Muriel Viejo, Soria
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Los vecinos de Muriel Viejo, ante el juez por tener una barra de bar

La Inspección de Trabajo reclama 20.000 euros a la Asociación Cultural «San Roque»

SORIAActualizado:

Los vecinos de Muriel Viejo están citados mañana a declarar en el juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Soria ante la denuncia presentada por la Inspección de Trabajo contra la Asociación Cultural «San Roque» de esta localidad, por mantener una barra de bar sin dar de alta.

El presidente del colectivo cultural de Muriel Viejo, Rafael Álvarez, justificó que el colectivo mantenía abierto el centro donde se dispensaban las bebidas, pero no con un fin lucrativo, es decir, que no existía ningún negocio de restauración, sino que sólo se pretendía que tuviera un uso lúdico y dar servicio a los veraneantes y los escasos vecinos que buscan un lugar de reunión.

«Esto no era un negocio sino que tratábamos de dinamizar la vida social. Las mujeres iban a echar la partida, otros leían y otros tomaban algo en este centro de la asociación, cedido por el Ayuntamiento. Teníamos una barra con bebidas y patatas fritas que se vendían a un precio popular para abastecernos a nosotros mismos. Llevábamos 20 años funcionando así hasta que se produjo la denuncia particular».

Rafael Álvarez apeló al sentido común de las administraciones y de la propia Inspección de Trabajo, que son conocedoras de la idiosincrasia de la provincia de Soria y que conocen que sólo se pretendía tener un lugar de reunión donde reunirse los escasos vecinos que quedan. «Que no hablen tanto de despoblación y luego pongan trabas a los pequeños pueblos», lamentó.

El centro siempre fue gestionado por un socio responsable o por voluntarios, ya que el colectivo no tiene dinero suficiente para contratar a una persona. «El voluntario se encargaba de abrir y cerrar el centro. Es ridículo que hagan una inspección de trabajo en un pueblo en el que no hay otro negocio y en el que se abre un centro de reunión sin otro fin que el de las sociabilización», dijo para insistir que la denuncia es «desproporcionada y ridícula».

La Inspección de Trabajo y Seguridad Social reclamó una cantidad a la Asociación Cultural San Roque de unos 20.000 euros. De forma desglosada serían 13.000 euros por el pago de cotización y 3.500 por la sanción propiamente dicha. Pero a estos 17.500 euros habría que sumar las costas procesales si, definitivamente, son cargadas al colectivo local. Por el Juzgado de Soria testificarán mañana los primeros vecinos, entre los que se encuentra la alcaldesa de la localidad, Ana María Bárcenas.

La denuncia contra esta asociación se produjo en el mes de junio del pasado año, después de una visita de un inspector del área de Trabajo al local que tienen en los bajos del edificio consistorial. Este, después de realizar las pertinentes preguntas de investigación, consideró que al no estar registrados como actividad empresarial no podían prestar un servicio con afán de lucro como es el de un bar. Una irregularidad que se veía agravada por mantener a una persona a cargo de la barra y que no estaba dada de alta en la Seguridad Social.

El presidente del colectivo señaló que la asociación cuenta con unos ingresos de unos 1.200 euros de las cuotas de los vecinos (pagan 10 euros al año) y sólo en calefacción gastan alrededor de 900 euros. «Vendemos lotería con recargo y del escaso margen que nos deja el local cuando dispensamos bebidas hacemos frente al pago del resto de calefacción y a la luz», dijo.

Rafael Álvarez señaló que el colectivo se enfrenta a dos gigantes como son el Ministerio de Trabajo y la Seguridad Social, «que no son moco de pavo», pero señaló, que no baraja la opción de rendirse pues «si el juzgado de Soria no les absuelve en primera instancia, irán al Superior de Justicia de Castilla y León».

La razón para la insistencia, al margen de que «la asociación no puede hacer frente a este dinero», es que no quieren que algo así siente jurisprudencia y el resto de las asociaciones de la provincia queden totalmente desprotegidas, «ante esta situación totalmente injusta y provocada por las miserias humanas».

Los socios de este colectivo de Muriel Viejo han encontrado numerosos apoyos desde aquella denuncia. El Ayuntamiento de la localidad y otros colectivos similares como la Asociación Micológica de Navaleno y la Asociación Cultural de Santervás les han expresado su apoyo.