ELECCIONES 26-M

El PSCL vira hacia el centro

Luis Tudanca incide en presentarse bajo el calificativo de la «moderació» y deja a un lado el de «izquierda»

VALLADOLIDActualizado:

Cual libro de Julio Verne y su «Viaje al centro de la Tierra», el PSOE de Castilla y León ha emprendido su particular aventura hacia el «centro», pero de esta tierra. En este caso, no camina, sino que avanza dialécticamente. Y, eso sí, no lo hace rumbo al interior del planeta, sino que trata de situarse en el núcleo de la esfera política, dejando a un lado ese estar escorados a la izquierda. Y es que «moderación» y «centralidad» son dos de los calificativos más usados por sus dirigentes, con su secretario autonómico, Luis Tudanca, al frente, a la hora de defender los postulados y situación de la formación en el mapa. De decir, proclamar y presumir ser una «formación de izquierdas» a recalcar una y otra vez que lo suyo es la «moderación», con el objetivo de sumar adeptos desde ese espectro ahora tan puesto en el objetivo de los partidos.

La búsqueda de votos en la carrera hacia las urnas del próximo 26 de mayo son las coordenadas que guían ese viaje -y viraje- por el que los socialistas transitan desde hace unos meses intentando sacar rédito de la fragmentación en el centro y la derecha y conscientes en el fondo de que, por el momento, se ha suturado en parte la herida que propició la fuga por la izquierda que hace cuatro años les «sangró».

El vuelco electoral en las elecciones autonómicas andaluzas del pasado diciembre marcó, de hecho, ese cambio en el discurso. La debacle y el adiós al poder en un feudo socialista que hasta entonces parecía inexpugnable fue el espejo en el que mirarse para no reflejar la misma imagen en una Comunidad en la que no saborean las mieles del triunfo desde hace treinta años. El pasado diciembre, el PSOE perdió por primera vez el poder en una tierra que no había conocido otro gobierno que el de la rosa en toda su historia democrática, cayendo de 47 a 33 escaños, lejos de la mayoría. Una pérdida de votos que no fueron precisamente a parar a la izquierda. La alianza Adelante Andalucía que suma a Podemos e Izquierda Unida restó escaños en lugar de añadir. Mientras, Ciudadanos, que en la recta final del mandato había retirado su respaldo a Susana Díaz, fue la que más subió y se alió con el PP -y el apoyo de Vox- para propiciar el cambio de Gobierno con sello de centro-derecha.

La izquierda naufragó en la cita adelantada. Y con el buque tocado y hundido a babor, el timón para enderezar el rumbo apunta al centro. Un «clic» parece que saltó entonces en el seno del PSOE de Castilla y León. Si en un territorio como el andaluz siempre proclive a sus «redes», la pesca de voto se les escapó, aquí a renglón seguido la idea de moderación comenzó a copar el mensaje. Como un partido en la «centralidad» definió la secretaria de Organización de la formación en Castilla y León, Ana Sánchez, a los socialistas con los resultados del desplome en las andaluzas aún calientes.

Una idea en la que ha insistido el partido desde entonces en un escenario en el que la fuerza más a su izquierda está en caída general. En las generales, Podemos logró frenar algo el desplome previsto, pero quedó lejos de ser esa fuerza pujante de la que presumía Pablo Iglesias. Y en Castilla y León, más de lo mismo. El partido morado no ha logrado representación en las Cortes Generales y todas las encuestas apuntan a que en las autonómicas el resultado no será tan halagüeño como los diez escaños que contra todo pronóstico y por sorpresa consiguieron en 2016. «Neutralizada» y captado en buena parte el voto de la izquierda, mirada al centro por parte del PSOE.

Como un equipo que ofrece «moderación» ha definido precisamente este jueves el secretario autonómico del PSOE y candidato a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Luis Tudanca, a sus compañeros en esta carrera hacia las urnas. Nada de incluir la palabra izquierda, ese ámbito que hasta hace no tanto defendían como propio y por el que incluso, apelando a su larga trayectoria, negaron «entrar en una carrera» con otros partidos «a ver quién es más de izquierdas».

Un calificativo que, aún así, algunos sí siguen empleando frente al mensaje más moderado de Tudanca. Es el caso del alcalde de Valladolid y portavoz -en teoría, pero en silencio- de la Ejecutiva federal del PSOE, Óscar Puente.

Un viaje al centro que voces a nivel nacional también ha reclamado a su líder, Pablo Casado, tras el batacazo del pasado domingo. Un espacio en el que, en Castilla y León, su presidente y candidato a la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, siempre ha defendido estar. La llamada a la gente del «centro y la derecha» ha sido y es una constante en el discurso del dirigentes popular.