Urkullu y Barkos, esta tarde en Navarra - EFE

Urkullu y Barkos ya hablan de acercar a los presos de ETA

Los presidentes de País Vasco y Navarra dan una declaración conjunta sobre el fin de la banda terrorista

BÉRTIZ (NAVARRA)Actualizado:

Lo justo habían pasado 24 horas desde que José Antonio Urrutikoetxea, «Josu Ternera», había anunciado la disolución de ETA y los presidentes del País Vasco y Navarra, Íñigo Urkullu y Uxue Barkos ya hablan directamente de acercar a los presos etarras. Lo han hecho durante una comparecencia conjunta que han ofrecido esta tarde en el Señorío de Bértiz, en el navarro valle del Baztán.

En la comparecencia conjunta, cada uno ha hecho su propia valoración sobre el comunicado final de ETA. En ambos casos han sido críticos con las palabras de «Josu Ternera». Para Uxue Barkos, «lamentablemente el comunicado final no ha proyectado una mirada ética y crítica a las consecuencias de su acción, reconociendo la injusticia del daño causado a todas las víctimas, a todas sin excepción». Para Íñigo Urkullu, «ETA no ha sido capaz de expresar una palabra de rectificación dirigida a todas las víctimas».

Pero una vez valorado el comunicado, cada uno por su lado, los dos representantes políticos han anunciado una serie de «propuestas y compromisos» conjuntos en los que destaca el acercamiento de los presos. De sobra saben que la política penitenciaria es cosa del Gobierno central. Por eso, se atreven a retar al Ejecutivo de Mariano Rajoy para «proponer y promover la creación de un Grupo de Trabajo sobre Política Penitenciaria entre el Gobierno de Navarra, el Gobierno Vasco y el Gobierno español, que desarrolle los consensos parlamentarios que se alcancen en Navarra y en Euskadi».

En el documento aprobado se hace especial incidencia en las víctimas de ETA, pero ambos gobiernos dan un paso más y hablan también de otro tipo de víctimas, tal y como viene exigiendo en todo momento Bildu, socio imprescindible en el Gobierno de Uxue Barkos.

Así, a corto plazo proponen «una reflexión crítica global sobre el pasado» que, incluyendo explícitamente la violencia de ETA, sea compartida, por primera vez, por todas las fuerzas políticas. Y a medio plazo proponen «el impulso de políticas públicas de reconocimiento reparación de todas las víctimas del terrorismo, la violencia y las violaciones de derechos humanos».

Para ambos presidentes, el siguiente reto es el de la convivencia. Por eso, tanto los Ejecutivos de País Vasco como de Navarra se comprometen a realizar «una valoración clara y compartida sobre la injusticia de la violencia de todas las organizaciones terroristas, y singularmente de ETA». Y piden «reparar a todas las víctimas, sea cual sea la causa de su victimización».