Javier Fernández recibe el título de Hijo Adopptivo de Navalacruz (Ávila), una distinción que ya recibió Iker Casillas en 2015
Javier Fernández recibe el título de Hijo Adopptivo de Navalacruz (Ávila), una distinción que ya recibió Iker Casillas en 2015 - EFE

Navalacruz suma un nuevo «hijo ilustre»: el patinador Javier Fernández

La localidad abulense nombra Hijo Adoptivo al deportistas, algo que ya hizo en 2017 con el futbolista Íker Casillas

ÁvilaActualizado:

«Las calles de Navalacruz me han visto crecer. Lo hicieron cuando apenas era un niño que soñaba con ser un gran patinador, que soñaba con un reto que entonces parecía imposible de alcanzar». Así, emocionado, el patinador abulense Javier Fernández recogió este sábado el título de Hijo Adoptivo de la localidad, que le reconoce como uno de sus paisanos más ilustres. Pero no es el primer deportista de élite que cuenta con esta distinción , Íker Casillas también fue distinguido con el mismo honor en el año 2015.

A partir de ahora, sus calles le verán pasear «como una persona más», como aquel joven que alcanzó su sueño y mucho más, que se ganó el respeto de todos y que llegó a ser siete veces campeón de Europa y dos del Mundo y que supo alcanzar la medalla olímpica.

El deportista recibía posiblemente el premio más cariñoso que haya recibido, el título de Hijo Adoptivo de la localidad. Se lo entregó el alcalde de Navalacruz, Benigno González, en un emotivo acto celebrado en el Salón de Plenos del Ayuntamiento. Nadie quiso perdérselo. Empezando por su familia y terminando por sus «nuevos» vecinos, aquellos que han compartido su infancia con el patinador español y quienes han seguido con admiración y orgullo los éxitos de un deportista «que ha llevado el nombre de este pueblo por el mundo». Para muchos se ha convertido en un ejemplo «de sacrificio, profesionalidad», remarcó el regidor.

Son muchas las ocasiones en las que Fernández ha estado en Navalacruz. «Mi pueblo», como él mismo lo define, pero probablemente ninguna tan emotiva como ésta. Ya lo fue en el verano de 2015, cuando le dedicaron a una plaza su nombre, escultura incluida. Sin embargo lo de este sábado era otra cosa. «Esto es un gran premio», reiteró.

«Es cierto que por todos los viajes, por la competición, ha sido difícil venir últimamente, pero este homenaje me ha dado la oportunidad de hacerlo, de pasar el fin de semana con mi gente, con aquellas personas a las que conozco desde que era pequeño», asintió.

Le hacía ilusión volver y que se reconozca su trayectoria en un sitio en el que le han querido «como si fuera de aquí». Ahora, fuera ya de la competición, tendrá la «oportunidad de venir más veces» a una localidad en la que se hunden profundas sus raíces familiares. Se emocionó Javier Fernández, pero no menos su familia, su hermana, sus padres o sus abuelos, todos ellos presentes en el acto. «Es un reconocimiento que me hace ilusión a mí y a mis padres», comentó.

Y aunque ganar un Europeo, un Mundial o una medalla olímpica es importante, el título de Hijo Adoptivo de Navalacruz ocupará un lugar especial. «Es un premio que me da mi pueblo», un lugar que siempre le ha querido como si hubiera nacido allí. Ya es Hijo Adoptivo de Navalacruz y pronto podría recibir la Medalla de Oro de la Provincia, solicitada el pasado mes de enero por el PSOE en la Diputación.

El propio presidente, Jesús Manuel Sánchez Cabrera, presente en Navalacruz junto a otras autoridades, reconoció que «ya se está trabajando en el expediente para la concesión de la medalla y próximamente habrá noticias, pero no cabe duda de que será merecedor de ella». Una medalla que ya en diciembre de 2017 se le entregó a Íker Casillas, otro ilustre vecino de Navalacruz, que tiene muchas cosas, y entre ellas, importantes deportistas.