EFE

La hija de cuatro años, tras ver a su madre degollada: «¿Van a curar a mi mamá?»

Los forenses afirman que el acusado del crimen de Arévalo «sabía lo que estaba haciendo»

ÁvilaActualizado:

La segunda jornada del juicio contra el supuestos autor de la muerte de su expareja en octubre de 2016 delante de una de sus hijas menores de edad tuvo ayer momentos impactantes con la reconstrucción de lo sucedido y la proyección de fotografías de la escena del supuesto crimen, junto a otros emotivos, como el protagonizado por una vecina de la víctima, Mónica Berlanas, que se mostró muy nerviosa al declarar con un biombo que le impedía ver al acusado. Durante el interrogatorio no pudo contener las lágrimas al describir cómo la hija mayor de la pareja que, con tan sólo cuatro años, presenció la muerte de su madre, se dirigió por el pasillo del portal hacia ella «corriendo, nerviosa y vomitada». Entre lágrimas, declaró que la niña tenía «sangre en los calcetines» y le preguntaba: «¿Van a curar a mi mamá?».

Al escuchar estas palabras, algunos de los asistentes, entre los cuales estaban los padres de la víctima, José María y Bertina, tampoco pudieron evitar emocionarse, para después abandonar la sala junto a la vecina de su hija, que recordó cómo De la Fuente, al abandonar el edificio detenido le dijo «ya no me vuelves a ver. Adiós».

El momento más duro de la jornada llegó con la reconstrucción digital de los hechos por parte de la Guardia Civil, cuyos efectivos advirtieron a los presentes de la dureza de algunas imágenes fotográficas de aquel 6 de octubre de 2016. Durante la proyección, el acusado no levantó la cabeza para no observar lo que se estaba viendo en la sala, mientras algunos de sus familiares no podían evitar las lágrimas, al igual que amigos y familiares de Mónica Berlanas, informa Efe.

Antes, los forenses descartaron ayer algún trastorno de la personalidad en Jonathan de la Fuente. Los cuatro profesionales que declararon llegaron a la misma conclusión al señalar en sus informes que «no había alteración de la personalidad», que realizó un «relato frío de los hechos» y que no tenía una «conducta impulsiva», ya que «sabía perfectamente que estaba haciendo el mal». Tras entrevistarle en la cárcel de Segovia, donde el acusado se encuentra en prisión provisional desde que sucedieron los hechos, los médicos forenses apuntaron que no presentaba «alteración psicopatológica» ni «trastorno de la personalidad».

«No se arrepintió»

Asimismo, señalaron que el acusado «era consciente de la situación» porque llevaba tiempo pensando en la situación, teniendo en cuenta que Mónica Berlanas se quería separar y que, además, estaba iniciando una nueva relación con otro hombre, con quien quedó varias veces y le mandó mensajes.

Otro de los forenses aseguró que llegó a la conclusión de que De la Fuente «no presentaba arrepentimiento» por lo que había hecho, «salvo por las consecuencias sobre sus hijas».