de su obra. Una exposición que se torna en «homenaje íntimo» con «Pregon Desig», para la que Barceló ha cedido 68 obras, algunas de ellas inéditas, coincidiendo con la celebración del Año Josep Palau i Fabre (Barcelona, 1917-2008).

Se trata de una selección de grabados, acuarelas y obras realizadas con técnicas mixtas de su colección particular con las que Barceló, uno de los creadores preferidos de Palau junto a Picasso y Perejaume, ahonda en elementos muy presentes en la obra del poeta catalán como el erotisimo, «siempre tan presente en su poesía, su narrativa y sus cuentos», según el comisario del Año Palau i Fabre, Manuel Guerrero.

Destaca, en este sentido, un cuaderno inédito no acabado con dibujos de contenido erótico, realizado entre Bangkok, la India y París; así como el cuaderno de realización del logotipo del Año Palau que creó Barceló el año pasado para quien consideraba como su «hermano espiritual».

La bienvenida a la exposición la da uno de los pulpos de la serie Lanzarote 13 de Barceló, de 1999, y un texto, en catalán, de un correo electrónico que el artista mallorquín escribió sobre Palau en 2005, en el que recordaba un encuentro, un día de mucho frío, en el que Palau, de más de 90 años, fumó su primer «porro-canuto, spinello, de maría» y habló sobre Artaud, a quien conoció bien.

Una pieza de Barceló dedicada a Palau i Fabre
Una pieza de Barceló dedicada a Palau i Fabre - FUNDACIÓ PALAU

En la primera sala, tal como ha decidido Barceló, se han ubicado varias obras relacionadas con el fondo del mar, uno de los espacios que más le gustan al pintor, aficionado al buceo, y a los pulpos, un animal con el que «se siente muy identificado».

En otro de los espacios se han colocado algunos de los grabados con termitas del artista, así como unos curiosos dibujos para bordados, de ranas, cebras, cangrejos o guepardos, que utiliza su madre para sus trabajos artísticos. También hay dibujos de comida, como unas berenjenas; otros de la la etapa africana de Barceló, en Mali; retratos, y autorretratos, exhibiéndose dos de ellos por primera vez ante el público.

Complementa el conjunto la acuarela «Els Grius», del Canto 29 del Purgatorio de la Divina Comedia de Dante, que Barceló ilustró para la editorial Galaxia Gutemberg, y que regaló en 2005 a Palau, después de que éste fuera investido Doctor Honoris Causa por la Universidad de las Islas Baleares y aprovechara para visitarle en su estudio.

Está previsto que Miquel Barceló viaje en los próximos meses a Caldes d'Estrac para ver la exposición, que en este formato sólo se exhibirá en esta localidad del Maresme.