Pablo Echenique, secretario de Organización de Podemos - Óscar del Pozo / Vídeo: Lo que decía Echenique de tener trabajadores sin contrato: «Es una vergüenza»
Política

El cúmulo de ilegalidades que acorralan a Echenique por el «caso del asistente»

La sentencia evidencia pagos en negro, impagos a la Seguridad Social, «sisa» al SEPE y graves infracciones laborales

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La sentencia dictada contra Pablo Echenique por el juzgado de lo Social número dos de Zaragoza ha puesto en evidencia un cúmulo de ilegalidades que alcanzan no solo al plano laboral sino también al tributario. El secretario de Organización de Podemos tuvo un asistente personal sin contrato, una irregularidad que deriva en múltiples incumplimientos legales. Así lo indica el fallo, que Echenique va a recurrir para alargar el caso y que no se convierta ya en una sentencia firme en su contra. Pese a la resolución de la Seguridad Social contra Echenique y a la sentencia que ratifica la comisión de esas irregularidades, el dirigente de Podemos persiste en negarse a dimitir, esquivando lo que indica el propio código ético de su partido.

La lista de incumplimientos apuntados en la sentencia del juzgado de lo Social número 2 de Zaragoza afectan a la Seguridad Social, a la Agencia Tributaria –porque el trabajo se pagaba en dinero no declarado- y al Servicio Público de Empleo Estatal. Estas son las irregularidades evidenciadas por el fallo judicial.

Relación laboral ocultada

La ilegalidad nuclear del «caso del asistente» es que Echenique tuvo a un trabajador sin contrato y, por tanto, ocultando de forma prolongada esa relación laboral. Así lo indica la sentencia, que concluye que entre el dirigente de Podemos y su asistente doméstico, Eduardo P. S., había una relación laboral no formalizada. En su descargo, Echenique ha tratado de descargar la culpa en su trabajador, al que dice que siempre consideró como un autónomo. Pero el argumento ha sido desmontado tanto por la Seguridad Social como por el juzgado.

Esa relación laboral fue ocultada de forma reincidente: Echenique tuvo a su servicio a este asistente personal entre el 1 de septiembre de 2011 y junio de 2012, y luego entre el 16 de marzo de 2015 y el 30 de abril de 2016. Es decir, durante 23 meses en total.

Fraude a la Seguridad Social

Al tratarse de una relación laboral encubierta, Echenique tampoco la comunicó a la Seguridad Social. No dio de alta a ese trabajador en el sistema especial de Empleados de Hogar, que es en el que debía haber sido encuadrado ese trabajador, dadas las funciones domésticas que desempeñaba para el dirigente de Podemos. Y, como no se le dio de alta, tampoco pagó las preceptivas cuotas que todo empleador ha de abonar por sus trabajadores por cuenta ajena.

Sin contrato ni recibos

Cuando la relación laboral del servicio doméstico dura más de cuatro semanas –como fue el caso de Echenique y su asistente-, la legislación obliga a formalizar un contrato de trabajo por escrito. Este requisito no se cumplió. Además, las retribuciones a los asalariados se les han de abonar con el correspondiente recibo que detalle el pago realizado, requisito que tampoco se produjo.

Dinero sin declarar

Al haberse pagado sin recibo, esas retribuciones se le escaparon a la Agencia Tributaria porque no se declararon oficialmente. Echenique pagó a su asistente en todo momento en efectivo, sin ningún documento que acreditara el pago. Ninguno ha aportado al proceso judicial. Pese a que el dirigente de Podemos argumenta en su descargo que pensaba que ese profesional era un autónomo, tampoco ha aportado ninguna factura que justifique que le pagaba como tal. Según indica la propia sentencia, «ni se aportaron facturas por la prestación de estos servicios ni consta documento alguno que avalase dicha naturaleza no laboral» que Echenique ha esgrimido sin éxito.

Trabajo «en negro» y cobrando del paro

La ilegalidad laboral por la que ha sido condenado el número tres de Podemos también ha perjudicado al Servicio Público de Empleo Estatal, porque mientras Echenique pagaba a su asistente personal «en negro», éste cobraba del paro. Al no declararse la relación laboral que mantenían, el trabajador pudo seguir inscrito como desempleado a todos los efectos, lo que le permitió cobrar las prestaciones y el subsidio de desempleo. Según consta en la sentencia, Eduardo P. S. cobró la prestación de desempleo del 21 de septiembre de 2011 al 8 de marzo de 2012, y el subsidio por desempleo desde el 14 de noviembre de 2014 hasta el 8 de noviembre de 2015. Es decir, la mayor parte del tiempo que estuvo trabajando para Echenique, su asistente estuvo cobrando también como desempleado.

Sueldo «congelado»

Al margen de las irregularidades detectadas, la sentencia también evidencia otra realidad práctica: que Echenique, además de tener a su trabajador sin contrato ni cotizar por él a la Seguridad Social, le tuvo el sueldo congelado durante todos los años que se prolongó su relación laboral encubierta. Todo eso en plena crisis, cuando Podemos arremetía contra la precariedad laboral y los apuros económicos. El número tres de Podemos empezó pagando a su asistente personal 11 euros por hora trabajada cuando pasó a ser empleado suyo, el 1 de septiembre de 2011. Y 11 euros por hora seguía cobrando cuando dejó de trabajar para Echenique más de cuatro años después, el 30 de abril de 2016.