La Policía Nacional inspecciona el pantalán que se derrumbó en el festival O Marisquiño, en Vigo
La Policía Nacional inspecciona el pantalán que se derrumbó en el festival O Marisquiño, en Vigo - EFE

La Xunta acusa al ayuntamiento de no revisar el muelle hundido

Un juzgado de Vigo investiga la comisión de un posible delito de lesiones imprudentes

SantiagoActualizado:

La confrontación política en Vigo ya es descarnada, con el único fin de encontrar un responsable político del hundimiento de una parte de un muelle el pasado domingo durante un festival de música urbana, con un saldo de heridos atendidos de muy diversa consideración por encima de las 440 personas, 6 de ellas ingresadas -aunque con lesiones que no revisten gravedad-.

La Xunta, que el primer día evitó inmiscuirse en el conflicto de competencias entre Puerto y Ayuntamiento por el mantenimiento de la dársena accidentada, ayer señaló como responsable al consistorio vigués por no haber cumplido con los requisitos de la ley gallega de espectáculos, en la que se determina que una de las exigencias a los organizadores previa a la autorización de cualquier evento es un informe que acredite la seguridad de las estructuras donde se va a celebrar.

En una entrevista en la cadena Cope, el vicepresidente de la Xunta y responsable autonómico de las emergencias, Alfonso Rueda, afirmó que «probablemente» el Ayuntamiento «no debió haber dado» la licencia para la celebración del festival, y focalizó la batalla abierta entre administraciones en saber si el gobierno local inspeccionó previamente el estado de la plataforma. «Tenía que haber revisado el muelle, pero no lo hizo», añadió; «la ley dice que tienen 15 días para analizar el lugar y dar la concesión. Esto es lo que tendría que haber hecho y no se hizo. Parece que se dio la licencia porque alguien pasó un papel sin más».

Plan de autoprotección

La administración acusada intenta derivar la polémica hacia el conflicto competencial. Ayer de nuevo el alcalde de Vigo, Abel Caballero, insistió en que lo hundido no fue «un paseíto de madera sino una gran estructura de hormigón», que en ningún caso es responsabilidad suya. El regidor limitó la acción municipal a exigirle a la empresa promotora del festival un plan de autoprotección, que en efecto le fue entregado -aunque no registrado en la Xunta, como establece la normativa- y posteriormente «se hicieron las comprobaciones» para determinar que el documento era correcto, aseveró.

ABC ha tenido acceso a este plan de autoprotección, en cuyo apartado 6.1.1 se circunscribe el riesgo de hundimiento a las «estructuras temporales» -escenarios y montajes similares- que habrían sido revisados «de modo precautorio previa apertura del recinto al público emitiendo el correspondiente certificado de solidez estructural por técnico competente». Pero no se recoge en este documento que se analizara la consistencia del muelle, requisito de la ley autonómica que habría recaído en el ayuntamiento. Se desconoce por el momento si lo hizo, porque el alcalde no lo ha aclarado.

Toda la documentación relativa al expediente municipal va a estar en breve en manos de la juez titular del número 3 de Instrucción de Vigo, que asumió el caso al encontrarse el domingo de guardia. Según informaron ayer fuentes judiciales, la investigación se centra en un posible delito de lesiones imprudentes. La instructora ya tiene material gráfico y el oficio librado por la Policía Nacional, y por seguridad ha acordonado la zona del accidente. Están pendientes los informes periciales tanto del Puerto como el encargado por la autoridad judicial.

Falta de mantenimiento

Conforme trascienden nuevos datos, la falta de mantenimiento de la estructura de hormigón empieza a tomar forma como causa del accidente. Así lo cree Manuel Herrador, profesor de Estructuras de Hormigón de la Escuela de Caminos de la UDC.

«La estructura perdió capacidad de carga, eso es el deterioro por los factores ambientales», explica a ABC, «y si hemos llegado a ese punto, lo más probable es por ausencia de mantenimiento». A su juicio cabe descartar deficiencias en la construcción -«las habríamos detectado antes»- o el fenómeno de la resonancia de materiales, porque incluso en ese escenario no se habría superado el peso que podía soportar la estructura. Y avisa: sería imprescindible cerrar el paseo marítimo y revisar toda la estructura por si esos daños estuvieran extendidos.