Araceli Pereda Alonso, la Reina Sofía y Juan Vicente Herrera, ayer en Burgos
Araceli Pereda Alonso, la Reina Sofía y Juan Vicente Herrera, ayer en Burgos - ICAL
Cultura

El Año Europeo del Patrimonio Cultural aumentará la sensibilidad

La Asociación Hispania Nostra entrega 22 galardones en Burgos en un acto presidido por la Reina Sofía

BurgosActualizado:

La presidenta de la Asociación Hispania Nostra, dedicada a vigilar la conservación y buenas prácticas relacionadas con el patrimonio, Araceli Pereda, cree que la celebración en 2018 del Año Europeo del Patrimonio Cultural será una «gran oportunidad» para aumentar la sensibilidad de la sociedad civil en esta materia. Además, confía en que subraye la importancia de la colaboración entre lo público y lo privado para ayudar a conservar y poner en valor el patrimonio.

Pereda explicó este jueves, en la entrega de 22 premios Hispania Nostra y Europa Nostra a 22 buenas prácticas relacionadas con al patrimonio histórico y natural en España concedidos en los tres últimos ejercicios, en un acto presidido por la Reina Doña Sofía, que preparan una serie de actividades este año para «insistir en la llamada de atención sobre la necesidad de preservar y hacer accesible el patrimonio español».

En un acto celebrado en el Monasterio de San Juan, en Burgos, que fue galardonado en 2017 con uno de los siete premios especiales que concede Europa Nostra, por la rehabilitación de la cubierta de su claustro, Pereda afirmó que este viernes se celebra en Madrid una jornada de reflexión sobre el turismo, la accesibilidad y la conservación del patrimonio. No se trata solo del patrimonio histórico, sino también del legado natural, reconocido expresamente con premios como los concedios a la intervención en el paisaje en el Valle del Nansa y Peñarrubia (Cantabria), realizada por la Fundación Botín; la actuación en el Conjunto monumental de La Portilla (Álava), del Gobierno Vasco; o la intervención en Lithica-Pedreres de s’Hostal (Menorca) de la fundación creada para este proyecto.

Para llamar la atención sobre las necesidades de atención al patrimonio, Hispania Nostra prepara para abril un acto simbólico en el que sonarán al unísono campanas y carrillones de centenares de monumentos y templos españoles y varios europeos. También organizará este año un curso para fomentar entre profesores la «educación para el patrimonio», que organizarán junto a las fundaciones San Millán de la Cogolla y SM. Para octubre, proyectan un acto para formar en intervenciones en patrimonio ante catástrofes, apoyados en la experiencia de Lorca (Murcia) tras el terremoto.

Pereda estimó que cada vez hay más conciencia en España de la importancia de cuidar el patrimonio, aunque eso se traduzca en algunos casos en el aumento de la lista roja de patrimonio en peligro, «no porque haya más bienes amenazados, sino porque hay más conciencia y los ciudadanos denuncian más». De hecho, insistió en la efectividad de la «llamada de atención» que supone entrar en la lista roja, porque hasta hace unos años el 10 por ciento de los bienes que se incluían salían de la lista en cada ejercicio tras corregir las razones de su inclusión. Pereda aseguró que el año pasado salieron de la lista roja del patrimonio en España el 15 por ciento de los más de 700 bienes incluidos.

Restó también importancia al hecho de que haya comunidades con más bienes en esa lista roja. Primero porque hay autonomías, como Castilla y León y Castilla-La Mancha, con mayor volumen de patrimonio de interés; pero, también, porque hay cada vez más conciencia sobre la necesidad de proteger el patrimonio y «a veces que haya más bienes declarados en riesgo se debe a que llegan más denuncias de los ciudadanos, lo que tiene una cara positiva, porque no deja de ser un revulsivo para que se resuelvan los problemas que sufren».

La otra cara de la lista roja son los premios que ambas organizaciones entregan para reconocer buenas prácticas y logros en la conservación, investigación, dedicación especial y sensibilización relacionada con el patrimonio histórico. En la edición de 2017, Europa Nostra premió en la categoría de Conservación la cubierta del claustro del Monasterio de San Juan (Burgos) y la Fortaleza de Cap Enderrocat de Llucmajor (Baleares), además de conceder una mención especial al Plan de Mejora de Infraestructuras Turísticas (Plamit-Cuenca). Esta entidad europea también reconoció entre sus 30 premiados a la intervención en el paisaje Lithica-Pedreres de s'Hostal (Menorca); al conjunto monumental de la Fortaleza de la Mota, de Alcalá la Real (Jaén) y a Rubia Tinctorum en la categoría de conservación para el desarrollo social y económico.