Una copa de vino tinto
Una copa de vino tinto - ABC
Sociedad

Mil jóvenes buscan destronar a la cerveza y coronar al vino como bebida reina

Una asociación convertida en movimiento que pretende acercar la cultura del caldo de la uva a una franja de edad en la que reina la caña

ValladolidActualizado:

Varios jóvenes entran a un bar y cuando se acercan a pedir, la cerveza reina. Es difícil ver a alguien en sus veinte con una copa de vino en la mano. Una situación que quiere cambiar «Jóvenes por el Vino», un movimiento nacido en la Ribera de Duero que en un mes ha logrado movilizar a mil personas.

La idea surgió tras un partido de rugby cuando sus impulsores estaban en el momento conocido como «tercer tiempo», en el que los jugadores de ambos equipos celebran y beben cerveza. Entonces se dieron cuenta de que en plena tierra vinícola, seleccionada por el New York Times como una de las 50 visitas recomendadas en el mundo para este año, nadie pedía un vino.

De esta forma espontánea nació «Jóvenes por el Vino», una asociación convertida en movimiento que pretende acercar la cultura del caldo de la uva a los jóvenes y que en un mes ha conseguido un éxito inesperado al movilizar a casi mil personas en sus redes sociales y organizar eventos, en principio pequeños, que terminan con setenta participantes en una sola noche.

Precisamente este sábado organizan sus primeras jornadas en las bodegas Emina de Valbuena de Duero, donde presentan su asociación de forma oficial ante un aforo completo y con la presencia del presidente de la Diputación de Valladolid, Jesús Julio Carnero. El objetivo: dar un primer paso para que bodegueros consigan acercarse, por fin, al público joven.

«Nosotros queremos que la gente pierda el miedo a pedir un vino cuando se acerca a un bar y ve un montón de botellas que no sabe ni de donde son, ni cuánto le cobrarán por ello. Y es entonces, cuando pide que le pongan una caña», explica Manuel Cuadrado (28 años), uno de los que dieron con la idea de este movimiento.

El Observatorio Español del Mercado del Vino ya publicó un estudio hace diez años sobre el consumo de vino entre jóvenes y determinó que sólo el 5,5% de personas entre 18 y 25 declaraban beber vino de forma habitual, un bajo porcentaje que sólo crecía al 10% en la población hasta los 35 años. El comprador predominante de vino en España se corresponde con personas de más de 50 años en todas las categorías de vino, según el Informe de Consumo de Alimentación en España de 2015.

Las actividades que «Jóvenes por el Vino» organizan van desde catas pensadas para las dinámicas de los jóvenes -anticatas les llaman-, a rutas por bares asociados como alternativa o paso previo a salir de fiesta, así como una aplicación para móviles que incluye un mapa con los bares asociados a la asociación y que son «amigables» para los jóvenes.

Quieren ser un medio entre el bodeguero -que está acostumbrado a trabajar de una manera más antigua- y los jóvenes, y además hacerlo en una época de evidente cambio para la economía y la comunicación en numerosos aspectos.

«Las marcas de cerveza han sabido llegar a nuevos públicos» y es un producto que está omnipresente en patrocinios de festivales de música, en anuncios televisivos con gancho y que lanza nuevos productos cada poco tiempo, advierte Asier Andrés, de 24 años, otro de los impulsores de esta iniciativa junto a Manuel Cuadrado y Pablo Nieto.

El vino, en cambio, tiene quizás uno de los pocos momentos de exposición al público joven con el Festival Sonorama de Aranda de Duero (Burgos) y su alianza con la DO Ribera de Duero. «Buscamos fomentar una cultura muy rica en patrimonio, en salud y en socialización«, responde Cuadrado, quien ve como la calle «empieza a estar vacía». No de fiesta o de negocio, si no de la costumbre de ir de vinos, tapear y charlar.

Asier muestra con orgullo la aplicación que han diseñado y que incluye un mapa -BARmaps- con los bares que ofrecen vino y atención para jóvenes a precios económicos, sin «tanto margen de beneficio como en otros casos». De momento está disponible para Valladolid, aunque reconocen tener varias propuestas en el correo para seguir creciendo.

«Queremos que la gente aprenda a disfrutar del vino, que disfruten de algo que es muy suyo y que pertenece a su tierra y su cultura», concluye Cuadrado. «¡Es un delito que aquí -en Castilla y León y en España- no se beba vino!», dice Asier Andrés. Y enmendar «ese crimen» es lo que buscan estos «Jóvenes por el Vino».