Adela, este martes, postrada en una cama del hospital Virgen de la Salud de Toledo
Adela, este martes, postrada en una cama del hospital Virgen de la Salud de Toledo - A. Pérez Herrera

«El conductor huyó sin saber si estaba viva o muerta»

La mujer atropellada en Toledo el viernes pide al autor que se entregue

«No sé cómo esa persona puede dormir por la noche», lamenta el hijo de la víctima

ToledoActualizado:

Adela está postrada en una cama del hospital Virgen de la Salud de Toledo. Después de tres días en la UCI, ya se encuentra en planta. El pasado viernes, 8 de febrero, un coche la atropelló cuando cruzaba un paso de peatones minutos antes de las 22:30. Ocurrió en la capital de Castilla-La Mancha, a la altura del número 67 de la calle Río Guadarrama, en el barrio de Santa María de Benquerencia. El conductor del vehículo y su acompañante huyeron; ella quedó tendida en el suelo con lesiones muy graves, que le podrían haber costado la vida.

«Salí de trabajar y fui a comprar tabaco a un bar cerca de mi casa. Cuando iba a cruzar el paso de peatones para ir a mi casa, vi el coche desde una esquina. Como me daba tiempo a pasar, crucé. Pero el conductor aceleraría en ese momento, porque tenía mucha distancia para haber frenado. Solo recuerdo las luces del coche, que me golpeó brutalmente». Adela, de 52 años, lo cuenta a ABC este martes, después de la visita matutina de los médicos.

«Ella salió despedida. El conductor la esquivó con el coche y continuó su marcha. Dentro del vehículo iban dos jóvenes, dos chavales, a los que vio la pareja de mi madre», apostilla Ricardo, de 25 años. Él es el hijo mayor de Adela, que tiene también una hija menor de edad. El compañero sentimental de la víctima fue testigo del atropello desde la otra acera. Por eso pudo socorrerla inmediatamente y memorizar algunos datos del turismo.

«Tiene la cadera estallada y la rodilla izquierda, también. Le deben poner placas y tornillos en la rodilla. En la cadera, un par de placas igualmente -relata Ricardo-. Seguramente le queden secuelas y, dentro de unos años, es probable que necesite de otra operación para colocarle una prótesis. Los médicos dicen que posiblemente le quede una artrosis de por vida». Adela también tiene una «vértebra tocada y el bazo inflamado, además de contusiones y brechas en la cabeza». Debido a su gravedad, pasó en la UCI el fin de semana. «Los médicos sospecharon que la arteria femoral podría estar dañada, ya que mi madre sangraba internamente. Afortunadamente, eso se descartó al final».

«Al conductor le digo que debería ver cómo me ha dejado. Debería dar la cara y no ser cobarde», espeta Adela. «Se fue sin saber si mi madre estaba viva o muerta. Si tuviera un poquito de remordimiento, debería entregarse. No sé cómo puede dormir por la noche», recrimina Ricardo.

Sobre los plazos para su recuperación, el hijo suspira. «Estará aquí ingresada un tiempo; será operada, luego tendrá un año de rehabilitación, las secuelas y otra operación más adelante... Ese conductor le ha jodido la vida», sentencia.

La Policía local ha pedido la colaboración de la ciudadanía. Se busca un vehículo de la marca Citroën, Peugeot o similar, de gama media (Saxo o 206), con más de diez años de antigüedad y de color oscuro, posiblemente negro. Tendría la luna delantera rota, al igual que el limpiaparabrisas, y daños tanto en el paragolpes delantero como en la rueda delantera izquierda.

Cualquier persona que pueda tener información relacionada con el suceso puede comunicarlo a través del teléfono de emergencias 092, si llaman desde Toledo, o al número 925 33 05 25, en caso de hacerlo desde cualquier otra localidad. La Policía local garantiza la confidencialidad de cualquier llamada.