La narcolancha avistada esta mañana en la barriada de Puente Mayorga - ABC

NarcosLos traficantes no se esconden: otra narcolancha en primera línea de playa en Algeciras

Esta mañana, alrededor de las 9.30 horas, otra de estas embarcaciones ha partido sin oposición desde Puente Mayorga, cerca de La Línea

MadridActualizado:

Los narcos siguen sin esconderse en Algeciras. Sin ir más lejos, esta mañana, alrededor de las 9.30 horas, los vecinos de la barriada de Puente Mayorga (San Roque), muy cercana a la Línea de la Concepción, han visto cómo una narcolancha zarpaba, presumiblemente en dirección a Marruecos por la Bahía de Algeciras en busca de un alijo de hachís, sin ninguna oposición.

La embarcación deja poco lugar a dudas: tres motores fueraborda, más de 10 metros de eslora y hasta cuatro ocupantes en su interior. Todas ellas son características de las narcolanchas que habitualmente emplean los narcotraficantes para introducir hachís en las costas de Cádiz.

Además, los tripulantes están encapuchados para dificultar su identificación y en la «goma» también se observan diversos bultos, que podrían ser desde provisiones para la travesía —gasolina o alimento— como fardos de droga que formarían parte del cargamento final.

En un solo viaje, estas narcolanchas pueden transportar hasta tres toneladas de hachís, que reportan ganancias para los narcos de hasta 3,5 millones de euros a 1.500 euros el kilo. Los traficantes también pagan bien a su gente y sus pilotos pueden llegar a cobrar hasta 90.000 euros en una sola travesía.

Guerra contra el narco

Durante las últimas semanas, el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, ha insistido en los esfuerzos que se están llevando a cabo desde su Ministerio para acabar con el narcotráfico en esta zona, que supone una de las principales puertas del hachís a Europa.

La guerra contra el narco está dispuesta. Al menos así lo ha anunciado el ministro y es cierto que tanto las incautaciones como las operaciones antidroga son más frecuentes en los últimos meses. Sin embargo, los policías y guardias civiles que desempeñan su trabajo en esta zona consideran que todavía faltan medios para poder hacer frente a los narcotraficantes.