Salamanca y Valladolid, entre las provincias con alerta de frío este viernes
Salamanca y Valladolid, entre las provincias con alerta de frío este viernes - EFE

Así será el tiempo este 2019 según las cabañuelas: menos nieve y lluvia y calor más temprano

Pedro Sanz, pastor de Las Rades de Abajo (Segovia), hace su predicción meteorológica en base a una técnica tradicional

ValladolidActualizado:

En tiempos en los a golpe de click hay aplicaciones para teléfonos móviles que permiten saber la previsión meteorológica; en las que lo meteorólogos utilizan sofisticadas fórmulas y ahora que no sólo los expertos hablan de isobaras, borrascas, anticiclones, olas de frío o de calor, hay métodos tradicionales basados en el comportamiento de la naturaleza que se siguen usando para hacer un pronóstico sobre será lo que queda de invierno, si la primavera será lluviosa, el verano cumplirá con el calor y con qué traje llegará vestido el otoño. Las conocidas como «Cabañuelas» son una de ellas. Y Pedro Sanz, un pastor recientemente jubilado de la localidad segoviana de Las Rades de Abajo (Pedraza), todo un experto en este campo.

Precisamente las muchas horas que ha pasado al raso con el rebaño le han ayudado para hacer un pronóstico de como se avecina el ejercicio entrante. Lo aprendió de su abuelo Domingo y cada año cumple con cuadrar su predicción, consciente de que «alguna vez me equivoco», pero también con la satisfacción de los muchos aciertos en su historial.

Y para 2019, ya lo tiene. Se lo sabe de memoria. «Menos nieve, menos lluvia y calor más temprano» que en el rezagado 2018, cuando la temperatura del Astro Rey tardó en alcanzar grados hasta bien entrado julio. Así prevé Pedro Sanz que será, en términos generales, este año en cuanto a meteorología se refiere. Lo hace en base a sus pronósticos, en los que tiene en cuenta cómo fue el arranque de agosto y del 3 al 24 de diciembre.

Pedro Sanz, pastor segoviano que predice el tiempo
Pedro Sanz, pastor segoviano que predice el tiempo- A. TANARRO

Eso y otra serie de parámetros que tiene en cuenta, pero que no desvela y guarda con celo, pese a que reconoce que tiene muchos interesados, arrojan ese pronóstico que dice que por el momento tendremos que seguir con el abrigo, la bufanda y los guantes para sobrellevar el frío seco y las heladas. «Hasta el 6 de enero no ha sido la primera luna», explica Pedro Sanz, por lo que el termómetro continuará sin recuperarse.

Ya de cara al 20 de este mes «viene un poco el cambio» y será momento de rescatar el paraguas. Un panorama que se repetirá en febrero, que arrancará con los siete primeros días de nuevo de hielo y frío y de nuevo hacia el 20, otra vez precipitaciones, «que son buenas para el centeno y el fruto», precisa este pastor. Y será a finales del segundo mes del año cuando los rigores del invierno darán un tregua, cumpliendo el refrán de que «en febrero busca la sombra el perro». Con «algo de calor» se despedirá el mes más corto del año.

Marzo «loco»

«Lo peor» llegará con marzo, que se prevé «un poco loco», advierte Pedro Sanz. Son los carnavales, apunta, y eso es sinónimo de «frío». Aunque, añade, con el consuelo de que las horas de luz van ganando minutos a la oscuridad y las tardes más largas ayudan a recuperar el mercurio. Eso sí, con posibilidad de nieves a partir de 1.500 metros incluso para cerrar el mes en el que arranca la primavera.

Una estación con «calor al principio», antes de entrar en un abril «frío y seco» hasta el entorno del día 12. A mediados, lluvia y nieve en cotas altas, aunque con «temperaturas suaves» que en Castilla y León llegarán a entre 15 y 18 grados y al sur se situarán en torno a los 23, apunta, con la vista puesta en Semana Santa.

Un mayo «muy suave» y con «escarcha por la mañana» es lo que prevén las «Cabañuelas» de Pedro, que para San Isidro augura la «primera tormenta» por el calor. Un fenómeno, el tormentoso, que en este 2019 será «menos» frecuente porque habrá menos humedad en el suelo debido a que se esperan menos precipitaciones, explica Pedro.

Para la recta final del mes de las flores, manga corta e incluso abanico. Hasta 28 grados de temperatura podrá marcar el termómetro, que en el inicio de junio también conservará el calor, aunque del 10 al 20 se esperan precipitaciones, incluso en forma de nieve en las cumbres más altas (unos 1.8000 metros).

Para San Juan, «la primera ola de calor» y habrá que «esperar un poco» en julio y no olvidar el paraguas para protegerse de las «muchas lluvias» para el siguiente repunte del mercurio, en torno al 25 y que durará hasta consumidos los primeros siete días de agosto. De hecho, asegura Pedro, comenzará con «calor sofocante», pues «es el único mes este año con cinco lunas». Tregua a mediados con temperaturas más suaves y de nuevo repunte del calor para cerrar agosto.

«Muy tranquilo» hasta el día 7 pronostica que será septiembre, antes de que a mediados vuelvan las lluvias y del 21 al 78 de octubre se estire el «veranillo de San Miguel». Otoño lluvioso del 15 al 22 de octubre con las primeras nieves en lo alto de las montañas.

Frío, sol y niebla, con lluvias al final de mes, el pronóstico para noviembre. Y «parecido» en diciembre, con una Navidad «tranquila» y preparados para comer las uvas «con frío y nieve», apunta Pedro Sanz en su pronóstico meteorológico para este año.